Con
los recientes lanzamientos de sus novelas, crece mi curiosidad por la autora.
Elijo este libro, anterior, disponible sin esperas en las estanterías de la
biblioteca.
No
suelo leer volúmenes gruesos, pero en esta ocasión lo celebro porque esa
longitud me permite vivir más tiempo en la historia y con los personajes.
Lo
he disfrutado de principio a fin. Entrelaza vivencias crudas, con otras de inmensa
belleza. La construcción de personajes es soberbia, con una complejidad alejada
de las primeras impresiones. Me parece imposible no querer a la protagonista. La
breve e importante presencia de Sasha es de las que prevalece largo tiempo tras
cerrar la novela.
Quiero
leer más. Seguro que vuelo a ella en unos meses (tengo la manía de variar, pero
sé que no tardaré demasiado).
Algunos
fragmentos (he guardado muchos, esto es solo una selección).
Léo
y yo habíamos recuperado los baños de espuma juntas y contemplado cien veces
nuestras fotos de vacaciones. Las habíamos colocado por todos los rincones de
la casa. Para no olvidar, para volver a ellas todo el tiempo, durante el
espacio de una mirada.
(Preciosa
relación con su hija).
Mi
abuela me enseñó desde muy niño como atrapar las estrellas: basta con poner por
la noche una palangana con agua en medio del patio para tenerlas a tus pies.
Habría
podido marcharme, abandonar a Philippe Toussaint tras la muerte de nuestra
hija, pero no tuve ni la fuerza ni el valor. Philippe Toussaint era la única
familia que me quedaba. Permanecer cerca de ese hombre era también estar cerca
de Léonine. Ver los rasgos de su padre cada día era ver los rasgos de ella.
Pasar por delante de la puerta de su habitación era acariciar su universo, sus
huellas, su paso por la tierra. Yo sería definitivamente una mujer que no
abandonaría jamás lo que me había quitado.
No
sé si se puede juzgar la vida de un hombre por la belleza de su entierro, pero
el de Marcel Gambini ha sido uno de los más bellos a los cuales he podido
asistir.
Minor
swing / Django Reinhardt
No
lloréis mi muerte. Celebrad mi vida.
No
hay nada más bonito que el cielo a través de un sombrero de paja. Me gusta
contemplarlo a través de los agujeros sin que el sol me moleste.
(Con
esto me siento muy identificada).
En
ese momento, cuando le vi agitarse y sonreír, sentí algo cálido en el vientre,
una especie de felicidad. No algo fingido, ni tampoco una de esas crisis
vitales que duran apenas unos segundos, sino una plenitud, una sonrisa en los
labios que no había sido barrida inmediatamente, ganas de vivir, sencillamente.
Ya no estaba teledirigida sino habitada.
El
otoño es una canción de cuna por la vida que regresará.
Antes
de saberlo, el día en que abrí la maleta azul llena de regalos, le dije a Sasha
que el hombre con el con el que compartía mi vida sin haberla realmente
compartido nunca era sin duda mucho mejor de lo que había dejado entrever.
Sinopsis:
La vida de Violette gira alrededor de
su trabajo, un tanto especial: es la encargada del cementerio de un precioso y
pequeño pueblo francés. Su café, su conversación y su sonrisa dan alegría al
lugar. Ella se asegura de que las tumbas estén siempre limpias, tengan flores
frescas y sus visitantes, un hombro sobre el que apoyarse.
Todos
sus días son similares, hasta que un hombre llama a su puerta con una petición
sorprendente que hará que su mundo dé un vuelco. Porque en vidas ajenas
Violette acabará descubriendo secretos del pasado que al final cambiarán la
suya.
Traducción:
Pz Pruneda Gozálvez. Editorial B, 2019. Número de páginas: 496.
El
lunes 9 de febrero iba al cine por segunda vez este año. Salí conmovida. Esa
misma noche, en casa, vi el episodio de Imprescindibles de La2 de RTVE. En junio leí el libro del que parte el guion. Hace unos
días volvía a la película desde el sofá de mi salón. Con mis impresiones quiero
celebrar el cumpleaños del blog de 2026. Nada más y nada menos que 19 años de
Tartaruga.
Tres
adioses
Voy
a unir sensaciones del primer y segundo visionado. Mantengo y reafirmo mi
opinión: sublime.
Una
de las directoras que sigo y admiro. Con este estreno iba un tanto temerosa.
Solo leía críticas muy positivas, y cuando las expectativas se disparan, en
ocasiones huele a posible decepción.
Otra
tarde de lluvia, muy gris. Sala de cine bastante llena en primera sesión.
Marta
tiene su propia teoría sobre el baile de los estorninos, y la desvelará al
final. Detalles que unen las piezas con delicadas y sutiles puntadas.
Cuando
una relación se termina surgen las preguntas impregnadas de recuerdos y flashes,
de disfrute en común, de amor e ilusiones.
¿Dónde
ha acabado todo ese amor?
¿Dónde
han acabado todos esos momentos?
Cuando
estaba entre sus brazos me sentía tranquila, en paz.
Creía
que era indestructible.
El
deambular de un hombre que no sabe qué motivos le llevan a romper y tampoco qué
le unía a ella.
Cuando
la vuelve a ver, su ex (quien decidió dejarla), lo primero que dice es lo mucho
que ha sufrido (él).
Ella
se ha sentido mejor después de la ruptura (tras el duelo). Cuando surge la
enfermedad descubre cosas que de otra manera nunca habría visto.
Echarse
de menos, expresarlo y sentirlo. Quien es dejada, quien decide marcharse, quien
anticipa la ausencia ante un viaje anunciado. Los besos, la presencia del otro.
La
importancia del humor. Chistes que aportan confianza y seguridad. Una seña de
identidad. (Marx y San Pedro). Además de provocar risas, logran distender el
ambiente tras discusiones.
Lo
que más echo de menos son los chistes.
Algunas
cuestiones que aparecen casi de puntillas, al fondo.
Reseñas
de restaurantes. Consecuencia entre bromas: si hace falta cambiar una de las
especialidades por una rica hamburguesa, pues se hace, y ya está. Soledad de
quien las escribe, curiosidad de quien las lee a modo de distracción
(persianas). Críticas feroces como arma vengativa. Mensajes de amor.
Ciudad
invadida por turistas. Barrios donde los habitantes de Roma no viven, no pasean.
La cámara se enamora de las calles, con mirada atenta,
La
alimentación, las rutinas. Añorar a quien preparaba las comidas para ella.
Degustar sabores, dedicar tiempo y cariño.
El
personaje de Marta es cautivador: “me avergüenzo de casi todo”, “no se me da
bien y ya está”.
En
el trabajo pasa de todos los mails. Su compañero envidia su manera de estar:
Evitas
las cosas que no te gusta hacer
Basta
con pedalear
Su
alegato en el entierro de la paloma (autolesiones y crueldad). Conversaciones
con la hermana (verborrea oculta tras la máscara de la felicidad y el hacer
constante), con la camarera que trabaja con su ex (dispersión vocacional,
exaltación y abandono), con un interlocutor que jamás juzga ni interrumpe
(aprender coreano), con los profesionales sanitarios (acude sola a las
consultas médicas, casco de ciclista y ameba), con Antonio (desgarrador
reencuentro), con su compañero (la cena en casa de ella, una escena sublime).
Ver
lo que jamás he podido ver.
Te
voy a extrañar muchísimo
Soy
feliz todos los días si consigo verte
Una breve e intensa conversación. Marta pregunta en qué se
ha equivocado. Y su médica, capaz de escuchar y acoger, le responde:
Somos
seres complejos y a veces la voluntad no tiene nada que ver
Habla
sobre el sentido de vivir. Imposible no derrumbarse ahí.
Momentos
La
casa vacía, come algo de pie, vomita y se tumba sobre el suelo a la luz de un
rayo de sol.
El
helado en el suelo. Degustar, en calma, sabores de un helado recién comprado.
De nuevo se siente capaz de disfrutar. Compra una planta.
Cocina y come en los
tres cuencos. En el interior de la cocina, apertura de la nevera, utensilios y
sus movimientos. Me hace sentir dentro de ese hogar.
Petición
concisa a su hermana sobre la fiesta. Le pide que haga lo que realmente quiera
ella, que viva.
Vivir
la vida de verdad
Incluso
por esto, por todo
Una
razón para cada cosa
¿Por
qué los pájaros bailan?
¿Por
qué nos sentimos infelices?
¿Qué
hacemos cuando la vida nos zarandea y de pronto lo que era tan importante se
convierte en superfluo, prescindible? Ese amor que todo lo sostenía, que le
aportaba seguridad. El diagnóstico de una enfermedad terminal que solo admite
cuidados y tratamientos paliativos. ¿Cómo continuar entonces? Donde el dolor
ocupaba todo el espacio, surge la fuerza y el deseo de seguir, de vivir de otra
manera. Esperanza y descubrimientos asombrosos.
La
mayor parte de las cosas, incluida la vida, no tienen ningún porqué
Me
habría gustado entenderlo antes
Tú aún tienes tiempo
Nosotros,
espectadores, todavía estamos a tiempo.
Música
Sant´allegria –
Ornella Vanoni con Mahmood.
Marta
pedalea en su bicicleta, al salir de la consulta, con las pastillas y la metástasis.
Senza fine – Gino
Paoli
I get alone without
you very well (except sometimes) – Nina Simone
Con
el compañero de trabajo en su casa. Una secuencia bellísima. Y a continuación
la fiesta…
Jirko,
gracias. Cuídate
Sutileza.
Sosegada y luminosa. Honesta, bella, conmovedora.
Sinopsis:
Tras lo que parecía una discusión sin
importancia, Marta y Antonio se separan. Él, un chef prometedor, se refugia en
sus fogones; ella, en su silencio, empieza a notar algo más que tristeza: ha
perdido el apetito… y no solo por desamor. Cuando descubre que detrás hay un
problema de salud, todo da un giro inesperado: la comida sabe mejor, la música
le llega como nunca y el deseo despierta sus ganas de vivir sin miedo.
Título
original: Tre ciotole. Dirección: Isabel Coixet. Guion: Enrico Audenino, Isabel
Coixet. Novela: Michela Murgia. Reparto: Alba Rohrwacher, Elio Germano, Sofia
D'Elia, Francesco Carril. Fotografía: Guido Michelotti. Italia 2025, 120 min.
Sobre
esta adaptación: “lo que me ha despertado el libro y después traducirlo con
respeto, pero sin piedad”.
“Es
más fácil que te produzcan una adaptación que un guion original”.
“No
quería hacer este libro, ya había dicho sobre la muerte y la enfermedad todo lo
que tenía que decir en Mi vida sin mí”, pero después de leerlo, tras mucha
insistencia, el productor la convenció.
La
importancia de los libros para la directora: son su gasolina. Le encanta estar
rodeada de libros. “Un libro es una casa”.
Escribí
una reseña sobre el volumen con una recopilación de artículos: No te va a querer todo el mundo. Desde la entrada, enlazo las publicaciones dedicadas a
sus películas.
Tres
cuencos
Rituales
para un año de crisis
Michela
Murgia
Libro
inacabado publicado tras la muerte de la escritora. Cuentos concebidos durante
el confinamiento; algunos muy personales. Son textos independientes, no guardan
conexión entre ellos. Isabel Coixet ha tejido una historia con detalles y su
estilo tan personal. Me hubiera encantado que mantuvieran el mismo título, en
lugar del tan explícito Tres adioses.
Algunos
fragmentos
Hay
tres cosas que no se pueden esconder: el estornudo, la belleza y la pobreza.
Una
turba permanentemente hambrienta que si no mastica no sabe decidir nada, desde
si dejarse el pelo blanco o teñírselo, hasta el nombre del hijo a punto de
nacer.
Estaba
convencido de que la había dejado porque ya no la amaba, pero la había amado lo
suficiente para saber que los recuerdos son más persistentes que las personas.
A
Michela Murgia la leía en marzo con una novela peculiar: La acabadora. Seguía
la pista tras ver Tres adioses. Con un desenlace sobrecogedor y unos personajes
que se te quedan muy adentro, me gustó su narración, su prosa. Autora sobre la
que seguiré leyendo.
Sinopsis: Se enamoran de una figura de cartón o de un soldado
en miniatura, odian a los niños aunque los lleven en el vientre, abandonan a
una mujer pero permanecen prisioneros de ella, vomitan amor y rabia, se
autolesionan, traicionan, enferman. Estos son algunos de los personajes que
conforman este sobrecogedor libro hecho de historias que se funden las unas en
las otras, en las que todos los protagonistas están marcados por algún cambio
que los obliga a encontrar formas inéditas de supervivencia emocional. A veces
por un duelo, una lesión, un despido, una enfermedad, la pérdida de una certeza
o de un amor, pero siempre a causa de un cambio en el horizonte que no deja
escapatoria y que pulveriza certezas y esperanzas.
Título
original: Tre ciotole. Rituali per un anno di crisi. Traducción: Carlos
Clavería Laguarda. Prólogo: Isabel Coixet. Altamarea Edición de Libros, 2025.
Número de páginas: 184. Acceso al inicio.
Hace
poco fallecía la actriz Eva Marie Saint y vuelvo ahora a algunas de sus interpretaciones.
Un
clásico que tenía medio olvidado y tras volver a verlo, contextualizo.
Estrenada
en 1954, el momento más controvertido en la carrera de Elia Kazan, tras
colaborar con el comité de actividades antiamericanas, el director creó esta
reflexión sobre lealtad y conciencia individual. ¿Refleja el dilema del
protagonista el suyo propio? Hay muchos matices en su planteamiento.
Un
ex boxeador desafía la corrupción en los muelles de Nueva York. Monólogo “Podría
haber sido alguien”.
"Eras
mi hermano y no cuidaste de mí, pude haber ganado aquella pelea. pero sólo me
disteis un pasaporte al fracaso".
Un
personaje a la deriva, utilizado por su familia y los mafiosos, incapaz de
tomar la iniciativa hasta que se enamora. Un sacerdote implicado, vehemente,
cerca de quienes lo necesitan. Crueldad y abuso de poder.
No
discuto el gran valor técnico y artístico de la obra, pero no conecto con la
intensidad que requiere.
Sinopsis:
Johnny Friendly, el jefe del
sindicato portuario, utiliza métodos mafiosos para controlar y explotar a los
estibadores de los muelles neoyorquinos. Terry Malloy, un boxeador fracasado
que trabaja para él, se ha visto involuntariamente implicado en uno de sus
crímenes. Cuando Malloy conoce a Edie Doyle, la hermana de la víctima, se
produce en él una profunda transformación moral que lo lleva a arrepentirse de
su vida pasada. A través de Edie conoce al padre Barrie, que trata de animarlo
para que acuda a los tribunales y cuente todo lo que sabe.
Título
original: On the Waterfront. Dirección: Elia Kazan. Guion: Budd Schulberg.
Artículo: Malcom Johnson. Reparto: Marlon Brando, Eva Marie Saint, Karl Malden,
Lee J Cobb. Música: Leonard Bernstein. Fotografía: Boris Kaufman (B/N). Estados
Unidos 1954, 108 min. 8 Oscars: incluyendo película, director, actor (Brando),
actriz sec. (Saint). 4 Globos de Oro: incluyendo Mejor película Drama. Festival
de Venecia: León de Plata (mejor director), OCIC Award. Premios BAFTA: Mejor
actor extranjero (Marlon Brando).
La
profesora de parvulario
¿Hasta
dónde llegaría una profesora abnegada cuando descubre un talento extraordinario
en uno de sus pequeños alumnos?
Una
pena esa reacción obsesiva, engañosa y perturbadora. ¿Qué busca: resarcirse de
sus propios fracasos o apoyar al niño?
Me
ha generado incomodidad y rechazo. No empatizo, no siento casi nada.
Sinopsis:
Lisa Spinelli es una profesora de
Staten Island que es inusualmente atenta con sus estudiantes. Cuando descubre
que uno de ellos es un niño prodigio, se queda fascinada, y acabará arriesgando
su vida familiar y su libertad para intentar que el niño desarrolle su
talento... Remake de un aclamado film israelí.
Título
original: The kindergarten teacher. Dirección y guion: Sara Colangelo. Reparto:
Maggie Gyllenhaal, Parker Sevak, Rosa Salazar. Música: Asher Goldschmidt.
Fotografía: Pepe Avila del Pino. Estados Unidos 2018, 96 min.
Debut
en el género poético de la escritora gallega
Aunque
me empeñe en decir que soy poco poética, la vida me va poniendo ante personas
que crean poemas (amigos y amigos de amigos). Este precioso libro, de cubierta
austera y delicada, recién publicado por una nueva editorial gallega, llega a
mis manos casi por casualidad.
Los
versos se van pegando a mi piel, dejan huella y, sobre todo, me llevan a aguas
profundas. La voz de la autora duele y abre ventanas de par en par a la
esperanza. La luz crece a cada página, pasamos del pánico, al dejarse querer y
cuidar, al volver a creer en las posibilidades.
Selección
de favoritos y retazos donde me detengo.
Espello
onde quedan atrapadas todas as certezas
Depender
a enfermidade pecha os ollos ou ábreos?
Abrir
a man
liberarse así do peso de ser alguén
Sol,
brilla por min
Resplandores
Mirar
hoxe esquecín pensarme devastada
aínda aprendo
aínda podo mirar
Luz
negra
vivir agradecida polo afecto grupal que
me sostén
esa delicadeza
Salud
a Xina, y a la editorial, larga vida.
Sinopsis:
El título de la obra feminiza la
figura bíblica de Lázaro para simbolizar una “resurrección íntima y personal”.
Nacido
a raíz del diagnóstico de un cáncer, el poemario se adentra en la
vulnerabilidad, la travesía del cuerpo enfermo y los procesos de la
quimioterapia. Como Lázaro, la voz poética no está muerta pero tampoco viva: se
sitúa en ese espacio fronterizo para emprender la búsqueda de una nueva mirada.
A
través de versos limpios, directos y despojados de artificio, la autora se
niega a desaparecer y reivindica la gratitud, la belleza del mundo y la
esperanza como resistencia frente al dolor y la posibilidad de la muerte.
Moléculas
Editorial, 2026. Número de páginas: 116.
El
día anterior hablaba con una amiga sobre los estereotipos en el cine sobre
homosexualidad (masculina), y la poca presencia de las relaciones lésbicas. Como
no suelo leer previamente las sinopsis, descubro la temática de esta obra
cuando empiezo a seguir la historia de las dos protagonistas.
Introducción
para presentarnos a ambas, en la actualidad. Preparación de una fiesta de otoño
con la familia (de Pat). Vemos enseguida la maravillosa relación existente.
Todo parece fluir. La tía Angie es muy querida.
¿Cambiará
tras la muerte de Pat? ¿Qué pasa cuando no hay testamento? ¿Cómo se contempla
la figura de su mejor amiga?
Me
ha parecido una verdadera muestra de respeto, sin caer en la verdad única.
Resulta fácil comprender a cada uno. ¿lograrán ponerse de acuerdo sin dañar en
exceso?
El
papel del testamento, de los dirigentes espirituales, los ritos funerarios, la
desigualdad económica, la indefensión, padres mayores incapaces de poner nombre
más allá de amistad.
Escenas
maravillosas: el inicio y el final, la comida familiar, cuando Angie espía a su
cuñado, las conversaciones individuales, las amigas cerca. Magnífica la actriz
principal.
Sinopsis:
Angie y Pat son una pareja que ha
compartido 40 años juntas. Tras la muerte repentina de Pat, Angie se encuentra
a merced de la familia de su pareja mientras lucha por mantener la dignidad y
la casa en la que las dos vivieron durante toda su relación.
Título
original: All shall be well. Dirección y guion: Ray Yeung. Reparto: Patra Au, Maggie
Li, Tai Bo, So-ying Hui. Música: Veronica Lee. Fotografía: Leung Ming-Kai. Hong
Kong 2024, 89 min. Festival de Berlín: Nominada a Sección Panorama - Premio del
Público.
Con
el mismo título (en castellano) hay otra película dirigida por Win Wenders, que
a mi no me convenció, ni emocionó.
Cuento
de otoño
Jill
Barklem
Este
año el otoño se resiste y tardan en bajar los termómetros, pero ya vamos de
manga larga. Tardes cada día más diminutas. Entre lecturas más largas, unos
minutos para deslizarse hacia la magia.
Los
cuentos de las cuatro estaciones de este misterioso lugar son un clásico de la
literatura inglesa. Empiezo con el de otoño, y tengo la intención de seguir al
compás del calendario.
Delicioso.
Todo. Las ilustraciones evocadoras, dulces, con ese aroma de antaño, de
siempre. El texto, los ratoncitos. El entorno: la casita redonda en lo alto de
unas cañas de maíz, un túnel donde es fácil perderse, la luz y la oscuridad, la
alegría y el miedo. Aventuras. ¿Nos tomamos un café de bellotas?
Sinopsis:
Durante generaciones, muchas familias
de ratones han construido sus hogares entre las raíces y los troncos de los
árboles del Seto de las Zarzas, un frondoso paraíso de mil colores entre los
campos llenos de luz al otro lado del río. Los ratones andan siempre muy
ocupados. Cuando hace buen tiempo, recogen flores, fruta, bayas y nueces en los
campos que los rodean, y preparan mermeladas y conservas deliciosas que guardan
en el Almacén del Tronco para los meses de invierno. Pero, aunque trabajan
mucho, también encuentran tiempo para divertirse. Lo importante es encontrar
una oportunidad para juntarse y pasarlo bien. ¡Caen las hojas! Ya es otoño. Los
cuentos de las cuatro estaciones de este misterioso lugar son un clásico de la
literatura inglesa.
Título
original: The Brambly Hedge: Autumn Story. Traducción: Jorge de Cascante. Blackie
Books, Barcelona 2018. Edad
recomendada: a partir de 6 años. Número de páginas: 32.
Haciendo
un repaso por la filmografía del director manchego reseñada, acabo de darme
cuenta de que hace años que ya no corro al cine cada vez que estrena película.
Y, por otro lado, he incorporado dos de sus obras en entradas de cumpleaños de
este espacio, algo que equivale a muy buenas sensaciones: dejar constancia como
destacadas. Falta muy poco para el siguiente aniversario y ya tengo el esquema preparado
con un triplete especial.
Vamos
al lío.
No
me ha convencido. No me he metido de lleno en la historia, ni en el dolor de cada
uno de los personajes. Me deja fría.
Propone
un debate interesante: la utilización de vivencias de seres cercanos para crear
ficción. ¿Dónde está el límite? ¿Debe anteponerse el impuso creador al deseo
expreso de eliminar cualquier detalle que se aproxime a la realidad?
Almodóvar
regresa a un escenario natural capaz de hipnotizarme: Lanzarote. Siempre son
importantes los entornos; muy reconocibles los interiores coloristas (como lo
es también el vestuario elegido).
Gran
reparto, con mucho más brillo femenino. Quien no me convence es el portador de
un cuerpo de anuncio publicitario.
La
música. Chavela, la Llorona, su voz con el paso de los años. Maravillosa.
Alberto
Iglesias firma la banda sonora. Recorrer los títulos de sus composiciones es
recordar las escenas.
Momento
Amaia, no viene a cuento. Esa fiesta sobra por completo.
Me
molesta el abordaje de la ingesta de ansiolíticos de forma irresponsable, como
única vía (rápida) para abordar los trastornos de pánico. Se sobrevuela el
duelo (por causas varias). El papel de la psiquiatra se reduce a recomendar un
descanso (ideal para gente con alta capacidad adquisitiva). Hubiera agradecido
ampliar un poco horizontes tan trillados, y poco eficaces. Reiterativa metáfora
de la tormenta.
Sinopsis:
Elsa es una directora de publicidad
cuya madre muere durante un largo puente del mes de diciembre. Encuentra
refugio en el trabajo, aunque es más bien una huida hacia adelante. Trabaja sin
parar y, sin darse cuenta, no se concede el tiempo necesario para guardar el
duelo por la ausencia materna. Hasta que una crisis de pánico la obliga a
detenerse e imponerse un descanso. Su pareja, Bonifacio, es su tabla de
salvación en esos momentos de crisis. Elsa decide viajar a la isla de Lanzarote
acompañada por su amiga Patricia, que también necesita alejarse de Madrid,
mientras que Bonifacio se queda en la ciudad.
Dirección
y guion: Pedro Almodóvar. Reparto: Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana
Sánchez-Gijón, Patrick Criado. Música: Alberto Iglesias. Canción: Amaia.
Fotografía: Pau Esteve Birba. España 2026, 111 min.
Películas
sobre las que he compartido mis impresiones
Basada
en una historia real que conmocionó a Italia en 2012. Han pasado catorce años y
no se aprecian cambios importantes de mejora.
Acoso
escolar. Humillaciones. Alumnos perversos que actúan o que aplauden. Solo su
amiga Sara está a su lado. Maravillosa esta amistad, aunque no suficiente para
salir adelante.
La
relación con la madre, de complicidad, es muy bonita. Pero, no le cuenta apenas
nada de su sufrimiento. Sabemos desde el principio el desenlace y duele, duele
mucho.
Sinopsis:
Andrea Spezzacatena tiene 15 años y
necesita encajar en su nueva escuela. Unos pantalones rojos que se vuelven
rosas tras un error de lavado son el detonante de una espiral de acoso que lo
condena a un aislamiento silencioso.
Título
original: Il ragazzo dai pantaloni rosa. Dirección: Margherita Ferri. Guion:
Roberto Proia. Reparto: Samuele Carrino, Andrea Arru, Claudia Pandolfi, Sara
Ciocca. Música: Francesco Cerasi. Fotografía: Martina Cocco. Italia 2024, 114
min.
Los
días que vendrán
Aborda
la “inesperada” noticia de un embarazo y la toma de decisiones de una pareja
que parece no desearlo en ese momento.
Somos
testigos de las vivencias de cada uno y de lo complejo que es sobrellevar a la
par una noria de emociones y expectativas.
Supongo
que conmoverá de forma especial a quienes hayan vivido situaciones similares.
Resulta
natural y cercana.
Esta
canción cierra la película.
Maria
Arnal i Marcel Bagés - Tú que vienes a rondarme
Sinopsis: Vir (30) y Lluís (32) hace solo un año que salen juntos, cuando descubren que están “embarazados”. Durante 9 meses, seguiremos la aventura de esta pareja barcelonesa, el giro enorme que dará su vida, sus miedos, alegrías, sus expectativas y las realidades que, durante su embarazo, crecen ante ellos, intentando aprender a ser tres cuando ni siquiera habían tenido tiempo de aprender a ser dos. Utilizando el embarazo real de la actriz protagonistas, la película explora la dificultad de compartir con el otro la experiencia profundamente transformadora de este proceso.
Dirección:
Carlos Marques-Marcet. Guion: Coral Cruz, Clara Roquet, Carlos Marques-Marcet.
Reparto: María Rodríguez-Soto, David Verdaguer. Fotografía: Alex García. España
2019, 94 min. Festival de Málaga: Biznaga de Oro, mejor dirección y mejor
actriz (Soto). Premios Gaudí: Mejor película, actriz (Soto) y montaje.