viernes, 6 de noviembre de 2026

El secreto de las flores de Valérie Perrin

El secreto de las flores

Valérie Perrin

Premio Maison de la Presse 2018
Premio de los lectores 2019 

Con los recientes lanzamientos de sus novelas, crece mi curiosidad por la autora. Elijo este libro, anterior, disponible sin esperas en las estanterías de la biblioteca. 

No suelo leer volúmenes gruesos, pero en esta ocasión lo celebro porque esa longitud me permite vivir más tiempo en la historia y con los personajes. 

Lo he disfrutado de principio a fin. Entrelaza vivencias crudas, con otras de inmensa belleza. La construcción de personajes es soberbia, con una complejidad alejada de las primeras impresiones. Me parece imposible no querer a la protagonista. La breve e importante presencia de Sasha es de las que prevalece largo tiempo tras cerrar la novela. 

Quiero leer más. Seguro que vuelo a ella en unos meses (tengo la manía de variar, pero sé que no tardaré demasiado).

Algunos fragmentos (he guardado muchos, esto es solo una selección). 

Léo y yo habíamos recuperado los baños de espuma juntas y contemplado cien veces nuestras fotos de vacaciones. Las habíamos colocado por todos los rincones de la casa. Para no olvidar, para volver a ellas todo el tiempo, durante el espacio de una mirada.
(Preciosa relación con su hija). 

Mi abuela me enseñó desde muy niño como atrapar las estrellas: basta con poner por la noche una palangana con agua en medio del patio para tenerlas a tus pies. 

Habría podido marcharme, abandonar a Philippe Toussaint tras la muerte de nuestra hija, pero no tuve ni la fuerza ni el valor. Philippe Toussaint era la única familia que me quedaba. Permanecer cerca de ese hombre era también estar cerca de Léonine. Ver los rasgos de su padre cada día era ver los rasgos de ella. Pasar por delante de la puerta de su habitación era acariciar su universo, sus huellas, su paso por la tierra. Yo sería definitivamente una mujer que no abandonaría jamás lo que me había quitado. 

No sé si se puede juzgar la vida de un hombre por la belleza de su entierro, pero el de Marcel Gambini ha sido uno de los más bellos a los cuales he podido asistir. 

Minor swing / Django Reinhardt

 

No lloréis mi muerte. Celebrad mi vida. 

No hay nada más bonito que el cielo a través de un sombrero de paja. Me gusta contemplarlo a través de los agujeros sin que el sol me moleste.
(Con esto me siento muy identificada). 

En ese momento, cuando le vi agitarse y sonreír, sentí algo cálido en el vientre, una especie de felicidad. No algo fingido, ni tampoco una de esas crisis vitales que duran apenas unos segundos, sino una plenitud, una sonrisa en los labios que no había sido barrida inmediatamente, ganas de vivir, sencillamente. Ya no estaba teledirigida sino habitada. 

El otoño es una canción de cuna por la vida que regresará. 

Antes de saberlo, el día en que abrí la maleta azul llena de regalos, le dije a Sasha que el hombre con el con el que compartía mi vida sin haberla realmente compartido nunca era sin duda mucho mejor de lo que había dejado entrever. 

Sinopsis: La vida de Violette gira alrededor de su trabajo, un tanto especial: es la encargada del cementerio de un precioso y pequeño pueblo francés. Su café, su conversación y su sonrisa dan alegría al lugar. Ella se asegura de que las tumbas estén siempre limpias, tengan flores frescas y sus visitantes, un hombro sobre el que apoyarse.
Todos sus días son similares, hasta que un hombre llama a su puerta con una petición sorprendente que hará que su mundo dé un vuelco. Porque en vidas ajenas Violette acabará descubriendo secretos del pasado que al final cambiarán la suya. 

Traducción: Pz Pruneda Gozálvez. Editorial B, 2019. Número de páginas: 496.

  

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