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jueves, 3 de febrero de 2011

IMAX Arabia

Entras en la sala tras pasar por un escáner (últimamente tengo la sensación de llevar armas en el bolso porque el pobre no hace más que pasar controles, me lo van a intimidar). Te ponen en las manos unos artefactos marcianos (auriculares) que has de adosarte a la cabeza (no sin partirte de risa mientras observas alrededor e imaginas el careto que tendrás con ese cacharro sobre la frente). Hora peligrosa, cuatro de la tarde, después de una mañana maratoniana entre bichos marinos, recostada y al calorcito de la sala (a luchar contra la siesta).



Arabia
Año: 2010 Producida por: MacGillyvray Freeman FilmsDuración: 45 minutos

"Arabia" cuenta la historia de un joven árabe, criado en Chicago, que decide volver a la tierra de sus padres y que, en su viaje, descubre que es heredero de una extraordinaria cultura.
A través de las imágenes de esta producción IMAX, el público descubrirá la ciudad perdida de Madain Saleh y explorará sus tumbas antiguas, viajará con una caravana de camellos por la ruta de las especias y disfrutará del calor de una tienda de campaña beduina. Además, el espectador realizará un viaje a la Edad de Oro Islámica, donde la ciencia y la erudición árabe florecieron; sobrevivirá a una tormenta de arena en el desierto; podrá bucear entre los arrecifes de coral del Mar Rojo y descubrir los restos de antiguos naufragios. Incluso, tendrá una oportunidad única de unirse a la peregrinación llamada Hajj, que atrae cada año a más de 3 millones de musulmanes a la ciudad santa de La Meca para reafirmar su fe.



Impresionante, es como formar parte de esas expediciones, sobrevolar el desierto y caer en picado hacia el mar, para sumergirte con los buceadores entre corales y buques hundidos.

Wikipedia





HACE UN AÑO: Lisa Germano

martes, 1 de febrero de 2011

Valencia

Volver a una ciudad en la que había estado hace demasiado tiempo y comprobar que mis recuerdos eran efímeros. Descubrir muchos cambios, y disfrutar de un fin de semana de desconexión.

Avión desde Santiago y en poco más de una hora sobrevolamos el Mediterráneo. Hotel ubicado justo al lado de la Estación del Norte, comodísimo para todo.

Seguimos las indicaciones dadas por unos guías de lujo: Pepe, Troyana y Kashtanka, y pronto nos perdemos por las calles del casco antiguo, una delicia.


Mi rincón favorito, Santa Catalina. Con la inevitable taza de chocolate y los fartons, para luchar contra la ola de aire polar que azota a esas cálidas tierras (la excusa es perfecta…)

Catedral y los escalones (muchos) del Micalet para ver el atardecer y castigar a los tímpanos con los atronadores repiques del campanario.

La Ciudad de las Artes y Las Ciencias, para recorrer en unas horas todos los mares y océanos, y acabar con cara de pez. Impresionante ver allí al lado a las grandiosas belugas, simpáticos pingüimos, delfines reposando después de su actuación estelar, caballitos de mar, peces amarillos de la zona tropical y aves llamativas en el Humedal. Es curioso, pero al descargar las fotos en el ordenador, me ha dado pena ese encierro; y sin embargo allí, todo me dejaba con la boca abierta.










Experiencia también inolvidable en el Hemisferic (de esto hablaré otro día).



Muy recomendable la visita guiada a la espectacular Lonja de la Seda. Y después un paseo invernal por el Cauce del Río Turia.

La vida del turista es muy fatigosa y toca reponer energías. En la playa de la Malvarrosa, un exquisito arroz a banda de despedida.

Dos días y medio no dan para más. Volvemos rebosantes de buenas sensaciones y felicidad.





HACE UN AÑO: Veinticuatro ojos