Sorda
Vivimos inmersos en un despliegue de contaminación acústica. Centros comerciales sin un milímetro de sonoridad tenue. Lugares de encuentro donde, sin apenas damos cuenta, gritamos para hacernos oír, porque el jaleo ambiental impide una conversación a volumen cercano y pálido. Personas que caminan por la calle “protegidas” por la función canceladora de ruido o “aprendiendo” gracias a la colección infinita de podcasts con contenido para abordar cualquier incógnita. A la par que los retiros ganan adeptos, enmarcados en espiritualidad o terrenalidad. Recuerdo con una sonrisa el artilugio, que propone un escritor, capaz de provocar silencio con el simple acto de apuntar y pulsar un botón.
¿Qué sucede cuando son nuestros propios receptores los que no funcionan como deberían? ¿Cómo conectan las personas con sordera? ¿Qué les provoca ansiedad constante, inseguridad, frustración o miedo? ¿Dónde se sienten tranquilas, comprendidas y aceptadas?
Parece que la protagonista de la película ha llegado a construir un entorno cotidiano basado en la camaradería, la empatía y el amor. Podemos intuir el largo camino recorrido: obstáculos, burlas y esfuerzo.
Su pareja: hombre oyente y conocedor de la lengua de signos. Sus amigos con discapacidad auditiva. Sus compañeros de trabajo, respetuosos y afectivos. Su familia.
Es la llegada de la maternidad la que provoca un terremoto violento contra la base de los cimientos que sostienen su forma de vida.
Ha de afrontar nuevos desafíos. Quienes más la quieren (sus propios padres) no reciben la noticia con la alegría imaginada de los futuros abuelos. ¿Qué pasará cuando el bebé llore y ella no lo escuche? En varios intentos de ayuda, presionan e intentan imponer su criterio, con las que consideran únicas vías de solución. Bloquean la autonomía, y ella reacciona con rabia, distancia y más aislamiento.
¿Y la música? Hay dos escenas muy potentes. Ella y sus amigos en una discoteca, bailando al ritmo de las vibraciones (observados sin disimulo por quienes les rodean). Y un día cualquiera en casa, su pareja escucha una canción mientras cocina. Ella no puede participar, ella no sabe, no intuye (o sí).
El caos va tomando posiciones. Las clases de preparación al parto (instrucciones verbales que no puede seguir si los labios se esconden). ¿Cuándo procede hacer partícipes a los demás de sus “limitaciones”?
Si las adaptaciones del hogar para recibir de forma segura a un bebé son minuciosas y numerosas, aquí se multiplican. Y no siempre darán los resultados deseados.
La espera durante el embarazo, con temores comunes, y otros ante la incertidumbre relativa a la presencia de carga genética capaz de transmitir la barrera silenciosa. En la era de grandes avances científicos, las pruebas diagnósticas no siempre aportan datos concluyentes. La estadística con su malditos porcentaje (50%).
La niña oye. ¿Es un gran alivio? Sí y no. ¿Cómo se van a comunicar con ella? Cuando nos criamos en ambientes bilingües se nos ofrece la oportunidad de enriquecer nuestro universo de palabras. En casa parece más sencillo. Su madre con signos, su padre con la voz. ¿Qué prefiere la pequeña? La inmediatez, la diversión con juguetes sonoros, la variedad de entonación de un cuento. Se aburre y distrae ante los intentos maternos. Cómo duele ponernos em la piel de la madre.
Otro momento crítico: elegir guardería. ¿Cómo va a intervenir en la educación de su hija? ¿Cómo va a interactuar? ¿Cómo resolver situaciones o cuestiones imprevistas? ¿Cómo celebrar cumpleaños?
La cerámica. El taller donde encuentra su lugar, su refugio. Donde son sus fortalezas las que sobresalen.
Me ha parecido una obra que abraza la sensibilidad y muestra una realidad que obviamos. No se queda en dualidades, en actitud. Se para en detalles que no solemos contemplar desde la ausencia de comunicación verbal. No hay personas perfectas, hay miedos y contradicciones.
La recta final es una inmersión plena. Brillante debut de la directora. Ojalá más historias que nos inviten a dialogar, a comprender aquello que no conocemos.
El reparto de actrices y actores principales es excelente.
Sinopsis: Ángela, una mujer sorda, va a tener un bebé con Héctor, su pareja oyente. El embarazo hace aflorar sus miedos frente la maternidad y sobre cómo podrá comunicarse con su hija. La llegada de la niña genera una crisis en la pareja y lleva a Ángela a afrontar la crianza de su hija en un mundo que no está hecho para ella. Largometraje basado en el corto de 2021 del mismo nombre.
Dirección
y guion: Eva Libertad. Reparto: Miriam Garlo, Alvaro cervantes, Elena Irureta,
Joaquín notario. Música: Aránzazu Calleja. Fotografía: Gina Ferrer. España
2025, 99 min. Festival de Berlín: Sección Panorama - Premio del Público (Film),
CICAE. Festival de Málaga: Mejor película, mejor actriz, actor y Premio del
Público. Gaudí: 3 premios.










No hay comentarios:
Publicar un comentario