jueves, 19 de marzo de 2026

Abellón + En las manos, el paraíso quema

Abellón

Me invita la actriz protagonista (amiga) a un pase del corto en la sede de la ONCE de mi ciudad. Sin la menor idea del tema que aborda, ni ningún otro detalle, entro en la sala dispuesta a acompañarla y compartir momentos especiales. Además, al finalizar, hay coloquio. Estará con ella el director y guionista. 

Un homenaje al abuelo de Fon Cortizo. El enigmático mundo de las abejas. (Me resulta muy curioso que a varias personas les produzca serenidad escuchar su zumbido. A mí me provoca alerta y cierta inquietud). Descubrí un ritual funerario que se practicaba en la zona de las Rías Baixas. 

Me pareció muy original (y sorprendente) el giro que se le da a la audiodescripción, más interactiva y poética. 

¿Cómo sueñan las personas con ceguera? En el coloquio pudimos escuchar testimonios muy diversos. Cory habla de sensaciones en lugar de imágenes. Que nos persiguen y huimos parece ser una pesadilla recurrente, para todos. 

Una preciosa metáfora con la esgrima: un paso adelante, otro hacia atrás, la espada para tantear, atacar y defenderse, movimientos titubeantes. El espacio cuando no hay visión. 

Me gustó mucho y el diálogo posterior aportó detalles e información que me generan más sensación de disfrute. 

Sinopsis: Álex está bloqueado. Trata de entender su lugar en el mundo, su masculinidad, su papel en los cuidados, los ruidos en los sueños de su abuelo. Trabaja audiodescribiendo películas para personas con discapacidad visual. Su abuelo tiene más de cien años y hace meses que un ruido perturba sus sueños. Ya no sabe diferenciar sueño y realidad. Lucía es ciega de nacimiento y ayuda a Álex mostrándole cómo percibe, cómo sueña, cómo siente. Álex necesita sentir. 

Dirección y guion: Fon Cortizo. Reparto: Machy Salgado, Cory Mañá, Helena Varela. Música: Said Giraux. Fotografía: Alicia Francés. España 2024, 18 min. 

En las manos, el paraíso quema

Pol Guasch 

Con el lanzamiento de su última obra, el autor aparece en redes y en entrevistas a menudo. Aprovecho que no lo conozco para buscar en la biblioteca. Disponible esta novela de hace un par de años. 

Llama la atención lo jovencito que es Pol. 

¿Qué me ha parecido el libro? 

Me ha dejado a medias. No he entrado en la historia. No me he encariñado con los protagonistas. Me he perdido en una construcción fragmentaria, desordenada y algo caótica. Por momentos me paree estar dentro de un elegante laberinto. Pesa demasiado la búsqueda de belleza en el lenguaje. No me quema, no me dice casi nada. 

Copio tres muestras de su estilo. 

Los incendios no hacen daño porque lo destruyan todo, sino porque nunca destruyen lo suficiente. Cuando llega al fuego uno querría que se llevara también el dolor, los recuerdos y la infancia; uno querría que todo eso se fuera con el fuego, pero la verdad es que no se va. 

Decía que sí a las cosas irrepetibles. También a las involuntarias. 

Personas como ella, que solo quieren vivir sin hacer mucho ruido. 

Sinopsis: Rita vive en la Colonia, en lo alto de una montaña donde hombres cansados vacían una mina que se agota. Desde allí, contempla el pueblo hundido en el valle, y los bosques que, de repente, empiezan a arder. Líton, que creció en la ciudad, apaga los fuegos con los demás chicos del Servicio.
Esta novela sigue la historia de los dos amigos: la infancia en contextos opuestos, el descubrimiento del deseo, sus amores con Fèlix y René –y la nostalgia de un futuro que ya no será–. Juntos viven la emancipación y la efervescencia festiva de la veintena, pero también las servidumbres de la familia y de una época marcada por la extinción: ¿cómo será el zumbido de una abeja? En un mundo que se dirige al colapso, donde la vida no se puede vivir, Rita y Líton convierten la amistad en una conjura para pensar un universo habitable. 

Traducción: Carlos Mayor. Editorial Anagrama, Barcelona 2024. Número de páginas: 168. Acceso al inicio.

  

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