jueves, 30 de abril de 2009

Satori en París – Jack Kerouac

He intentado ponerle fecha aproximada (totalmente en vano) a mi primer encuentro con un texto de la llamada Generación Beat. En concreto, “En el camino”. Pero sí recuerdo, y de forma muy nítida, (algo muy extraño en mi exigua memoria), lo vibrante que me pareció. Yo quería vivir así, a toda velocidad, recorriendo el país, y buscándome el pan con trabajos temporales, escribiendo, con mis amigos...

Ahora mis aspiraciones se centran en dormir mucho mañana que es festivo y hacer viajes en vacaciones. Nos hacemos mayores…

Revolviendo entre los estantes de la librería, veo casi por casualidad que acaban de editar esta obra por primera vez en España (con motivo del cuadragésimo aniversario de la muerte del autor. Qué pena tener que utilizar este tipo de excusas). Y de golpe retrocedo años, y decido de inmediato incluirlo en la cesta de la compra para el día del libro.

Si hace poco paseaba con Vila – Matas por el París de su juventud; ahora vuelvo tras los orígenes del apellido Kerouac, y me encuentro ya a un hombre totalmente alcoholizado, pero que conserva la espontaneidad, con un estilo propio, (desenfadado, a veces provocador). Relata la estancia en Francia durante diez días, sus frustradas indagaciones y el paso por todos los bares que aparecen en su ruta. Mientras lo voy leyendo, me imagino sentada a su lado (yo con mi cerveza, él con su botella de coñac) y riéndonos de sus andanzas.

Mis modales, en ocasiones abominables, pueden ser encantadores. Me convertí en un borracho con la edad. ¿Por qué? Porque adoro el éxtasis mental.
Soy un miserable.

No es sólo que uno no pueda dormir de noche en Francia, son tan asquerosamente ruidosos desde las ocho de la mañana, gritando por encima de sus barras de pan fresco, hasta hacerte supurar de abominación. Compre esto y lo otro. Su café cargado, los cruasants y ese pan crujiente con mantequilla bretona, joder ¿dónde está mi cerveza alsaciana?

Este bretón cobarde (yo) apagado por el paso de los siglos en Canadá y Estados Unidos, sin más culpa que la propia. Este Kerouac del que se burlarían en los dominios del Príncipe de Gales porque ni siquiera sabe cazar, pescar.... Este fanfarrón, esta pasa, esta rabia tronchada de incapacidades, este “baúl de los humores”… este cúmulo de falsedades que no conforman al profeta, y menos al caballero. Este tumoral miedo a la muerte, con humedades en el baño. Este esclavo que huye de los campos de fútbol, este bateador eliminado del arte, ladrón de bases, este charlatán de cantina en París que enmudece en las tinieblas bretonas, este fantoche burlón en las galerías de arte neoyorquinas, que se acojona en las comisarías y al teléfono en llamadas de larga distancia… Este aguijoneador de flores que se mofa de las espinas… En resumen, este miedoso y tambaleante cretino bocazas…

No es culpa mía, ni de ningún otro turista americano, ni siquiera de los más rancios, que los franceses declinen la responsabilidad de dar explicaciones.
Jack Kerouac & The Beat Generation
Página muy completa donde se puede consultar biografía - cronología, que aporta aspectos que no engrandecen, en absoluto al escritor; galería de imágenes, amigos, vídeos, archivos de voz y opción de descarga de varias de sus obras.


HACE UN AÑO Y UN DÍA: Tokio en hora punta

HACE UN AÑO: No tengo miedo

martes, 28 de abril de 2009

Una pena


Se me llena la boca de adjetivos de elogio cuando algo me gusta. Pero no es el caso, para nada, con estas tres películas que borraría sin contemplaciones de mi memoria.

The dying gaul
“Nadie va al cine a pasar un mal rato o a aprender una lección”, le dice el productor al guionista, que acaba cediendo los derechos de su texto por un millón de dólares. Para ser un novato, sin agente, no está mal ¿no? Parece un episodio de Sensación de vivir, pero versión adultos en Hollywood. Terrible.
La vi en la biblioteca y entre la foto del cartel y la sinopsis, me convenció. Una mujer viaja a Argentina a adoptar un hijo. Lentitud que provoca numerosos bostezos e indiferencia.
Martin McDonagh dirige y escribe el guión. Proviene de una vertiente extrema del teatro de la crueldad, caracterizado por su violencia y brutalidad. Fallido intento de comedia negra. Ruta turística por esta preciosa ciudad belga, y poco más.

Como cierre de esta entrada tan negativa, una canción de una maravillosa banda sonora, versión de uno de esos temas inolvidables de Neil Young:

Harvest moon – Cassandra Wilson



HACE UN AÑO: Peter von Poehl / Gran Bretaña (V) Manchester

lunes, 27 de abril de 2009

Costa da Morte (III) Fisterra e Fervenza do Xallas


Playa Mar de Fora, abril 09

Contemplar estas imágenes o escuchar el sonido del agua, las olas del mar, la caída de una cascada, me producen una sensación inmensa de bienestar y paz. Y hoy se ve que lo necesito, lunes y con un arranque de mañana un tanto atropellado.

Mi dominio en el manejo del despertador ha fracasado rotundamente (mi cerebro pide a gritos más horas de sueño). Ayer al ponerlo en hora cometí un error lingüístico: PM no es lo mismo que AM.


Fervenza do Xallas, abril 09


Más información en:
Dumbría: ruta del Ézaro

domingo, 26 de abril de 2009

Un corazón en invierno


TITULO ORIGINAL Un coeur en hiver
DIRECTOR
Claude Sautet
REPARTO Emmanuelle Béart, Daniel Auteuil, André Dussollier, Brigitte Catillon, Maurice Garrel, Myriam Boyer, Elizabeth Bourgine, Stanislas Carré de Malberg, Jean-Luc Bideau
GUIÓN Claude Sautet, Jacques Fieschi, Jérôme Tonnerre
MÚSICA Maurice Ravel
FOTOGRAFÍA Yves Angelo
Francia 1992, 105 min.
León de plata en el festival de Venecia


Su existencia es totalmente rutinaria. Fabrica y repara violines, sale a comer y cenar con su compañero de trabajo, y con una mujer que regenta una librería. Todo cambia cuando aparece en escena Camile, pareja de su compañero, a la que seducirá, para posteriormente poder rechazar.

Niega los sentimientos, y a la vez se burla desde su observatorio de cristal, desde el cinismo o el miedo.

Magníficas interpretaciones y un sólido guión, que nos muestran el lado más oscuro de este personaje, que aparentemente es un virtuoso en su labor artesanal, extraño y solitario.

“Hace como si no existieran las emociones.”

“Hace mucho tiempo que llego tarde”

¿Se enamoró de ella, sin querer, mientras ponía en marcha su juego perverso? ¿Es posible una leve señal de arrepentimiento? ¿Busca autodestruirse o simplemente se divierte?


Ya han comentado esta película varios de los blogs que sigo:
Key
Loba esteparia
Troyana


sábado, 25 de abril de 2009

Opio – Maxence Fermine

Inglés, hijo de un comerciante que viaja hasta los valles sagrados de China a la búsqueda de los secretos del té. Este relato se pierde en una aventura simplona y con un final atropellado. Muy decepcionante, a pesar de unas primeras páginas donde se respiran aromas de leyendas.

... el azar es una tela de araña en la que a veces se prende el destino.

Un día, hace de esto más de cuatro mil años, el emperador Chen Nung viajaba con su escolta por una lejana comarca de su enorme país. Como quiera que el viaje era largo y agotador, ordenó que le dejasen descansar a la sombra de unos árboles para protegerse el sol. El convoy se detuvo y el emperador se sentó con las piernas cruzadas bajo un arbusto desconocido. De inmediato pidió un tazón de agua hirviendo, pues estada sediento y era el único remedio que conocía para apagar la sed. Sus servidores se apresuraron a llevárselo. En aquel momento cayó una hoja en el tazón del emperador. Chen Nung bebió el agua si reparar en ello y al hacerlo, un perfume a un tiempo dulce y amargo, le llenó la garganta. Intrigado, inspeccionó el fondo del tazón y encontró la hoja que propagaba tan fascinante perfume.
Acababa de nacer el té.

viernes, 24 de abril de 2009

Nieve – Maxence Fermine

Sigo con mucha atención y cariño el blog de Monique y este lunes por la mañana leía su última entrada: De qué color, es el color...

Fue un flechazo, me gustó mucho lo que allí encontré y, como siempre, apunté la reseña. Esa tarde me fui a la biblioteca con una lista de libros y películas, pero estaban todos prestados. Me paseo entre las estanterías y, de pronto, muy cerca de uno de los “ausentes” está Nieve (me sorprende lo pequeño que es) y ya no lo suelto. Esa misma noche, en cama, lo empiezo, y desde la primera página ya sé que me va a fascinar.

Yuko Akita tenía dos pasiones.
El haiku.
Y la nieve.

Desde hacía generaciones, los miembros de la familia Akita se dividían entre la religión y el ejército. Pero Yuko no quería ser ni sacerdote, ni guerrero.

Quiero aprender a mirar cómo pasa el tiempo.

Una mañana, el ruido de la jarra de agua al estallar hace germinar en la mente una gota de poesía, despierta el alma y le transmite su belleza. Es el momento de decir lo indecible. Es el momento de viajar sin moverse. Es el momento de ser poeta.

Tiene que viajar al sur en busca del maestro que posee el arte absoluto, para que le muestre los colores. En el camino encuentra a la mujer más hermosa.

No te fíes de las apariencias. Sólo sirven para perderse.

¿Acaso esa mujer es un sueño? ¿Cómo podrá el anciano enseñarle si está ciego?

Y escribir, bailar, componer música y pintar, son lo mismo que amar.

Escribir significa avanzar palabra tras palabra por un hilo de belleza, el hilo de un poema, de una obra, de una historia estampada en un papel de seda… lo más difícil para el poeta es permanecer constantemente en el hilo que es la escritura, vivir cada momento de la vida a la altura del sueño, no bajar nunca, siquiera un instante, de la cuerda de su imaginación. En realidad, lo más difícil es convertirse en un funámbulo de la palabra.

Hay dos clases de personas
Los que viven, juegan y mueren.
Y los que se mantienen en equilibrio en la arista de la vida.
Los actores.
Y los funámbulos.

Una preciosidad de texto. Una invitación a la vida, a disfrutar del amor y la belleza.

Quiero que se quede conmigo, y ayer fue un auto-regalo, en un día en el que, fiel a mis costumbres, voy a esa librería de aroma dulce. Antes de la compra, un café con una delicia de chocolate, y al salir, la bolsa llena de páginas, una rosa roja y una botella de Albariño.

miércoles, 22 de abril de 2009

The visitor


DIRECTOR Y GUIONISTA Thomas McCarthy
REPARTO Richard Jenkins, Haaz Sleiman, Danai Jekesai Gurira, Hiam Abbass, Marian Seldes, Maggie Moore, Michael Cumpsty, Bill McHenry, Richard Kind, Tzahi Moskovitz, Amir Arison
MÚSICA Jan A.P. Kaczmarek
FOTOGRAFÍA Oliver Bokelberg
EE UU 2007, 108 min.



Ha tirado por la borda las ganas de vivir, se ha rendido. Rehuye por completo cualquier contacto personal, se niega a asumir compromisos y se desliza sobre la rutina laboral. Profesor de una asignatura en la facultad desde hace muchos años que afronta al inicio de cada curso con el simple cambio de fechas en el temario. Finge estar ocupado en la preparación de un libro. En la más absoluta soledad, se empeña en aprender a tocar el piano, pero carece de talento.

Se ve obligado a ir a Nueva York a impartir una conferencia y al entrar en su apartamento se encuentra con una tremenda sorpresa: hay una pareja alojada en su casa. Superado el impacto y el susto, se decide a ayudarles temporalmente. Ahí se despierta un rinconcito de su aletargada existencia. Una serie de acontecimientos provocarán diversas reacciones en el protagonista. Volverá a sentir, a desear el contacto con los demás, a sufrir, a amar. Volverá a vivir.



Tras una apariencia de sencillez, hay una cuidada descripción de los personajes. Con lentitud nos va introduciendo en la desidia del protagonista y en su completa transformación. Excelente trabajo de Richard Jenkins y de la magnífica Hiam Abbass. Increíble el momento en el que se lanza a tocar los tambores en el parque. De fondo el problema de la inmigración en un país multicultural como Estados Unidos.

De nuevo sorprende ese tratamiento sutil de la soledad.



Entrevista a Thomas McCarthy
Blog de cine


HACE UN AÑO: La verdadera naturaleza del amor

martes, 21 de abril de 2009

Costa da Morte (II) Museo del alemán



Camelle, abril 09


Man fue creando a su alrededor su propio mundo. Con sus manos y elementos de la naturaleza va forjando un nuevo paisaje en Camelle, lugar en el que apareció un buen día, y donde se quedó.

En su museo, observas, y al salir hay que hacer un dibujo, que posteriormente analizará con sumo detalle.

Pero Man se murió de tristeza cuando el Prestige cubrió todo de negro.

lunes, 20 de abril de 2009

Balzac y la joven costurera


TITULO ORIGINAL Balzac et la petite tailleuse chinoise
DIRECTOR
Dai Sijie
REPARTO Zhou Xun, Chen Kun, Liu Ye, Wang Shuangbao, Cong Zhijun, Wang Hongwei, Xiao Xiong, Ang Zouhui, Chen Wei, Chen Tianju
GUIÓN Dai Sijie & Nadine Perront (Novela de Dai Sijie)
MÚSICA Wang Pujian
FOTOGRAFÍA Jean-Marie Dreujou
China 2002, 116 min.




Dos chicos son enviados a la montaña para ser reeducados junto a los campesinos. Tendrán que trabajar duro en la tierra y la mina, y olvidarse de todas las referencias culturales prohibidas por la revolución de Mao. Pero una chica, hija del sastre, y una maleta repleta de libros, se cruzarán en su camino.

“A veces un libro puede cambiar una vida”.

Espectaculares escenarios naturales y una sencilla historia de amor. Los protagonistas narrando las películas que ven en el pueblo más cercano, el tratamiento a latigazos contra la malaria y la magia de la literatura son los elementos a destacar de esta historia. Sin ser una gran obra, resulta entretenida y tierna.



HACE UN AÑO: El buen nombre

domingo, 19 de abril de 2009

París no se acaba nunca – Enrique Vila – Matas

Para hacerle justicia a este libro habría que sentarse tranquilamente en una terraza del barrio latino de París, una mañana de domingo soleada y bucear por el texto, sin gafas, ni aletas.

El autor relata su periodo parisino, ciudad a la que va emulando a su ídolo, Hemingway, pero con los giros postales paternos para sufragar esa carrera literaria en ciernes. Se instala en una buhardilla cochambrosa, propiedad de Marguerite Duras, quien además le pondrá en una cuartilla las instrucciones precisas para convertirse en escritor.

Va rememorando aquel periodo:

El pasado, decía Proust, no sólo no es fugaz, es que no se mueve de sitio.

Excelente tratado sobre la ironía:

Ganad las profundidades, la ironía ahí no desciende (Rilke)
La ironía es el pudor de la humanidad. (Jules Renard).
La ironía es la forma más alta de la sinceridad.
Frase más irónica que conozco... el epitafio que Marcel Duchamp escribió para si mismo y que puede leerse en la lápida de su tumba:
Por otra parte, siempre se mueren los otros.

Nada en la vida es inmutable, todo es modificable.

Quiere escribir su primer libro y nos va contando el proceso, sus dudas

... la única certeza que yo tengo es que la constancia del hábito de escribir suele estar en relación con su absurdo, mientras que en cambio las cosas brillantes solemos hacerlas de repente.

Se siente desesperado y busca una imagen de intelectual, se viste siempre de negro, lleva gafas postizas y simula fumar en pipa:

Razones básicas para la desesperación... la volubilidad del amor, la fragilidad de nuestro cuerpo, la abrumadora mezquindad que domina la vida social, la trágica soledad en la que en el fondo vivimos todos, los reveses de la amistad, la monotonía e insensibilidad que trae aparejada la costumbre de vivir.

Nadie nos pide que vivamos la vida en rosa, pero tampoco la desesperación en negro.

Ningún hombre puede impedir que el pájaro oscuro de la tristeza vuele sobre su cabeza, pero lo que sí puede impedir es que anide en su cabellera (proverbio chino).
No hago nada sin alegría (Montaigne).

Se funden recuerdos, con otros momentos presentes que vive con su mujer en esa ciudad que le vio nacer en el mundo de las letras.

... una autobiografía es una ficción entre muchas posibles

Desea ardientemente que alguien le reconozca al fin ese gran parecido físico con Hemingway que solamente él mismo puede apreciar.

Es mi primera incursión en el universo de Vila – Matas, a quien realmente le tenía ganas desde hace ya un tiempo. De estilo ágil, irónico y mezclando sabiamente su propia experiencia, con el ensayo y los comentarios sobre libros o películas, resulta ameno, enriquecedor y remueva ciertas inquietudes que parecen casi olvidadas.


HACE UN AÑO: Bombón, el perro

sábado, 18 de abril de 2009

1408



DIRECTOR Mikael Håfström
REPARTO John Cusack, Samuel L. Jackson, Mary McCormack, Jasmine Jessica Anthony, Tony Shalhoub
GUIÓN Matt Greenberg, Scott Alexander, Larry Karaszewski (Relato de Stephen King)
MÚSICA Gabriel Yared
FOTOGRAFÍA Benoît Delhomme
EE UU 2007, 94 min.

WEB OFICIAL


No es una historia de terror, pero sí que despierta la angustia y desesperación del protagonista, un escritor que se dedica a desmontar todas las leyendas falsas de fantasmas y fenómenos paranormales. Y con esa intención se aloja en la habitación número 1408 del hotel Dolphin, pero esta vez todo va a ser muy diferente.

Género por el que no siento demasiado interés, decido verla, sobre todo por John Cusack, que está espléndido. Durante bastante tiempo permanece solo ante la cámara, salvando perfectamente el papel. Sin sangre, sin violencia, pero inquietante. Supongo que eso es lo que más me ha gustado.

En lo alto de mi estantería hay dos gruesos libros de Stephen King, leídos en mi adolescencia y que, actualmente me parece muy poco probable retomarlos.

jueves, 16 de abril de 2009

Vías cruzadas

Una jornada laboral muy larga por delante. Amanece y en la radio del taxi hablan de cine: The Visitor. Y como recomendación en DVD: The station agent, del mismo director. Me gusta lo que dicen y lo apunto al llegar a la mesa de trabajo.



TITULO ORIGINAL The Station Agent
DIRECTOR Y GUIONISTA Thomas McCarthy
REPARTO Patricia Clarkson, Peter Dinklage, Bobby Cannavale, Michelle Williams
MÚSICA Stephen Trask
FOTOGRAFÍA Oliver Bokelberg
EE UU 2003, 88 min.

Web oficial
Sundance: Premio del Público, Mejor Guión, Mejor actriz (Patricia Clarkson)




Tenía muchas ganas de verla y unas expectativas muy elevadas. Y me ha parecido MARAVILLOSA.

Finbar acaba de llegar al pequeño pueblo para iniciar una nueva etapa. Su única pretensión es poder estar tranquilo y pasar totalmente inadvertido. Su gran pasión son los ferrocarriles y disfruta con los paseos por las vías, contemplando el paso del tren o leyendo. No es un gran conversador y, al principio se siente muy molesto por las constantes incursiones del chico del puesto de bebidas y perritos. Casi es atropellado por una mujer que se refugia en el arte para poder mitigar el dolor por la muerte de su hijo.

En tormo a estas tres personas se irá forjando un lazo invisible de unión y comprensión. Vamos conociéndoles un poco mejor y logramos encajar cada pieza en el puzzle.

Tan sencillo y tan conmovedor, tan real. Esa soledad implacable. Un guión sin artificios, ni excesos. Actuaciones muy convincentes, y, sobre todo, honestidad.

“En realidad solo soy una persona muy simple y aburrida.”

Un tema de la banda sonora



HACE UN AÑO: Lo he conseguido