martes, 29 de noviembre de 2016

The Cure en Barcelona (26 – XI – 16) + Despacio, despacio.


Al fin la fecha señalada en el calendario ha llegado. Muy alterada toda la semana, cuando me quiero dar cuenta voy rumbo a Barcelona.



Allí nos esperan muchas emociones. Amigos, familia, perrines y la maravillosa ciudad. Apartamento en pleno corazón de El Born para disfrutar al máximo.

Fuertes abrazos de reencuentro. Unas cervezas, pizza, conversación y risas para abrir boca.


Desayuno de vacaciones y a la playa. Carreras locas de los galgos. Un paseo entre calles muy navideñas.





Al azar, un buen sitio para comer. En una mesa estratégicamente situada, un hombre entabla conversación con el resto de los comensales que se prestan a escucharle.



Palau Sant Jordi. Apenas podía controlar mi entusiasmo (tampoco lo pretendía). Tomando posiciones, con una cerveza (en vaso que ahora está en mi casa). Y a partir de ahí, una verdadera locura.


Cada concierto de The Cure al que he asistido me ha dejado siempre totalmente extasiada. Sonrisa que se sale de mi cara., Es como flotar muy muy alto, a miles de kilómetros de mi yo cotidiano. Canciones de toda mi vida. Esas letras maravillosas. Un grupo que transmite pasión por lo que hace. Casi tres horas de indescriptible felicidad. Espectacular. Sublime.


Es la primera vez que sigo una gira a través de las redes sociales, en concreto desde varios perfiles de Facebook creados por fans del grupo. Esto ha multiplicado las sensaciones. Conciertos en streaming, curiosidades, deseos…. Ha sido impresionante.

 

Mañana de domingo por la Ciudadela, por el barrio. Despedidas y camino de regreso a casa.





Un fin de semana inolvidable.

Volver a poner los pies sobre la tierra y la realidad no es tan sencillo. Las casualidades me traen esta vez un pequeño libro.

Despacio, despacio. 20 razones para ir más lentos por la vida de María Novo

¿Dedicamos nuestro tiempo a aquello y a aquellos que más amamos, o vivimos en permanente contradicción? ¿Qué hay de la sostenibilidad personal?


¿Trabajas para vivir o vives para trabajar? ¿Tienes la sensación de no disponer nunca de tiempo para ti? ¿Necesitarías una jornada con más horas? ¿Eres una de esas madres multitareas que intentan conciliar la vida laboral y profesional corriendo todo el día? Un sosegado paseo por estas páginas te ayudará a reflexionar sobre las causas de la aceleración que genera tanto estrés en la época actual, y también sobre los caminos posibles para encontrar el tiempo óptimo, el ritmo preciso que te permita, sin dejar de hacer cosas, llevar una vida más serena y satisfactoria. Hay que aprender de nuevo a disfrutar de la lentitud, a reconducir nuestra relación con el tiempo y capear las dificultades de vivir en una cultura acelerada.

Pensando en lo vivido en Barcelona, y en lo importante de poder compartirlo con personas a las que quiero mucho. El tiempo, un enorme regalo.

-      Buenos días - dijo el Principito.
-     -  Buenos días - dijo el mercader.
Era un mercader de píldoras especiales que aplacan la sed. Se toma una por semana y ya no se siente necesidad de beber.
-    -   ¿Por qué vendes eso? - dijo el Principito
-   -    Es una gran economía de tiempo - dijo el mercader -. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran 53 minutos por semana.
-    -   ¿Y qué se hace con esos 53 minutos?
-      - Se hace lo que se quiere ...
“Yo - se dijo el Principito - si tuviera 53 minutos para gastar, caminaría tranquilamente hacia una fuente.

El Principito - Antoine de Saint Exupéry

Algunas sugerencias:

Sin web que consultar, directamente a nuestro alcance: disfrutar y aprender con nuestros amigos. Cada día, dar las gracias.

La velocidad crea el olvido (Milan Kundera)



2 comentarios:

Fran dijo...

Que tal LU!
Me ha encantado la crónica. Muy chulas las fotos.
Ya hace un montonazo de años de nuestra estancia en Barcelona, allí pasamos nuestra luna de miel, fue el año de las torres gemelas, la idea era ir a NY pero nos entro miedo, este año estamos preparando la hucha a ver si nos decidimos a cruzar el charco.
Lo dicho, me alegro que lo disfrutases.
Bicos:)

LU dijo...

Gracias Fran.

Muchas de las imágenes no son mías (las más chulas de los galgos). Son de una amiga. Y realmente son INCREIBLES.

A mi Barcelona es una ciudad que me encanta. He ido muchas veces y en los últimos años por música, sobre todo. Tengo muy buenos recuerdos. Y el de este fin de semana, sin duda, de los mejores.

New York, New York. Para tí, como amante del cine sería como un plató gigante. Tenemos imágenes de esa ciudad, de muchos de sus rincones. Estuve hace un par de años y volví fascinada.

Pues nada, ánimo y a cruzar el charco!!!!!

Bicos