La
tengo en casa desde hace unas semanas y curiosamente, ates de verla, me hablan del
documental y me lo recomiendan. Empiezo por la producción de HBO para TV.
Vida de Edith Bouvier Beale y su
madre, prima y tía de Jackie Kennedy, respectivamente. Se entremezclan el
pasado de familia aristocrática y el presente (parte documental) de una mansión
en ruinas donde malviven rodeadas de suciedad y gatos.
La gente con los
años ve, siente y piensa de otra forma.
Se presenta en fiesta social con
la misión de encontrar marido.
Busca a un hombre
que te dé mucha libertad, cásate, y luego haz lo que te dé la gana.
Quiere ser actriz y bailarina y
teme que el matrimonio la aleje de sus sueños, como ha ocurrido con su propia
madre.
Sale con hombres casados, que no
la atan, y disfruta de una vida muy cómoda
gracias al dinero de papá en Nueva York. Preparada para un prometedor casting,
conoce a un hombre del que se enamora.
- Lo que hay entre
nosotros es especial.
- Lo que había, era
sexo.
Madre e hija abandonadas por sus
respectivos amores comparten techo A partir del momento en que dejan de llegar
los cheques, el deterioro es absoluto. Las autoridades locales amenazan con
desalojarlas al incumplir las condiciones mínimas de habitabilidad. Salta el
escándalo en prensa y Jackie Jennedy las visita y se ofrece a rehabilitar la
destartalada estancia. Entonces surge la idea de filmar un documental.
El aislamiento provoca las
recriminaciones de la una a la otra, sobre las oportunidades desperdiciadas, lo
que pudo ser y no fue…
Yo creo que no te
ves a ti misma como te ven los demás. Es difícil apreciar tus virtudes.
Mi madre me dio una
vida inestimable.
Me ha encantado. Todo, la extraña
relación materno-filial, la dependencia emocional, el optimismo desmedido bajo
esos estrafalarios pañuelos que cubren su cabeza, los bailes y las canciones de
una época mejor, la decadencia inconsciente.
Jessica Lange y Drew Barrymore
están magníficas.
No me puedo resistir al documental y lo busco en la red para
verlo de inmediato.
Suenan esas canciones que provocan los recuerdos de mayor
felicidad. Colección de vinilos y fotos de juventud, glamour, belleza e
infinitas ilusiones. El delicioso helado medio derretido. Sin necesidad de
reloj que marque los tiempos. La radio para escuchar música, misa o las
noticias. Una comida para celebrar el cumpleaños de la madre. Lupa y prismáticos
que corrigen los problemas de visión. Hojas de periódico sobre la cama para que
los gatos reposen y hagan sus necesidades. Restos de comida, latas y cajas.
Discusiones, reproches, mentiras a las que aferrarse, arrepentimiento…
Proyecto pionero del cine en directo, sin guión, ni narración;
llega hasta las entrañas de las protagonistas que se muestran sin tapujos, ni
pudor. Los hermanos David y Albert Maysles habían estudiado
psicología antes de interesarse por el séptimo arte.
Terrible drama el de estas dos mujeres, recluidas durante décadas.
Impactante muestra de una existencia ajena al mundo exterior.