Mañana
este blog está de cumpleaños y voy a iniciar la semana con una
publicación muy especial. Retrocedo a enero de 2025. Abría el año
con el mismo autor que el anterior: Jon Fosse. En esta entrada
hablaré del libro, de cómo lo viví y sentí, y del club de lectura
del Ateneo Atlántico al que acudía por primera vez. Contamos con la
presencia de las editoras y, una vez más, las casualidades jugaron
conmigo, y fue magnífico.
Trilogía
Jon
Fosse
Empecé
2024 leyendo a Fosse (Mañana y tarde), y volvía a sus libros los primeros días de
2025. La excusa perfecta: el intercambio de impresiones en un club de
lectura, al que unas semanas antes había decidido incorporarme y
“probar”.
Adentrarme
en este autor es una experiencia intensa, casi espiritual,
meditativa, de contemplación. Necesito tranquilidad y silencio.
Mejor a ratos, a sorbos.
No
es sencillo resumir las sensaciones, posos, evocaciones e inquietudes
que despierta. Desconcierta y perturba. Desasosiega. Angustia.
Llama
la atención la sobriedad, los nombres de los personajes (semejantes,
confusos).
Fragmentos
con música: el sonido del violín, el hechizo frente al dolor, volar
con ligereza.
El
destino y cómo sobrevivir al frío, al hambre, al aislamiento. El
amor, ser mujer. Adolescentes. Se entrecruza el nacimiento y la
muerte, lo real, lo imaginado, los sueños, la conexión con quien ha
fallecido.
Párrafos
seleccionados
Y
entonces vio a Asle levantarse y salir y ella se echó en la cama del
sobrado y se estiró y cerró los ojos, y está muy, muy cansada y
entonces ve a padre Sigvald sentado con su violín, lo ve sacar una
botella y echar un buen trago y luego ve a Asle, ve sus ojos negros y
su pelo negro, y se estremece porque ahí está, ahí está su
muchacho, y luego ve a padre Sjgval llamarlo con la mano y Asle se
acerca al padre y ella lo ve sentarse y colocarse el violín bajo la
barbilla y empezar a tocar y, al instante, algo se le movió por
dentro y Alida empezó a elevarse en el aire y en la música de Asle
oyó el canto de su padre Aslak, y oye su propia vida y su propio
futuro y sabe lo que sabe y entonces está presente en su propio
futuro y todo está abierto y todo es difícil, pero ahí está la
canción, una canción que debe ser lo que llaman amor, de modo que
se conforma con estar presente en la música y no quiere existir en
ningún otro sitio
Y
Alida deslía uno de los atillos y saca las cuatro mantas que tienen
y prepara una cama en la proa y se envuelve bien y luego se tiende a
escuchar cómo el mar le hace cosquillas a la barca y Alida se funde
con el suave cabeceo y todo es cálido y bueno en la noche fría, y
levanta la vista hacia las estrellas claras y la luna
resplandeciente.
Ahora
empieza la vida, dice
y
si alguien le preguntara a qué se debía, respondería que debía de
tener que ver con el dolor, con el dolor por algo o solo con el
dolor, y padre Sigvald dijo que al tocar, el dolor podía aliviarse y
transformarse en vuelo, y que el vuelo podía transformarse en
alegría y felicidad, y por eso había que tocar, por eso tenía que
tocar él y algo de ese dolor debían de compartir también los demás
y por eso había tanta gente a la que le gustaba escuchar música,
así creía él que era, porque la música elevaba la existencia y le
proporcionaba altura, ya fuera en bodas o funerales, o cuando la
gente sencillamente se reunía para bailar y festejar, pero por qué
justamente les había tocado a ellos el destino de ser músicos, eso
no lo sabía padre Sigvald, claro, y no es que él hubiera tenido
nunca mucho juicio ni muchas luces, pero era un músico muy aceptable
desde que era muchacho,
la
música siempre suena mejor cuando se hace así, cuando se calienta
poco a poco, cuando se empieza desde casi nada para luego ir
subiendo, desde la nada hasta lo inmenso
El
destino del músico es una desgracia
Siempre
fuera de casa, siempre marchándote
Despedirte
de la amada y despedirte de ti mismo
Siempre
entregándote a los demás
Nunca
puedes estar entero en lo propio
Siempre
intentas hacer enteros a los demás
hacer
aquello para lo que estaban predestinados, aquello por lo que le
daban dinero
Así
empezó tu abuelo, a quien debes tu nombre
Mientras
tocabas oí cantar a mi padre
Siempre
me cantaba cuando era pequeña
Y
eso es lo único que recuerdo de mi padre
y
él no sabe bien qué decir, ni qué hacer, ni dónde meter las
manos, ni qué hacer consigo mismo, y entonces rodea a Alida con los
brazos y la aprieta contra sí y así se quedan, sintiéndose el uno
al otro, y sienten que oyen lo mismo y sienten que vuelan juntos y
que comparten el vuelo
Sinopsis:
un libro diferente. Es hipnótico. Para Jon Fosse escribir es como
rezar, y para el lector, leer Trilogía significa entrar en una
profundidad desconocida. Con un lenguaje sencillo y un narrador
único, Fosse nos cuenta la historia de una pareja de adolescentes
que va a tener un hijo y que intenta sobrevivir sin nada en un mundo
hostil.
Con
esta historia entendemos qué significa la indefensión y nos hacemos
conscientes de la mirada despiadada de la sociedad, pero también
revivimos de forma exquisita el primer amor, la experiencia de
empezar la vida. Es una obra emocional que, desde la oscuridad de una
situación extrema, nos ilumina.
Más
info en la web de la editorial
Título
original: Trilogien. Traducción: Kirsti Baggethun, Gómez Baggethun.
Editorial DeConatus, Madrid 2018. Número de páginas: 168. Tiempo de
lectura: 3h 56m. Empezar a leer.
Experiencia
en el club de lectura
Mi
primer encuentro. Grupo de unas 20 personas. Primera parte: turnos
breves para compartir impresiones. Segunda parte con la presencia de
las editoras quienes aportaron datos curiosos e interesantes sobre el
mundo editorial, los premios, la literatura en países nórdicos, el
autor y su obra.
El
premio Nobel les dio mucha visibilidad. Una gran editorial compra un
día antes del fallo los derechos de ese autor. En DeConatus tienen
buen ojo para fichar escritores que después reciben importantes
galardones. Les ha pasado unas cuantas veces.
Entre
oscuridad y hacia la luz. Uso de mayúsculas y puntuación. Fosse
escucha y escribe. Dice estar en contacto con los muertos. De niño
estuvo a punto de morirse. Cuando estás cerca de él, se aprecian
sus temblores. Su esposa es católica, él era ateo. Acude a diario a
misa; en el silencio encuentra la comunión. El valor del arte y la
espiritualidad.
Citan
obras destacadas de su catálogo y apunto algunas para indagar.
Participamos
en un concurso que premia a los clubs de lectura, aunque meses más
tarde sabremos que no ha habido suerte.
Desde
la web del Ateneo Atlántico se puede acceder al resumen del evento.
Casualidades
Cuando
entraron en la sala las dos editoras, lo hacía también una persona
a la que conozco (amiga de mi hermana), quien desde hace tiempo me
ofrecía el contacto de su hermana en una editorial de Madrid. Al
principio no asocié ambas cosas y la sorpresa fue mayúscula. Además
es una editorial que me encanta. Al terminar me la presentó
directamente y tuve una conversación breve e intensa. Se interesó
por mis textos y me entregó su tarjeta. Fue maravilloso.