miércoles, 14 de septiembre de 2011

Doris Dörrie - Desnudos

ÍTULO ORIGINAL Nackt. DIRECTORA Y GUIONISTA Doris Dörrie. REPARTO Benno Fürmann, Heike Makatsch, Jürgen Vogel, Alexandra Maria Lara, Nina Hoss, Mehmet Kurtulus. MÚSICA Ivan Hajek. FOTOGRAFÍA Frank Griebe. Alemania 2002, 98 min.

A través de tres parejas, en momentos personales, y de la relación, muy diferentes, se analizan multitud de emociones y situaciones por las que atraviesan los protagonistas. Son amigos y quedarán esa noche para cenar juntos.


Preparativos y antecedentes

Emilia y Félix. Ella asume el papel de víctima, cargada de sentimientos de inseguridad e inferioridad. Tiene la sensación de ir demasiado lenta, de estarse quedando atrás, sobre todo si se compara con los demás. Su piso es un desastre, en medio del salón la tienda de campaña donde duerme, y la piragua, su refugio de autocompasión. Sobre ellos recae el peso de la separación, vivida como un fracaso: “no supimos hacerlo bien”. No se ponen de acuerdo ni recordando los momentos felices. Las dudas sobre si el otro ha mantenido ya relaciones sexuales les llevan a una conversación casi de adolescentes que finaliza con un ataque de celos masculino, ya que Emilia dice haberse acostado con su amigo común Dylan.

Boris y Annette. Mientras ella se arregla, él busca un rápido revolcón, no lo consigue y se pone romántico. Saca de su bolsillo un anillo, pero no se lo puede dar y vemos como lo esconde de nuevo. Ella cree que un solo instante puede cambiarlo todo: “si hubieras llegado un minuto más tarde, me hubiera perdido al hombre de mi vida”. Se respira cierto recelo hacia Dylan, actualmente el jefe de Boris. Ella goza del éxito profesional y gana más dinero que él.

Dylan y Charlotte. Preparan la cena en su lujosa cocina de diseño. Discuten: “nunca tuvimos tanto dinero y fuimos menos libres”. No pueden pedir una pizza porque parecerían tacaños. No se pueden comprar ropa muy cara para que no se molesten sus amigos. Ser ricos les hace sentirse diferentes. “Ya no sé quienes somos. Antes éramos más divertidos”.



Cena

Comienza el lanzamiento de dardos envenenados. Mas que amigos, parecen víboras. Y entre pullas y sorbos, alguien propone un juego, que tensa todavía más el ambiente, y acaba con inesperadas consecuencias.

¿Recordáis la última vez que habéis sido felices?

Estamos programados y somos intercambiables.

¿Qué sentido tiene el amor? La invisibilidad ante la persona que más queremos, ¿cómo hacer que nos vea? ¿El dinero nos hace más libres? La añoranza de ese pasado mejor. ¿Conoces realmente a tu pareja? La soledad enmascarada de independencia, de un continuo de bienestar que solo es humo que se desvanece.

De nuevo un ejercicio de introspección, buscando respuestas a esas interrogantes que todos nos hacemos sobre el amor, la soledad o el dinero. Actores solventes y película entretenida, tanto por el contenido, como por el modo en que nos va presentando a los personajes y la acción.



HACE UN AÑO: Tierra de mujeres + En brazos de un extraño

4 comentarios:

troyana dijo...

Lu,
te veo totalmente sumergida en el mundo Dörrie;)
Por lo que cuentas,la película pinta muy bien,incluso mejor que la que posteaste anteriormente,¿puede ser?
me gustan estas historias de cenas de "amigos" que empiezan a sincerarse de pronto.
En cuanto a las preguntas,son de difícil respuesta,pero te diré por ejemplo que no tengo nada claro que el dinero nos haga más libres.
biquiños

Pepe del Montgó dijo...

Yo ya no se si me gustan más esas películas en las que se desnudan el alma o las que son más realistas y se desnudan el cuerpo sin tapujos. Es que me he tragado cada diálogo existencialista que estoy saturado.

LU dijo...

Troyana, con ésta, por el momento se cierra el mini ciclo. La idea era hacer una entrada conjunta, pero me salía muy extensa y decidí partirla en dos.

A mí s´ñi ne ha gustafo más que la anterior, aunque hay que reconocer que no es nada nuevo el tema. Tiene muy buenos momentos y la construcción de los personajes, esa forma de introducir a las parejas, me ha gustado mucho.

Totalmente de acuerdo, el dinero no equivale a libertad, aunque todos sabemos cuánto la pueda facilitar; hay personas que se atan de forma incomprensible al afán de atesorar más y más.

Espero que las disfrutes

LU dijo...

Pepe, ¿y si te digo que no sólo de debates filosóficos viven estos personajes, y que el título va más allá de la metáfora?