jueves, 12 de febrero de 2009

si está BIEN

Llevo horas dando vueltas, intentando pensar en cada una de las alternativas. El que dice que la almohada es buena consejera, se equivoca. Ensayo frases de inicio. La comunicación es la base de todo.

Ya sé, aprovecharé la hora de la comida. Mejor una cena. No, en casa... Ir al aeropuerto. Nunca lo hago, ni tan siquiera estoy segura de la hora de llegada.

Me destapo y siento frío. Tiro del edredón hacia arriba. Me giro hacia el otro lado. No quiero ver la hora. Cierro los ojos y aprieto con fuerza los puños (decías que era un truco para conciliar rápidamente el sueño, me hacía tanta gracia …) No se oyen coches en la calle. No entra luz por el pequeño resquicio de la persiana, ni por debajo de la puerta del baño. Parece que el tiempo se arrastra, pero no se mueve. Voy a la cocina entre la oscuridad. Abro la nevera y me deslumbra. Un zumo bien frío me sentará bien.

De nuevo tumbada. Concentración. Respiro suavemente. Visualizo una imagen placentera. El mar, una pequeña cala de arena fina… El rumor de las olas.


¿Y si no quieres comprender?
Las gaviotas sobre el cielo azul…
Puede que hagas ese maldito gesto y me mires con indulgencia (sabes lo mal que me sienta).
El sol de invierno, la suave brisa…

Suena el despertador. Ni un segundo para la duda, me incorporo, me levanto y directa a la ducha. El agua hirviendo, siento el chorro en la cara y el cuerpo. Un café, muy cargado y una nube de leche. Me cambio de pantalones, los negros, mucho mejor.

Diseños, bocetos, decisiones milimetradas, zambullirse de cabeza entre papeles. A punto de reunirme con la jefa, me doy cuenta de que tengo el móvil apagado. Lo busco entre la selva en el interior del bolso. Siempre lo mismo, dónde estará? Marco el PIN, saludo de Nokia… Ojalá fuera así de sencillo, extiendo mi mano hacia la tuya. Cojo los documentos y echo una última mirada a la pantalla.

Podría discutir cada punto, forzar una prórroga para la presentación del proyecto, pero hoy es irrelevante. Cifras, datos, escucho y me dispongo a obedecer todas las órdenes recibidas. Salgo del despacho y camino lentamente.

Dos llamadas perdidas en la madrugada, y un sms con un largo texto de promociones navideñas. Qué raro, tan tarde… ¿Qué está pasando? Tal vez intuyes mi inquietud. No puede ser; simplemente soy una partícula invisible, que co-habita bajo el mismo techo.

Decidido, hay que hablar ya … “No estoy bien. Supongo que es evidente mi apatía… No puedo culparte solamente a ti. No sé desde cuándo… No estoy enfadada, ni dolida. Me he acostumbrado a tus silencios, a tus cambios de planes, a no contar contigo, a improvisar… Me siento muy sola. Me asfixio… Necesito aire, un cambio, vivir, sentir. Quiero viajar, volver a brincar en un concierto, emocionarme en una sala de cine, leer en la cama los domingos por la mañana, comer helado de chocolate, hacer fotos de las calles bajo la lluvia… Pero tú no tienes tiempo para compartir, para hablar, para reír, para soñar a mi lado… ”

Así mismo se lo voy a decir, todo seguido, sin que pueda interrumpir mi discurso. No hay respuestas correctas. Guía, nombres, inicial… Juan deja sobre la mesa los sobres y un pequeño paquete que de inmediato ocupa toda mi atención. Fuera de cobertura, cuelgo y me lanzo a rasgar ese torpe envoltorio (señal que te identifica de inmediato; que tantas risas ha provocado entre tú y yo, incapaces ambos de conseguir un resultado mínimamente digno). Una pequeña libreta de tapas duras y un CD plateado sin rotular. No lo entiendo, ni una nota… Escucho y suena una canción:

 


 HACE UN AÑO: Cuanto más, mejor

11 comentarios:

La Dama Se Esconde dijo...

Imagen de Panxón (Pontevedra)

Te propongo un juego, cambia la canción, cambia la historia.

imaging68 dijo...

Me gusta la canción... me gusta la historia. Espero que, a quien lo lea con el sentido de quien sabe de lo que se habla, cambie la historia.
Un beso

La Dama Se Esconde dijo...

Imaging, este blog era la excusa para darle a las teclas y escribir. Pero me da cierta vergüenza compartir mis relatos, y me centré en hablar de lo que me interesa: cine, viajes, música, foto, libros... Eso es mucho más sencillo. Hasta que hace unos meses una amiga me embarcó en una aventura común, que te invito a conocer:

www.cafeboreal.blogspot.com

Ese espacio lo dedicamos, ahora parece que con ganas, a escribir. Y de ahí lo traigo a la tartaruga.

Biquiños

irene buscando la felicidad dijo...

Me encanta.
Pero como escribes... Menudo descubrimiento has resultado ser!

Nébula dijo...

Tal como funcionan las cosas en la sociedad, no es difícil confundir lo urgente con lo importante, y acostumbrarte, lobotomizarte y acabar descuidando a los que tienes al lado. Cuando a veces con solo un gesto o un detalle podemos despertar del letargo.

Me encanta la historia, pero también ese reproductor, que con tu permiso, sí o sí, pienso utilizar en mi blog...

La Dama Se Esconde dijo...

Irene, muchas gracias. Esta entrada es muy especial porque no es tan fácil como hablar de un libro... es poner más de mi ingenio y darle forma. GRACIAS de verdad

Biquiños y buen fin de semana

La Dama Se Esconde dijo...

Nébula, totalmente de acuerdo. Y por más que lo evitemos, tarde o temprano caemos en la trampa. Dejamos lo más personal para un mejor momento, consideramos problemas laborales como el centro de un malestar... y no sabemos apreciar lo realmente importante: a las personas que tenemos al lado, a las que queremos....

El reproductor está abierto, para quien lo quiera, pinchas en share y ya aparece copy para incluir donde más te guste.

Biquiños y gracias

Pepe del Montgó dijo...

He leido varias veces esa historia mientras suena la música. Y la he leido varias veces porque no quiero hacer un comentario vacio, de cumplido. Y al final no se como comentar lo escrito, solo se que me gusta. Las tres veces se me venía a la memoria Marcel Proust, por ser lo contrario a lo que tu has hecho. Frases corta, palabras sueltas y el lector que vaya cogiendo las ideas. No me importa seguir leyendo cosas tuyas. Un fuerte saludo.

La Dama Se Esconde dijo...

Pepe, agradecerte muy sinceramente las lecturas de este texto.

Se trata de soltar ráfagas sobre lo que siente la protagonista, sobre lo difícil que es a veces tomar una decisión, sobre el peso de lo bueno de una relación, sobre los finales, sobre el inmenso poder de la comunicación (palabras, gestos, un detalle, una canción).

Biquiños y GRACIAS

Conciencia Personal dijo...

Gracias por el regalito del cuento, me encanto y gracias por tus letras, me sientan bien al alma...sigue, sigue, no pares...

Te enviaré un cuento, que seguramente te fascinará. Sólo que anda extraviado en mi correo...

besos, Monique.

La Dama Se Esconde dijo...

Monique, me pareció que podría interesarte. Me alegro de que te haya gustado. Esperaré ese correo.

Muchos besos