Diario de un invierno en Tokio
Matías Serra Bradford
Japón, sin vuelos, ni cambio horario. Sin moverme de casa. Unas horas de lectura y cine.
En el catálogo de la biblioteca busco referencias con la palabra Tokio. Este libro es diminuto, muy ligero y dentro hay calma y belleza.
Fragmentos casi poéticos. Un viaje de sensaciones e imágenes. Una delicia.
Ha despertado mi curiosidad y he indagado en varios nombres propios de artistas, de lugares. Fotógrafos: Shoji Ueda, Hiroshi Hamaya. Kissaten, café tradicional. Shakkei: paisaje prestado
Mi selección caprichosa de textos
Lo que me mantuvo siempre optimista, con ganas de salir a la luz, ha sido ser visto por alguien en particular (basta poder imaginarla).
Rayos de bicicleta y otros diseños de infancia ¿Cuál será el término para el sentido de la textura?
Pero ¿no invita Tokio -sus líneas, sus instrumentos- más a dibujar que a fotografiar? Acaso el camino intermedio sean fotos de dibujos encontrados, inintencionados. Afilo dos lápices Mitsubishi para oler en su punta la madera de Hokkaido.
Cambio de clima -ajetreo de nubes- constante, como actuando para una cámara. Sin nubes, cuántas menos carreras de fotógrafo habrían existido.
En un súbito y efímero cambio de velocidad, la nieve remite a una primera canción, compuesta en "edad escolar".
Hermosa costumbre japonesa de pasarle fotografías a otro con la parte impresa boca abajo.
Acaso se viaja para que el lugar visitado luego se traslade con uno.
Para qué viajar si vine a buscar lo leído.
Una niña pasa en monopatín por una vereda llovida. Viaja en tres dimensiones: sobre el vehículo, invertida en su reflejo, y en la dimensión inaccesible de la foto que no llegó a tiempo.
Caminar junto a un río de noche. Fotografiar un río de noche. Reflejos iridiscentes y ondulantes de árboles pelados, de edificios y puentes encendidos.
Una cerradura oxidada en un armario. Sombras reconocibles. Animismo de interiores. Huidizos sonidos nocturnos de hotel. Invariablemente, alguien despierto de más.
Si en general pretendo que nada se parezca, ¿por qué busco o impongo ecos entre las cosas de Japón?
Aquel hombre habla para el viento, dentro del viento.
Sinopsis: Viaje interior por una ciudad huidiza, sugerente diario íntimo de impresiones casuales y hallazgos epifánicos, apuntes sobre imágenes y traducciones posibles e imposibles. Cualquier definición ahoga el alcance de esta caleidoscópica narración en primera persona de alguien que, por un ensayo que ha escrito, gana un viaje a Tokio e intenta acercarse a un maestro que es el sustituto de otro.
Editorial
Minúscula, Barcelona 2020. Número de páginas: 80.

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