sábado, 17 de septiembre de 2011

Moscú

Imposible resumir la inmensidad. Grandes avenidas, gigantescos parques y cantidades exorbitadas de mármol en las estaciones de metro. Rascacielos en eterna competición.




Plaza Roja, a la que vuelves una y mil veces, y nunca te cansas de descubrir pequeños detalles en tan mastodóntico espacio.


Catedral de San Basilio. Espectacular.


La plaza de las catedrales, en cuyo interior reposan íconos testigos de la Historia.


¿La campana más grande del mundo?... que nunca ha sonado. Triste vida la suya.


Galería Tetriakov que alberga una majestuosa colección de iconos y nos muestra obras de pintores rusos del siglo XIX, para mi totalmente desconocidos. Una muy grata sorpresa.


Monasterio de San Sergio, a unos 70 km de la capital. Algunas dachas a lo largo de la carretera. Impresionan las ceremonias religiosas, el fervor de la gente, los cánticos.



HACE UN AÑO Y UN DÍA: Madadayo


6 comentarios:

Bargalloneta dijo...

quiero ir des de que vi La Casa Rusia con Michelle!!!!!!!!!!!!!!!!
Petons

Pepe del Montgó dijo...

Oye, la Galería Tetriakov según veo en la foto es impresionante. ¿Cada gorrito es de un pintor ruso? Lo demás, ya ves, como sólo tu sabes darnos envidia de los viajes que te pegas.

Mario dijo...

Rusia es un país con tanto por ofrecer como un país que ha producido tantos momentos en la historia universal, imagino maravillas por descubrir, su arquitectura es impresionante, los colores muy deslumbrantes, que majestuosidad la que se puede apreciar en las fotografías. Estupendo conocer un lugar tan hermoso, y que rica cultura, una literatura muy valiosa. Tolstoi solamente ya es una expresión de la perfección. Un abrazo.

Mario.

LU dijo...

Bargalloneta, pensaba volver a ver esa película antes del viaje, pero no lo hice. Ya caerá en breve.

LU dijo...

Pepe, bajo esos gorritos que protegen de los intensos fríos siberianos seguro que las ideas se conservan mejor. Siempre me han hecho mucha gracia y no pude evitar una sonrisa al ver semejante tenderete para turistas a la entrada de la Plaza Roja. ¿Qué dirán los comunistas más rancios de tanto capitalismo?

LU dijo...

Mario, cierto todo lo que dices. A mi la literatura rusa me fascina, sobre todo Dostoievski, con quien casi por casualidad empezaba este año 2011.