sábado, 23 de marzo de 2024

Síbaris de Domingo Villar

Síbaris

Domingo Villar

Volver a sus libros es ovillarse en ese mundo acogedor, con dosis de humor e intriga. En esta ocasión un homenaje póstumo, con el dolor de una pérdida repentina. Cuando lo publicaron, de inmediato supe que lo iba a leer, pero que necesitaba hacerlo “más tarde”. En un par de ocasiones, dentro de las librerías que más frecuento, lo tuve en mis manos (en la edición gallega), y lo deposité de vuelta sin llevármelo.

Ayer estaba esperándome en la mesa de la biblioteca. Era el momento.

Ayer fue un día muy especial: un paseo por Cabo Home (lugares para desconectar, para sentir, para escuchar y disfrutar. Una caminata, un descanso en la playa vacía, el sonido de las olas, el sol, y todo azul y verde. Antes de subir al coche y regresar, una caña de mil nueve y un pincho de tortilla).

Me ha encantado. Sus diálogos, su tono reconocible y tan querido. Sus personajes y sus diferentes motivaciones. Esa mente de escritor apabullado por su único gran éxito, encogido ante un público poco dispuesto a la reflexión, a las lecturas sesudas. Me he reído (y sigo sonriendo) con ese rostro donde se apilan los sombreros “pintorescos”; ese olor a chamusquina; ese vecino cargando con su pelmez.

Qué maravilla.

Qué pena no haber podido asistir a la representación teatral.

Las costuras del disfraz de genio me hacen rozaduras cada vez que me muevo. Salgo a la calle y nadie ve en mí al hombre que soy. Me miran como a una fantasía...¿Cómo se puede estar a la altura de una fantasía? El otro día soñé que volvía a escribir como antes. Llenaba las hojas como si las palabras surgieran cogidas de un hilo. Me desperté feliz, pero cuando entendí que todavía había sido un sueño, se me vino encima el peso de ser Víctor Morel y por poco me ahogo. Todo se reduce a la compasión: ya no siento piedad por mis personajes, ahora solo tengo compasión por mí mismo.

Si los libros ya ni incitan a la reflexión es mejor destruirlos todos como en Alejandría.

Sinopsis:

«Domingo Villar definió su obra teatral como una comedia. El espacio, perfectamente detallado en una acotación ad hoc al principio de la pieza, nos permite concretar un poco más el género: comedia de salón, quizás, o incluso comedia burguesa. Pero la trama, basada en una intriga sobre la falta de inspiración del protagonista y su voluntad de desaparecer aprovechando un muerto muy oportuno, nos orientan a la comedia negra. Como sea, el ritmo rápido, el enredo más o menos complicado, y la intención de hacer reír mediante la comparecencia de gags e ingeniosas líneas de diálogo que hacen entrar y salir a los personajes de su tendencia al estereotipo convierten esta pieza de Villar en una obra tan interesante dramatúrgicamente como divertida para el público.

Eso es Síbaris: un refugio definido en la pieza como una tranquila playa de Grecia, esa que figura en los sueños de evasión de cada espectador que, como su protagonista, también necesita un lugar donde huir de la vida cotidiana que, absurdamente, avanza esquivando esa verdad que solo aportan los sueños y las artes».

Excelente prólogo de Inma López Silva, amiga de Domingo.

«No me ofrezcan vivir en un gran velero, o en un palacio romano, o en un ático de Manhattan: yo quiero vivir en una novela de Domingo Villar». Enric González

Nº de páginas: 152. Editorial Siruela, Madrid 2023. Así comienza.


El 15 de marzo se emitía en La2 el programa Un país para leerlo, dedicado a Vigo. Con Pedro Feijoo en el interior del bar Eligio y paseando por la Alameda, en un precioso homenaje a Domingo Villar y a su obra.



No hay comentarios: