domingo, 20 de septiembre de 2020

Rewind de Juan Tallón

Rewind

Mi auto-regalo del día del libro, en una fecha veraniega. Mi vuelta a las librerías. Salir con el libro en la bolsa de tela. Detalles de felicidad.

No sé si sabré resumir el cúmulo de sensaciones que sentía mientras pasaba las páginas, despacio, porque invita a releer, a subrayar, a pensar. Despacio porque duele. Despacio para saborear la intensidad, las emociones.

Sigo a Juan Tallón en sus columnas y artículos de prensa. Lo admiro y lo disfruto. Si su anterior novela logró que el mundo de la política y del futbol me resultaran interesantes, en esta ocasión se han superado todas mis expectativas (y eran muy elevadas). Creo que ha dado un paso de gigante, firme, sólido y repleto de voces y matices. Seguro que va a ser uno de mis destacadísimos del año.

Algunos párrafos seleccionados (elegir se vuelve tarea complicada):

Nos encantaba cenar rápido y mal. Nos unimos desde el principio de nuestra convivencia en torno a la certeza de que era ridículo esforzarse en cocinar durante hora y media algo que devoraríamos en 15 minutos. Nunca como en esos momentos la vida nos parecía tan corta; no podía despilfarrarse entre sartenes y ollas. 

En el fondo, temía que incurriesen en un error que me costase la vida, que al fin y al cabo me había concedido otra oportunidad. Disfrutar de un segundo acto proporcionaba una nueva y muy distinta perspectiva del mundo.

Tenía los ojos morados de llorar, en una de esas soledades salvajes que ninguna compañía atraviesa. Parecía que fuesen a quedarse así, mortecinos a perpetuidad.

Me cuesta dar conversación a desconocidos. En cuanto tomo confianza soy una de esas mujeres a la que les explotan ideas en la cabeza continuamente y deben darles forma con frases para alejar de ellas el ruido. Me encanta hablar, preguntar, responder, en fin, no le di la menor oportunidad al joven, porque era desconocido. Me apetecía más leer. La novela me tenía atrapada por la corbata, si usase corbata.

Siempre hay un segundo, cuando el mundo te espanta, porque alguien a quien amas fallece, o enferma, o simplemente caes enfermo tú, en el que adquieres consciencia de la fragilidad de la vida, incluso de su extrema transitoriedad, y vislumbras que las cosas trascendentales son otras diferentes a las que regularmente persigues. Y sientes una diáfana vocación por cambiar y vivir más intensamente cada una de las pequeñas partes que forman una hora, un día, una semana, y sentirte compensada por no tener fiebre, o neumonía, o algo mucho peor, aunque no se cumpla una ilusión, o no consigas comprar las cosas que quieres, o viajar a los lugares fascinantes donde aún no has estado. A la vuelta de los días, sin embargo, te restableces, y la diabólica velocidad del mundo vuelve a embelesarte. Te olvidas de todo, en especial de la idea de disfrutar de otra manera de la vida. La propia realidad te desposee de la aflicción, supongo, y del duelo y de tus remordimientos por vivir como vivías, y cuando lo adviertes estás girando nuevamente, como si el desconsuelo por la muerte de tus amigos hubiese pasado en balde. Y eso es sencillamente terrible, terrible, terrible.

SinopsisUn viernes de mayo, con visos de ser un día perfecto, se produce una explosión extraña en un edificio de Lyon. En uno de los pisos del inmueble, que queda reducido a escombros, vive un grupo de estudiantes de distintos países que esa noche celebraba una fiesta. Paul, alumno de Bellas Artes; Emma, perseguida por la tortuosa historia de su familia española; Luca, fascinado tanto por las matemáticas como por el ciclista Marco Pantani; e Ilka, una estudiante que dejó Berlín con solo su guitarra a cuestas, son los inquilinos de una vivienda muy frecuentada por los universitarios de la ciudad. En el domicilio vecino, también afectado por la explosión, reside una discreta familia marroquí, en apariencia bien integrada en la vida francesa.

La novela explora lo sucedido desde varios puntos de vista. A través de cinco narradores, víctimas y testigos, conocemos qué ocurrió esa noche de viernes, así como sus consecuencias a lo largo de los tres años siguientes, hasta cubrir con sus relatos cada ángulo muerto de la explosión.

Rewind indaga en la posibilidad o imposibilidad de rebobinar, en los fantasmas personales, en los golpes de azar, en la persona que al final no somos, en los secretos que deben o no deben contarse y en la capacidad de las personas para rehacerse cuando se rompen. La novela es una maniobra de espionaje de los mecanismos de la propia vida, que cambia sin avisar, gira, salta por los aires y te destruye sin que estés preparado: y de manera igual de incomprensible o más, si eso no acaba contigo, permite que te rehagas y que sigas adelante

Nº de páginas: 216  

Editorial: Anagrama, Barcelona 2020

ISBN: 9788433998927

Primeras páginas




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