La Dama Blanca
Christian Bobin
Christian Bobin (1951-2022) es autor de medio centenar de libros cuyos títulos se iluminan unos a otros como fragmentos de un único rompecabezas.
Guardo citas del autor extraídas de redes sociales, pero es el primer libro suyo que leo. Me atraía su sensibilidad y delicadeza, y ha sido una experiencia cautivadora.
Sinopsis: Emily Dickinson es La Dama Blanca. La despojada escritura de Christian Bobin teje retazos de las enigmáticas vida y obra de la gran poeta de Amherst para crear un hermoso retrato.
Traducción: José Areán Fernández. Ardora Ediciones, 2017. Número de páginas: 124.
Emily Dickinson
No conozco la obra de Emily Dickinson, más allá de algunos versos. Me llama la atención su peculiar estilo poético. Su enigmática vida, su aislamiento y encierro voluntario, su jardín, su colección de plantas y su vestimenta blanca. Este breve texto me invitaba a descifrar parte del misterio.
No es una biografía convencional. Es un homenaje de alguien que la admira, la comprende y la siente como un alma hermana.
Belleza que me transporta allí, atrás.
Algunos fragmentos e ideas voladoras
O bien se adora al mundo: el dinero, la gloria, el ruido; o se adora la vida: el pensamiento errante, el salvajismo de las almas, la bravura de los petirrojos. Tan solo una cuestión de gusto.
No tienen padres. Nunca nadie tuvo padres, aquellos que con su sola presencia nos impiden sufrir. Eso, no existe.
[…] guardiana de vidas desvanecidas, descubridora de lo invisible.
Una flor y un poema.
Dice ser el único canguro en el reino de la belleza.
Escribe al ras de lo que ve.
El genio es una respuesta ante la imposibilidad de vivir, el salto del ciervo por encima de la jauría. Al radicalizar lo que le ocurre cambia su sentido.
En su cuarto, Emily, con un pequeño cepillo de tinta, lava la palabra vida.
La distancia es la raíz de la dulzura. La vida no sería nada sin la contemplación.
Tras la puerta cerrada con llave de su cuarto, Emily escribe textos cuya gracia entrecortada solo tiene parangón con las prosas cristalinas de Rimbaud. Al igual que una costurera celeste, reagrupa sus poemas en paquetes de veinte, luego los cose y los reúne en cuadernos que encierra en un cajón. Desaparecer es un logro. En la misma época donde ella se reviste de su vestido blanco, Rimbaud, con la negligencia furiosa de la juventud, abandona su libro mágico en el sótano de un impresor y huye aturdido hacia Oriente. Bajo el sol aplastante de Arabia y en la habitación prohibida de Amherst los dos ascéticos amantes de la belleza trabajan para que se les olvide.
Escribiré mientras tenga dicha y sorpresa escribiendo. Si un día esa dicha y esa sorpresa toman otros caminos – las seguiré.
Sin
lo invisible no veríamos nada.
Lo
contrario del amor es la necedad.
El
ángel de lo cotidiano.
Lo que la vida tiene de más luminosamente frágil encuentra en ella a su último defensor.
La muerte es una alfarera que hace el trabajo al revés
El paraíso es el lugar donde ya no necesitaremos que nos tranquilicen
Nada ocurre en Amherst y esa nada es la vida en estado puro.
No hay mayor dicha que conocer a alguien que ve el mismo mundo que nosotros. […] Encontrarse con alguien, encontrarlo de verdad –y no sólo charlar como si no tuviéramos que morirnos un día– es algo infinitamente raro.

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