lunes, 17 de agosto de 2026

El amigo de Sigrid Nunez

El amigo

Sigrid Nunez 

En agosto de 2024 leía la novela que Almodóvar había adaptado (¿Cuál es tu tormento?), y era mi toma de contacto con la escritora. Dos años después, de la mano de un artículo de Rosa Montero leo este libro, que en su interior contiene muchos géneros y registros: diario íntimo y reflexivo; anécdotas literarias, citas de autores y sugerencias para quienes gusten de escribir. Reconozco mi debilidad por ese cóctel. 

La imagen de la cubierta ya hubiera sido suficiente para decidirme. Preciosas ambas en las ediciones en gallego y castellano. 

Lo he disfrutado mucho y he guardado algunos párrafos. Aquí va la selección para esta reseña. 

Has de darte cuenta de que no puedes esperar consolarte de tu dolor escribiendo.
Mi vocación, Natalia Ginzburg 

Las buenas frases comienzan con un latido. 

El único animal que se suicida es también el único que llora. 

Jean Cocteau una vez describió a Piaf como alguien que al cantar tenía los ojos de una ciega tocados por un milagro, los ojos de una clarividente. 

¿Quién ignora que el perro es el epítome de la devoción? 

Más que escribir sobre lo que sabéis, escribid sobre lo que veis. 

Pero qué raro es conocer a personas que piensan que lo que están escribiendo ha de permanecer en privado. Y qué frecuente es conocer a gente que piensa que lo que están escribiendo los legítima no solo para el conocimiento público sino para la fama. 

No es poesía muy buena, lo sé, y no siento el deseo de compartirla. Para mí, escribir poesía es como orar y orar no es algo que tengas que compartir con los demás. 

Encuentra el tono adecuado y podrás escribir acerca de cualquier cosa. 

Pensar en releer algo qué arriesgado es, especialmente cuando se trata de un libro que te ha encantado. 

[…] en teoría tenías que sentirte agradecido hacia cada lector, que después de todo podría haber elegido leer cualquiera de los demás millones de libros en lugar del tuyo…

 Unos monstruos de egoísmo y autocompasión eran los suicidas. Semejante ingratitud hacia el preciado don de la vida. 

En Japón, donde la tendencia al suicidio grupal es especialmente marcada, no dejan de aparecer coches llenos de suicidas. Pero el lugar favorito para suicidarse en Japón sigue siendo el famoso bosque de Aokigahara, al pie del monte Fuji, donde ni las señales en el sendero donde figuran cosas como NO ESTÁS SOLO o PIENSA EN TUS PADRES ni teléfonos conectados a líneas de atención telefónica han logrado desbancarlo de su primera posición como uno de los destinos mundiales favoritos para suicidarse. Rivaliza con el puente Golden Gate, el sitio número uno en Estados Unidos. 

Toda tu casa huele a perro, dice una visita. Le digo que haré algo al respecto. Me basta con no invitar más a esa persona. 

Cuando te ven con un perro, la gente te cuenta historias de perros. 

Sinopsis: La singular, bellísima y conmovedora historia de la amistad entre una escritora neoyorquina y un perro, con el dolor de la pérdida de fondo. La protagonista y narradora de esta novela es una escritora neoyorquina que pierde de forma inesperada a su gran amigo y mentor, y de forma no menos inesperada se ve obligada a hacerse cargo de su perro–un enorme y artrítico gran danés–. No tendrá otro remedio que llevárselo a su minúsculo apartamento, arriesgándose a que la echen porque en el edificio está prohibido tener animales. 

Traducción: Mercedes Cebrián. Editorial Anagrama, Barcelona 2019. Número de páginas: 208.

   

No hay comentarios: