miércoles, 6 de enero de 2010

King – John Berger

En primera persona, King (un perro), nos introduce en la barriada al lado de la carretera, alejada de la ciudad, donde un grupo de personas malviven. Gente desarraigada, desilusionada, sin futuro, ni tan siquiera presente, con un pasado que contar o reinventar.

Don de ver caminos donde nadie los ve.

Hay momentos en que una mentira es lo único que nos queda.

A veces sucede que los viejos hacen cosas que nadie se atrevería a hacer.

No tener NADA, nada por lo que quedarte.

Hoy no pueden atropellarme.

Hay muchos hombres torcidos.

La pereza es la madre de la cobardía.

Estilos de vida no elegidos, convivencia y necesidad, dolor y añoranza, dignidad y negocio inmobiliario. Un duro relato de la gente que está en la calle, que duerme dentro de una caja con vistas a los escombros.

Me he dado cuenta de que estos seres humanos saben algo sobre la esencia de la vida que aquéllos que tienen poder nunca llegarán a conocer. Merecen que nos acerquemos a ellos con humildad y, a partir de ahí, puede que nos planteemos preguntas sobre nosotros mismos (John Berger – El Cultural).

A menudo veo a un hombre bajo el puente de la autopista. Ha llenado ese espacio de cientos de objetos y deshechos. Rodeado de animales, enciende su fogata y calienta su cuerpo y todos esos estómagos. A veces escucha la radio. Cada vez sale menos de su refugio. ¿Qué pensará? ¿Cómo habrá sido su existencia hasta acabar ahí?

Publicado por Alfaguara

Empezar a leer:

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2 comentarios:

MONICA dijo...

Es uno de los que me quedan por leer de Berger. Abrazos

¿te lo han traído los Reyes Magos?

LU dijo...

Mónica, ya lo tenía en esa lista interminable de lecturas pendientes. En concreto es de la biblioteca.

Los Reyes se han portado muy bien, y en cuanto a libros me han regalado un volumen muy ambicioso sobre la creación de haikus.

BIQUIÑOS