La casa de Leyla
Zülfü Livaneli
No conocía el escritor. Lo que más me ha gustado es el mundo al que me traslada: la época, lo histórico y social. Los personajes y cómo van transformándose con la convivencia, con los cambios e intereses. La preciosa relación entre Leyla y Roxy, con un inicio catastrófico. El concierto en el club y la admiración de los músicos. La devastadora soledad tras haber sentido la cercanía y el contacto. La vulnerabilidad, el desprecio de los poderosos, el mercado inmobiliario. El Bósforo y la niebla.
Algunos fragmentos
Rukiye sabía lo que es vivir odiando este mundo. Lo peor era saber que no todos viven en el infierno, que existen vidas mejores y más felices, y aun así tener que soportarlo.
La señora Leyla tenía una idea a la que había ido dando vueltas en los últimos años. Las personas envejecen y eso no tiene privilegio alguno, pero algunos envejecen con madurez y otros sin ella. La clave está en pasar de la etapa de preguntarse "¿Cómo me ven los demás?" a la de "¿Cómo me veo yo?"
Una nación solo puede construirse falseando el pasado. Ernest Renan
Sinopsis: Leyla, ya anciana, última descendiente de una antigua familia otomana, se ve obligada a abandonar su casa frente al Bósforo, en la que su familia ha residido durante generaciones, cuando de manera fraudulenta esta es vendida por el banco a un rico magnate y a su ambiciosa esposa. El hijo del antiguo jardinero de la villa, Yusuf, acoge a Leyla en su casa de Cihangir, un animado barrio de la parte europea de Estambul, y trata de ayudarla a recuperar la casa de la que ha sido injustamente desalojada. Allí, Leyla ve por primera vez la precaria vida de los jóvenes, de los artistas y los marginados, y conoce a la novia de Yusuf, Roxy, una cantante de hip hop hija de inmigrantes turcos en Alemania, que no recibe con entusiasmo la llegada de la anciana. A medida que avanzamos en la lectura, nos adentramos silenciosamente en las vidas y los recuerdos de todos los personajes y, poco a poco, se va desvelando el hilo que une los destinos de todos ellos en un final inesperado y emocionante que hace de Leyla un personaje inolvidable. Con el mágico telón de fondo del Bósforo, Livaneli nos guía por historias suspendidas entre una Estambul moderna y occidental y la ciudad del Imperio otomano tardío. Entre antiguas villas, casas en ruinas y barrios modernos, descubrimos así el caleidoscopio de personajes, con sus mundos, que conviven en la Turquía actual y la herencia de su pasado.
Título
original: Leylanin Evi. Traducción: Carlos Ortega Sánchez. Editorial
Galaxia Gutenberg, 2026. Número de páginas: 296. Acceso al inicio.
Una hija en Tokio
Me decido a ver la película cuando leo algo sobre la custodia compartida en Japón, opción no viable hasta hace muy poco tiempo. Aborda una problemática que ha afectado durante décadas a miles de familias, especialmente a padres extranjeros.
Copio información para entender la situación en una entrada del otro blog.
En
cuanto a lo artístico, me decepciona. Creo que sí somos testigos de la
impotencia y el gran sufrimiento (gracias en parte al excelente trabajo del actor
protagonista). No me convence cómo se resuelve lo relacionado con la hija.
Quedan cosas sin explicar y el desenlace parece un poco forzado.
Sinopsis: Todos los días, Jay conduce su taxi por Tokio en busca de su hija, Lily. Separado desde hace nueve años, nunca ha podido conseguir su custodia. Justo cuando ha perdido la esperanza de volver a verla y está a punto de regresar a Francia, Lily sube a su taxi, pero no le reconoce.
Título
original: Une part manquante. Dirección: Guillaume Senez. Guion: Guillaume
Senez, Jean Denizot. Reparto: Romain Duris, Judith Chemla. Música: Olivier
Marguerit. Fotografía: Elin











































