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sábado, 14 de septiembre de 2013

Días de pesca en Patagonia



Viernes por la noche, ese momento ya en el sofá de casa, en el que busco el refugio de una buena película, que ahuyente a los fantasmas, momentos de tensión y preocupaciones. Sumergirme en una historia que me llegue, que me emocione. No siempre la encuentro, pero ayer tuve suerte. La apuesta tenía muchas probabilidades de triunfar. Sorín es un director al que sigo desde hace años, y me ha conmovido en numerosas ocasiones.



Sinopsis: Tras someterse a una cura de desintoxicación para dejar el alcohol, Marco, un maduro viajante de comercio, intenta cambiar el rumbo de su vida. Como parte del tratamiento, se le sugiere que elija un hobby, y él se decide por la pesca. Viaja entonces a Puerto Deseado porque es la temporada de pesca del tiburón, pero también porque su hija Ana vive allí y no sabe nada de ella desde hace años.



Carreteras infinitas de la Patagonia, con ese paisaje que te engulle. Conversación con el entrenador y la chica boxeadora. Acercamiento al sur, a sus gentes.



Para encontrar a su hija, hace caso de los consejos de un paisano, y pone un anuncio en la radio. El resultado es casi inmediato.




Casita naranja, árboles mecidos por los vientos incesantes. Recibimiento frío, su nieto y el recuerdo doloroso de las canciones de otros tiempos, tal vez mejores.



Esperando la llegada de los invitados, de la redención, el perdón y las expectativas de formar parte de nuevo de su familia. Migas de pan moldeadas con unos dedos agarrotados por los nervios y la incertidumbre.




Ha ido hasta allí para pescar y su toma de contacto con las aguas de los tiburones no parece ser nada satisfactoria.



Este director posee una capacidad ilimitada para emocionarme. Crea unos personajes que de inmediato siento tan cercanos. Me llegan muy hondas sus tristezas, su dolor, su ansia por cambiar, por ser mejores.

Director y guión: Carlos Sorín. Música Nicolás Sorin. Fotografía Julián Apezteguía. Reparto Alejandro Awada, Victoria Almeida, Oscar Ayala, Sandra Ximena Hoyos, Kharold García. Argentina 2012, 80 min. Festival de La Habana: Premio especial del jurado. Web Oficial.


jueves, 4 de diciembre de 2008

Patagonia Express – Luís Sepúlveda


Partiendo de la infancia, recuerda aquellos domingos que compartía con su abuelo, haciendo jugarretas para irritar a los curas; su paso por la cárcel durante la dictadura de Pinochet y sus andanzas por tierras de Latinoamérica. Anécdotas y personajes llenos de encanto van apareciendo en su camino. Vagones de trenes, comidas rehogadas con vino, bares y todo tipo de alojamientos:

“…el frío como mejor aliado de la higiene hotelera.”

Un concurso de mentiras retransmitido por Radio Ventisquero

“En esta tierra mentimos para ser felices. Pero ninguno de nosotros confunde la mentira con el engaño.”

Intrépidos aventureros que en sus desvencijadas avionetas transportan alimentos o un muerto, y que consiguen despegar desde lugares imposibles. Volando con uno de ellos, y temiendo por su integridad, descubre la belleza de la selva amazónica.

Historias de amor. Agustín está profundamente enamorado, pero no se atreve a declarar sus sentimientos, hasta que se entera de que ella se va a casar y se presenta el día de la boda:

“Dos horas cantó Agustín y, al final, cuando se aprestaba a romper la guitarra para que nadie pudiera mancillar sus versos de amor, Flor lo tomó de la mano, lo guió hasta “la chata” y juntos emprendieron el camino hacia la estancia. “

Premio Nóbel Alternativo de Física, a un hombre que realiza estudios en la Patagonia y advierte del peligroso agujero en la capa de ozono, ocho años antes de que fuera corroborado por la NASA.

El niño que se comunica con el delfín, el buscador de una nave fantasma…

No es un simple relato de viajes, ni tampoco la Patagonia es la mayor protagonista, como yo pensaba al empezar. Ameno y rebosante de ternura y sentimientos.

“Nadie tiene que avergonzarse de ser feliz.”








Torres del Paine, Patagonia (Chile)



HACE UN AÑO Y UN DÍA: El método