¿Qué me ha parecido? El libro-objeto es una joya delicada. Las ilustraciones son preciosas. Es imposible no encariñarse con Ferdinand. Aventuras y un misterio a resolver. Personajes y lugares encantadores. Mientras lo leía, intercalado con otros libros, me producía una maravillosa sensación de serenidad.
No tengo nada claro si es idóneo para las edades indicadas. Los protagonistas son animales, y no creo que resulten atractivos al público de 10 a 12 años. Por otro lado, el texto es largo (casi 300 páginas).
Aspectos que no me gustan: cuando recuerda su infancia y los constantes abusos en la escuela. Llega a casa con el hocico magullado y las gafas retorcidas. No hay opción a conversar, a escuchar, y mucho menos alternativas o soluciones.
La forma de abordar la demencia puede resultar compleja. El lenguaje poético y metafórico empleado no ayuda.
Algunos fragmentos
aunque todos los animales viejos perdían un poco la memoria y "se les iba la cabeza", la enfermedad del todololvido era más grave que los típicos despistes de la vejez: era como comprar un billete de tren hacia el pasado solo de ida, sin esperanza de volver, un viaje cuyas estaciones desaparecían a medida que avanzaba el trayecto....
Aquejado por el todololvido, Ferdinand se había convertido en una especie de viajero en el tiempo que navegaba entre épocas como quien pasa de un capítulo a otro en el gran libro de la vida.
¿Como no tener miedo cuando te despiertas al lado de alguien que no recuerdas que estuviese allí cuando te dormiste? ¿Cómo no tener miedo cuando te vas a dormir pensando que eres joven y te despiertas con las patas grises y la cara llena de arrugas? ¿Cómo no tener miedo cuando se te cierran las puertas del recuerdo y tus seres queridos se quedan encerrados tras ellas?
La audacia no es obligarse a hacer algo que no te gusta, sino tener el valor de cambiar las cosas.
Sinopsis: En el bosque de Bellacortez, en el hueco del roble donde Archibald Zorro regenta su librería, cualquier animal que lo desee puede dejar el libro que ha escrito y confiar en que algún día alguien lo comprará. Desde que se le escapan los recuerdos, Ferdinand Topo busca desesperadamente el libro que escribió y que recopila sus memorias, para así recordar qué cosas hizo y quiénes fueron sus seres queridos. Solo existe un ejemplar, que dejó hace años en la librería. Pero un misterioso cliente acaba de comprarlo. Con la ayuda de antiguas fotografías, Arcchibald y Ferdinand le siguen el rastro por el bosque, en un viaje donde se mezclarán sueños, recuerdos y realidad.
Título original: Mémoires de la fôret. Les souvenirs de Ferdinand Taupe. Traducción: Diego de los Santos Domingo. Editorial Flamboyant, Barcelona 2024. Número de páginas: 296. Infantil 10 a 12 años. Acceso al inicio.
Mickael Brun-Arnaud. Al terminar la carrera de Psicología trabajó en un hospital durante diez años con enfermos de alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas, antes de montar una librería y dedicarse a la escritura. Fanático desde niño del universo del manga, en 2018 fundó en París la librería Le Renard Doré, especializada en manga y cultura japonesa.
Sanoe. Después de estudiar animación y adquirir experiencia en diseño gráfico, se dedicó a la ilustración. Publicó su primer álbum infantil, Issunbôshi, le petit samouraï (nobi nobi !) en octubre de 2016, y luego desembarcó en el cómic en 2017 con La Grande Ourse (Soleil), con guion de Elsa Bordier. Su colaboración continuó en 2019 con la publicación del primer volumen de la serie Maléfices: Les contes d’Alombrar (Jungle).
