viernes, 2 de julio de 2010

Amor, etcétera – Julian Barnes

Diez años atrás, Barnes revolucionó la forma de narrar un triángulo amoroso con la publicación de la novela coral Hablando del asunto. Allí, sin otro recurso que el de la recitación de fidelidades e infidelidades, dos hombres y una mujer intentaban explicarnos y explicarse a ellos mismos ciertas emociones peligrosas y la delgada línea que separa la pasión de la amistad. Una década más tarde, Stuart ya no es el cornudo desconcertado, Oliver ha dejado de ser la joven promesa artística con ganas de dinamitar parejas y Gillian sigue pensando si habrá hecho lo correcto a la hora de hacer lo incorrecto. Así es: continúan hablando del mismo asunto pero ahora tal vez mucho más preocupados por la permanencia del etcétera que por la fugacidad del amor. Comedia de costumbres tan tierna como feroz, Amor, etcétera es una historia que reconcilia en un mismo libro la pérfida elegancia de Jane Austen con la potencia neurótica de Woody Allen. O viceversa. ANAGRAMA

Lo mío no tiene remedio, me dejo llevar por un impulso y voy y empiezo por la segunda parte…

En cualquier caso me lo he pasado realmente bien con esta novela coral, repleta de ironía y reflexiones sobre la madurez, el trabajo, el amor, el sexo, los hijos, los divorcios, la respuesta a peguntas, la manipulación, la depresión…

Resulta curioso ese estilo a varias voces, cada cual con su parte de la historia, con las interpretaciones, a veces tan dispares de un hecho compartido entre dos o más de ellos.

Y en cuanto al argumento, mujer que se casa y después deja a su marido para casarse con el mejor amigo; diez años después se cruzan de nuevo y el ex marido intenta manipular las vidas ajenas para recuperar su orgullo, o a su mujer, o nada de todo esto.

Web del autor

Decía que para los anglosajones el matrimonio se fundaba en el amor, lo cual era absurdo porque el amor es anárquico y la pasión está condenada a extinguirse, y que eso no era una base sólida para el matrimonio. Por otra parte, decía, los franceses nos casamos por razones sensatas, racionales, de familia, porque a diferencia de vosotros admitimos el hecho necesario de que el amor no cabe dentro de la estructura del matrimonio. Por consiguiente, nos hemos asegurado de que sólo exista fuera de él. (...) Él era inglés, estaba casado, los dos estábamos en nuestro... no, esto es mi secreto. Llevaba casado..., bueno, muchos años. Al principio la cosa iba de sexo. ¿Te escandalizas?. Siempre va de eso, digan lo que digan. Oh, se trata de poner fin a la soledad, y de gustos comunes, y de hablar y hablar, pero en realidad se trata de sexo. Decía que al cabo de tantos años haciendo el amor con su mujer, el acto se había convertido en algo como conducir por un tramo familiar de autopista, cuyas señales y curvas conocía al dedillo. El símil no me parece especialmente galante. Pero habíamos acordado -como suelen hacer los amantes, con una especie de ingenuidad arrogante-, decirnos mutuamente sólo la verdad. (...) Había venido a pasar el fin de semana (...) cuando llegó le dije que necesitábamos ir de compras. Fuimos al Waitrose, aparcamos el coche, cogimos el chariot -el carro-, hablamos de lo que yo iba a cocinar, llenamos el carro, metí dentro diversas cosas que me harían falta para cuando él no estuviera y pagué con mi tarjeta del supermercado. Cuando subimos de nuevo al coche vi que estaba súbitamente deprimido. No se lo pregunté, al principio no, aguardé a ver lo que hacía; en definitiva, la depresión era suya, no mía. Y él era un héroe, porque también comenzaba a amarme, y es entonces cuando el heroísmo es posible. Me refiero al heroísmo de luchar contra tu propio carácter. (...) "Le pregunté por qué se había deprimido de golpe en el supermercado. Y se le volvió a ensombrecer la cara y dijo 'Mi mujer también paga con una tarjeta del Waitrose'

Texto del libro copiado directamente de Diario de un Frikie



10 comentarios:

Jack dijo...

De las últimas películas comentadas me quedo con "moon"

troyana dijo...

LU,
te he enviado un correo para comentarte una iniciativa cinéfila que creo te puede interesar.
biquiños

Pepe del Montgó dijo...

Me encanta ver como disfrutas con tus lecturas. A veces pienso, al leerte, que debería retomar mi ilusión por la lectura.

LU dijo...

Jack, veo que fue una trata sorpresa para muchos de nosotros.

Acabo de publicar una entrada sobre una película que me ha dejado completamente tocada, pactada, dolorida y a la vez maravillada.

Biquiños

LU dijo...

Troyana, voy al correo a toda velocidad.

LU dijo...

Pepe, para mi los libros forman una parte muy importante de mi vida, siempre ha sido así, y no me imagino que un día pueda parar, pero….

BIQUIÑOS

Conciencia Personal dijo...

Anotado, después de leer "Nada que temer" Barnes, siempre es garantía...

Lo reitero: gracias por compartir tanta literatura.

Besos, Monique.


p.d. te escribí.

LU dijo...

Monique, voy ahora mismo al correo.

Barnes es para volver a él de vez en cuando, tiene ese aire irónico y un gran dominio del lenguaje.

BIQUIÑOS

KASHTANKA dijo...

Lu, no sabes como me engancharìa a ese libro...Apuntado en la lista! Gracias.

LU dijo...

Kashtanka, por si e interesa, es la segunda parte de la historia, aunque se pueden leer de forma independiente, claro.

BIQUIÑOS