El sargento York
Basada en hechos reales. Alvin York rechazó durante 20 años que su historia fuera llevada al cine. Aseguraba que no estaba en venta. Cuando acepta exige una única condición: ser interpretado por Gary Cooper. El actor se niega, y Alvin le escribe personalmente para convencerlo. La película se estrena meses antes del ataque japonés a Pearl Harbour. Fue la más taquillera de 1941 y con ella Cooper recibiría su primer Oscar.
Curiosa historia vital. Hombre bebedor y follonero. El amor lo cambiará casi todo. Pero será una noche de tormenta la que lo acerque a la fe religiosa. En la biblia encuentra su faceta pacifista. No quiere matar, no quiere alistarse en el ejército. No aceptan su objeción de conciencia. ¿Qué hacer entonces? ¿Acatar la obediencia para servir a la patria o seguir el mandato de dios?
Interesante cómo presentan la complejidad y transformación del personaje. A mi me sobran escenas de guerra y propaganda. ¿Será fiel a lo sucedido?
Sinopsis: Alvin C. York (Gary Cooper) es un joven y trabajador campesino que vive en una de las numerosas granjas de los montes de Cumberland, en el estado de Tennessee. Sólo tiene un defecto: la bebida. Alvin está enamorado de una muchacha llamada Gracie Williams (Joan Leslie). Cuando Estados Unidos entra en la Primera Guerra Mundial, Alvin se niega a inscribirse en el servicio militar obligatorio, creyendo que matar, incluso como deber patriótico, va en contra de la Biblia. No obstante, termina participando y convirtiéndose en un héroe.
Título original: Sergeant York. Dirección: Howard Hawks. Guion: Abem Finkel, Howard Koch, Harry Chandlee, John Huston, Sam Cowan. Reparto: Gary Cooper, Walter Brennan, George Tobias, Joan Leslie. Música: Max Steiner. Fotografía: Sol Polito, Arthur Edeson (B/N). Estados Unidos 1941, 134 min. Oscars: 2 premios, a Mejor actor (Gary Cooper) y Montaje. Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (Cooper).
Ana
no
Agustín Gómez Arcos
En los últimos meses, personas que conozco y otras que lo cuentan en sus redes sociales, no paran de hablar maravillas de este libro. Para mí, autor desconocido por completo.
Prosa brillante. Cómo duele cada paso de la protagonista. Lo he pasado mal, muy mal. A ratos he parado y he intercalado otras lecturas un poco más “amables”. Dudas a la hora de seguir o dejarlo. Lo he terminado, con gran esfuerzo. No sé qué motivos me llevan a abandonar un libro apenas iniciado, o a proseguir de esta manera.
Me ha impactado mucho. No se me va de la cabeza esa figura minúscula, enlutada, paralela a las vías del tren. Cada vez más lejos de su mar, cargada con un bizcocho. A ratos acompañada de más miseria, de una perra (al final de este apartado dije de forma rotunda: hasta aquí he llegado), de un ciego trovador, de un extraño circo (un pequeño soplo de aire).
Terribles las escenas de esas comidas de familias ricas con un pobre en su mesa (evocada en cine), y de la gran manifestación en la capital a la gloria del caudillo.
Ana Paucha encuentra su identidad. Aprende a leer. Viaje a su particular fiordo noruego.
Selección de fragmentos
¿Basta con que una perra te escuche para poner de nuevo en marcha una vida que durante tanto tiempo había estado en punto muerto? ¿Una existencia no vivida, atormentada?
La miseria solitaria es un pozo sin fondo, admite sonriendo Ana no. Pero la miseria compartida es peor: es un espejo cruel que duplica la imagen.
Yo era tan pequeña y él tan grande que obedecerle era lo más natural. Al menos, para él.
Ella, Ana no, sólo busca colmar el vacío de su pasado. No es nadie. Desplazada en un lugar donde los demás parecen haber encontrado su sitio.
¿Qué esperanza, qué confianza puede infundir una voz quebrada en el ánimo de un condenado a perpetuidad?
¿Por qué se empeña en considerarse un ser humano? No es más que un desecho.
Empieza a darse cuenta de que su vida sólo está hecha de nunca.
Ana contempla su milagro: la nieve. Sus fiordos noruegos. Su día sin sol.
Por primera vez en su vida, sus pasos dejan huellas. Huellas que nadie sigue. Una anciana perdida en un norte lejano, por la que nadie se preocupa.
Del
prólogo del propio autor:
Todo
empezó un día en que un mendigo me pidió limosna. Me pregunté quién podría ser
aquel pobre hombre, cómo había sido su existencia, cómo vivía, por qué la vida
lo había llevado hasta allí.
Considero que la psicología de la mujer es muy diferente a la del hombre. A menudo los personajes más relevantes de mis novelas son mujeres
Lo tremendo de este libro es que no quedará rastro ni memoria de los personajes, enterrados en fosas comunes.
[…] no es una novela pesimista. Es más bien un libro de esperanza.
Sinopsis: Ana Paucha, que se llamaba a sí misma Ana no, era una mujer de mar, de sol, de dicha, prendada de su marido, pescador, y de sus tres hijos. El marido y los dos hijos mayores murieron en la guerra, el pequeño está preso. Ana no, a sus setenta y cinco años, cierra la puerta de su casa en un pueblecito almeriense y decide ir andando hasta la cárcel de su hijo para abrazarlo y darle el pan de aceite que ha amasado con sus propias manos. Inquietante viaje hacia el norte de España, viaje de amor y de muerte, de iniciación y de conocimiento. La novela nos brinda uno de los personajes femeninos más bellos de la literatura contemporánea, así como una admirable alegoría de la condición humana.
Título original: Ana non. Traducción: Adoración Elvira Rodríguez. Editorial Cabaret Voltaire, 2013. Número de páginas: 304. Acceso al inicio.

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