
Antes de partir leemos atentamente todo aquello que destaca la guía de viajes para ir organizando nuestro itinerario. En cada rincón de este ancho planeta existe siempre un bar donde un afamado escritor bebía mojitos y hablaba con el camarero de la barra; un hotel donde se alojó un cantante y se suicidó... También el cine va dejando huellas que hábilmente se retocan para que los “guiris” soñemos con la magia del celuloide. Pero muchas veces los escenarios no son reales: el lejano oeste de los westerns estaba en Almería... Y si buscamos el Rick´s Café, nos vamos a encontrar con una verdadera batalla de autenticidad. No uno, sino varios locales aseguran ser los originales. Y sin embargo todo se rodó en Hollywood. Y la obra teatral Everybody Comes to Rick’s de Murray Burnett y Joan Alison, se desarrolla en Tánger, no en Casablanca.
Pero, a veces, es maravilloso dejarse engañar y sentir que estás bajo el mismo techo que Humphrey Bogart y que escuchas aquella melodía al piano. Tócala de nuevo, Sam.
Vía: Diario del Viajero.
Pero, a veces, es maravilloso dejarse engañar y sentir que estás bajo el mismo techo que Humphrey Bogart y que escuchas aquella melodía al piano. Tócala de nuevo, Sam.
Vía: Diario del Viajero.
HACE UN AÑO: Hogares giratorios
















