Mostrando entradas con la etiqueta Portugal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Portugal. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2026

Una casa portuguesa de Ximena Maier

Una casa portuguesa

Ximena Maier 

Un descubrimiento que me ha hecho feliz mientras iba pasando las páginas, entre bellas ilustraciones y textos repletos de honestidad y humor. Me he sentido una invitada en la vida y la casa creada por la familia de Ximena. Deja huella y ganas de estar allí, de pasear entre los olivos, contemplar el vuelo de los pájaros, la luz cambiante del atardecer, de cada estación. Y asistir a la creación de sus dibujos, de sus azulejos y piezas de cerámica. Muy recomendable. 

Algunos fragmentos 

[...] crees que estás haciendo una casa, pero es la casa la que te acaba haciendo a ti. 

Para mí un día perfecto consiste en arrancar algunas hierbas, hojear libros de cocina, releer, mirar los titulares, dormir la siesta, ver una película antigua o dos. Activo ma non troppo, pero ahora que las actividades se llaman "experiencias", no estoy segura de proporcionar la intensidad necesaria a los visitantes. 

Si vienen en verano, siempre los animo a mirar las estrellas después de cenar. Saco un almohadón, me tumbo en el suelo y se van uniendo todos. Con las luces de la casa apagadas, se ve un cielo clarísimo. No sé reconocer ninguna constelación [...] así que me limito a mirarlas, me relajo. Las conversaciones, a oscuras, siempre son tranquilas, divagantes, abstractas e incluso filosóficas. 

Viajamos poco, pero vivimos todos los días lo que antes buscábamos para el fin de semana. El baño en la alberca al atardecer, la cena en el porche, las naranjas recién cogidas del árbol, el paseo con los perros pisando charcos, el olor a leña. 

El taller es grande, muy luminoso -la puerta dejaba pasar un carro entero; la nueva es de cristal y permite que entre mucha luz, me acompañan los perros y las gatas, tengo muchos sitios para trabajar en varias cosas a la vez, una mesa para dibujar en los días de sol y otra cerca de la ventana para cuando llueve, o para por la tarde. No me gusta pintar con luz artificial, así que todo es orgánico y cada estación tiene su ritmo. 

Toda la vida veía las plantas como manchas de color, pero ahora me ha cambiado la mirada, tengo los ojos verdes. 

Sinopsis: La narradora, una ilustradora madrileña afincada en Portugal, deja atrás la ciudad y, junto a su marido y sus dos hijos, se muda a una quinta destartalada a las afueras de Évora. Lo que empieza como una compra impulsiva se transforma en una aventura luminosa de aprendizaje y descubrimiento. Acompañada por su familia, tres perros, un gato y dos cacatúas, y entre obras interminables de restauración, barro hasta los tobillos, trabajos de jardinería y encuentros con vecinos entrañables, Ximena encuentra su lugar y una nueva vocación. Con humor, sensibilidad y una mirada profundamente visual, lo desconocido se convierte poco a poco en hogar. 

Editorial Lumen, 2026. Número de páginas: 232.

   

jueves, 19 de julio de 2012

Fábula del Mediterráneo y pueblos portugueses


El beso de la sirena de Andrea Camilleri

Gnazio regresa de América para instalarse en su Sicilia natal. Encuentra un terreno con un olivo milenario y construye su casa, formada por cubos de 3 metros cuadrados. Las paredes contra el mar y las ventanas mirando al árbol. Labra la tierra y cuando ya está asentado, pide ayuda a la vieja Pina (siempre cargada con sus hierbas medicinales) para buscar mujer. No es fácil de complacer hasta que aparece Maruzza. Es la más bella, pero a veces se cree una sirena…

Una hermosa fábula con cantos entonados por voces femeninas. El regreso a los orígenes, a los griegos, a la tierra y al mar. El amor de dos personas que en apariencia no tienen nada en común; el respeto. La entrañable y extravagante bisabuela Minica, el primer parto bajo el agua, la visita del fotógrafo, unos vasos de vino y el poder hipnótico de este precioso libro.



Un día de mucho calor, cuando la tarde cae, un pequeño paseo de improvisación por la cercana Portugal. El interior, tan desconocido.




Monçao nos recibe con sus adoquines.



Nadie se anima a subir las escaleras.



Desde aquí se ve muy bien.



Uf qué calor!!!



Una cerveza y los terribles exabruptos sonoros de un borrachín que transmite amargura.



Esperando la cena, con el perrín amigo, a la puerta de la casa de una mujer que los cuida, los quiere y nos cuenta lo duros que son sus inviernos.



Carretera para los fans de las curvas, entre montañas, y llegada a la bella Arcos de Valdevez.








domingo, 18 de diciembre de 2011

Paseo por Oporto



 
Última escapada del año.

Ya en la entrada los turistas (españoles) se agolpan para intentar robar una imagen, ante el cartel de prohibidas fotos y la cara seca del vigilante. La librería Lello e Irmao, en cuyo interior destaca el yeso pintado imitando madera, su escalera a la planta superior y las vidrieras del techo. Ha sido utilizada para rodar escenas de la saga de Harry Potter. Salgo con una bolsa y un par de compras.

A media mañana un café que resultaría el más delicioso de todo el fin de semana.

Ribera del río y cruzamos al otro lado, para comer. Empieza a llover con más fuerza y aprovechamos para visitar el Palacio de la Bolsa (con más yeso que simula la madera más noble) y la iglesia de San Francisco (imposible no quedarse boquiabierto ante semejante suntuosidad de tallas doradas).

Un viejo tranvía, al fondo la catedral, con vistas a la ciudad. Edificios con azulejos, modernistas y aroma navideño. Un arroz con marisco y una exposición de coches antiguos.





martes, 26 de abril de 2011

Postales de Semana Santa

Destino: Portugal. Base de operaciones: Chaves.

La jornada gastronómica se abre con un exquisito codillo (raciones extra abundantes, incluso para los más devoradores).

Castillo de Montalegre y debate en carretera sobre el amplio significado del vocablo “macho”, con ejemplos ilustrativos y muchas risas.

Palace de Vidago, el esplendor de un pasado aristocrático y un presente de campos de golf. Escenario que evoca películas de época o la trama de una intriga policiaca, y que desboca la imaginación colectiva en busca de los orígenes de las instalaciones, sin el más mínimo rigor histórico.


No, no nos alojamos aquí.

Vila Real, se respira tranquilidad por sus agradables calles.


Peso da Régua, donde el centro parece la periferia y hasta los perros son feos. Atardecer sobre el río. Larga espera por los ocupantes del otro coche que recorren rutas alternativas de bellos paisajes, todavía no recogidas en las guías oficiales.

Cuando sale el sol, todo gana en vida y colores. Caminar hasta el castillo y una cerveza (Super Bock en copa helada) en una terraza con pica pau.



Una tormenta frena las ansias senderistas (de algunos). Los balnearios de la zona, bajo sus bellas estampas, se afanan en la producción de agua embotellada. ¿Dónde ha ido a parar el romanticismo de los baños y sus chorritos relajantes? El castillo de Verín cierra justo cuando asomamos la nariz por la entrada. No queda otra que hacer una nueva parada técnica.


De regreso a Vigo, con escala en Allariz, paseo para disfrutar de un pueblo con encanto (asusta un poco la proliferación de outlets en los bajos de casas de piedra rehabilitadas). Comida de lujo a la orilla del río como broche final.

Adiós a los exquisitos cafés portugueses, a las vacaciones, al buen vivir y la despreocupación.

No se cumplieron muchos de los itinerarios previstos, pero hubo buen comer y, sobre todo, grandes y duraderas risotadas.



HACE UN AÑO Y CINCO DÍAS: Nueva imagen

HACE UN AÑO Y CUATRO DÍAS: El rayo verde

HACE UN AÑO Y TRES DÍAS: Costumbres literarias

HACE UN AÑO Y UN DÍA: El primer día del resto de tu vida

HACE UN AÑO: Soluciones sencillas