sábado, 17 de enero de 2009

El lector – Bernhard Schlink

No va a ser fácil explicar en pocas frases lo mucho que me ha cautivado esta historia. Monique me lo recomienda y reconozco que al leer el argumento, no sentí demasiada curiosidad. El cine y la literatura han tratado en numerosas ocasiones este tema y me planteaba si existen abordajes originales.

Una amiga, buscando por la red encuentra esta edición de bolsillo y me pide que se lo compre. Está agotado, pero supongo que debido a su reciente adaptación cinematográfica, lo reeditan. Me hago con un ejemplar y antes de dárselo a la interesada, le echo un vistazo, leo las primeras páginas y ya no puedo parar hasta el final. Es impresionante. Es directo y sencillo, pero emociona y nos lleva de la mano hasta la mente de los dos protagonistas.

Un adolescente de quince años tiene sus primeras relaciones sexuales con una mujer que le dobla en edad.

“Es difícil adivinar una edad a la que aún no se ha llegado ni se está a punto de llegar.”

De repente desaparece y años más tarde la volverá a encontrar en un juicio, donde descubre su pasado abominable.

“A veces un final doloroso hace que el recuerdo traicione la felicidad pasada.”

Desde aquí se establece una lucha entre los sentimientos de amor-odio, comprensión-condena, que acaba por provocar un aturdimiento, a modo de anestesia, que amortigua el dolor.

“Yo la había querido. No sólo la había querido, sino que la había escogido. Me replicaba a mi mismo que en el momento de conocer a Hanna no sabía nada de su pasado. Y así intentaba refugiarme e esa inocencia con la que los hijos aman a los padres. Pero el amor a los padres es el único del que no somos responsables.”

Nos habla de las generaciones posteriores al holocausto, de cómo los hijos juzgan a sus propios padres por apoyarlo o por permitirlo con su pasividad.

Otro tema que aborda con extrema delicadeza es el analfabetismo. Como una persona puede pasarse toda la vida ocultándolo por vergüenza.

“Durante aquellos años yo había leído todo lo que había encontrado sobre analfabetismo. Sabía de la impotencia ante situaciones totalmente cotidianas, a la hora de encontrar el camino para ir a un lugar determinado o de escoger un plato en un restaurante; sabía de la angustia con que el analfabeto se atiene a esquemas invariables y rutinas mil veces probadas, de la energía que cuesta ocultar la condición de analfabeto, un esfuerzo que acaba marginando a la persona del discurrir común de la vida. El analfabeto es una especie de minoría de edad eterna.”

Lo expuesto en la contraportada no siempre es una buena pista para desechar una lectura. Gracias Monique, y gracias a las casualidades que siempre me tienden una mano. Estoy plenamente convencida de haber empezado el año con un tesoro literario.


HACE UN AÑO Y UN DÍA: La copa

HACE UN AÑO: Alerta naranja

8 comentarios:

Pepe del Montgó dijo...

Bueno, si está agotado no hará falta que lo busque. La mayor parte de los libros que me han gustado han sido libros que he leido por casualidad, nunca por recomendación. Me da la sensación que la lectura es algo muy íntimo, no así el cine, y lo que otros sienten al leer no es exactamente lo que yo siento. Saludos

La Dama Se Esconde dijo...

Pepe, está recien reeditado. La casualidad siempre está presente de una forma u otra. Y con las recomendaciones hay que tener mucho cuidado. Yo no me atrevo si no conozco mucho a la persona porque sí que creo que es demasiado personal. También es cierto que cuando algo me entusiasma, no callo.
De este libro me gusta TODO. La forma de escribir, directa, concisa, sin grandes destellos, pero a la vez expresando a la perfección. La trama, por partes, pausada, reflexiva, y todo lo que nos mueve en el interior.

Biquiños y buen domingo.

Conciencia Personal dijo...

Amiga: te leo y me conmueves...
Me gusta ese cielo azul y sus destellos lunares...la foto es estética a mis ojos...
El lector ocupa un lugar más que especial en mi pequeña biblioteca, lo leí en primavera. Creo que su contenido gira entre las culpas y las pérdidas que todo ser humano pisa, de una belleza sublime porque el analfabetismo del alma, daña más que la ignorancia de las letras...Hanna lo sabía y por eso tomó la decisión final, que me reservo por si alguno de tus amigos quiere leer la obra literaria... se topará con un final inesperado...reflexiva hasta el tuétano, nada sobra, nada falta, bueno, sí, lectores que leerla....

Me enteré que harían la pelí, ya se produjo???

Un abrazo desde mi puerto, hoy tuvimos sol. Gracias, te escribo después...

Monique.

La Dama Se Esconde dijo...

Monique, la foto es de una amiga y en breve le pondré nombre de la autora.
Realmente se trata de algo más que no saber leer o escribir, pero esa comparación es brillante.
Realmente espléndido y da pie para largas conversaciones.
Sí, la película ya se hizo y creo que opta a premios. En España creo que no se a estrenado, pero estaré muy pendiente.
Biquiños y seguimos en contacto.

imaging68 dijo...

Otro pendiente... Y este me apetece mucho entrar. Estoy vacío con la lectura. Tus recomendaciones siempre se tienen en cuenta. Ya te contaré.
Un beso

La Dama Se Esconde dijo...

Imaging, a mi me da mucha rabia cuando tengo ganas de que me atrape un libro y no encuentro eso que busco. Ojalá te guste.

Biquiños

troyana dijo...

La dama se esconde,el libro tiene una pinta estupenda,aunque leí que había recibido algunas críticas en cuanto a su falta de rigor en algunos aspectos del extermninio judío(wikipedia).No dudo,no obstante que su lectura ha ser apasionante.Esta callada lucha de emociones encontradas,el duelo moral al que se someten los personajes.Dado que no leí el libro,no puedo valorar su adaptación al cine,pero juzgando la película en sí misma,te diré que la historia se ha quedado clavada en mi cabeza,y que hacía mucho tiempo que una película no me conmovía tanto.
bsetes

La Dama Se Esconde dijo...

Troyana, sí que se le acusa de falta de cierto rigor. En cualquier caso no es una obra histórica, es una novela, y como ficción utiliza aquello que le interesa.

De la película no he leído más que excelentes comentarios. Creo que este fin de semana voy a verla y así opino.

Biquiños