El mal de la risa
La imagen de la cubierta invita a la risa y a entrar sin llamar.
Aunque he conectado con la protagonista, a medida que avanzaba iba perdiendo frescura-. Se lee fácil y tiene momentos bonitos, risueños y trágicos.
Algunos fragmentos
No sé cuándo decidí que prefería ser viuda. No es que pensara que me daba más empaque, es que evitaba preguntas incómodas.
Cuando morimos solo pueden suceder dos cosas. Una, que nuestros descendientes llamen a una de esas empresas que vacían las casas; dos, que escruten cada objeto minuciosamente queriendo encontrar un significado.
Cuánto me entristece no encontrar en algunas personas esa llave que activaría esa remota posibilidad de felicidad que todos guardamos.
Hoy me preguntó si yo tenía hijos. Cuando me preguntaban eso mismo de joven, respondía que el mundo no estaba como para traer a nadie más, pero ahora digo la verdad: me gusta estar sola.
La gente cree que si no tienes pareja no eres capaz de amar.
Si
alguien me preguntara, eh, tú, mujer soltera de ochenta y tres años, ¿qué es lo
que más echas de menos de no tener marido?, respondería sin dudarlo, una mirada
cómplice.
La risa contra el mal de la muerte. La risa contra todo mal.
Cuántas historias ajenas acumulamos.
A Eduardito le diré que me ha encantado, no voy a decirle que lo único que deseaba era salir de allí y meterme en la cama. En la mía. Volver a mi vida aburrida de mujer que no sabe disfrutar de nada que no sean su casa, su calle y su vida monótona. No sirvo para vivir, para eso que llaman vivir. Quizá he nacido para mirar por la ventana cómo viven los demás.
La felicidad debe parecerse mucho a esto, a dejar la ropa tendida y salir sin paraguas un día nublado.
Tusquets Editores, Barcelona 2026. Número de páginas: 272. Acceso al inicio.
Recursos humanos
No acabo de entrar en la trama, a pesar de abordar cuestiones que me interesan. La sindicalista me saca de quicio al principio.
Sinopsis: A un joven universitario lo contratan en prácticas en el departamento de Recursos Humanos de una fábrica situada en la campiña francesa. Lleno de ilusión e ingenuidad, está convencido de que sus esfuerzos servirán para que los sindicatos y la dirección alcancen un acuerdo sobre la jornada laboral. Sin embargo, pronto se da cuenta de que su trabajo está, en realidad, al servicio de una reorganización de la empresa, que implica una reducción de la plantilla.
Título original: Ressources humaines. Dirección: Laurent Cantet. Guion: Laurent Cantet, Gilles Marchand. Reparto: Jalil Lespert, Jean-Claude Vallod. Fotografía: Matthieu Poirot-Delpech. Francia 1999, 100 min. Premios César: Mejor ópera prima y Actor revelación (Lespert). Premios del Cine Europeo: Premio Discovery. BAFICI: Mejor película, Premio del público. Prix Lumière (Francia): Mejor actor revelación.



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