domingo, 25 de noviembre de 2012

Desde lo más alto a lo prescindible









Tocaba escribir algo para Zinéfilaz,  y aquí van 5 películas del cine japonés más reciente que a mi personalmente me han dejado huellas profundas. Leer entrada completa.

Y como mucho más anecdótico, el cine que he visto en casa este fin de semana.

Las nieves del Kilimanjaro (Robert Guédiguian, Francia 2011).



Me esperaba más. La primera parte todavía, pero poco a poco la mezcla de culpabilidad y formas para restaurar la justicia, acabaron por cansarme un poquito. Inspirada en un poema de Victor Hugo, “La gente pobre”. Final de una vida dedicada al trabajo y a la defensa de los derechos laborales. Reflexiones sobre lo que se ha conseguido o no. Y un acto inesperado que puede trastocar por completo la tranquilidad y las expectativas de una pareja y su familia.


Elefante blanco (Pablo Trapero, Argentina 2012)


Barriada de Buenos Aires donde los sacerdotes y una trabajadora social, intentan ayudar a los vecinos a rehabilitar esa zona para poder llevar una vida digna. Precariedad, impago, drogas. Frustración, rabia o formas diferentes de actuar. Menos mal que ahí está mi siempre idolatrado Ricardo Darín, porque sino no sé si hubiera llegado hasta los créditos finales.



4 comentarios:

TRoyaNa dijo...

Lu,
la entrada de Zinéfilas,te ha quedado impecable.
En relación a "Las nieves del Kilimanjaro" a mí sí me gustó,de hecho,le dediqué una entrada en Zinéfilas.Tiene momentos muy emotivos y es que en general,me gustan las películas sobre la gente buena.

De "Elefante blanco" no puedo opinar,me han llegado referencias de que es un poco deprimente,pero no lo sé,a ti,salvo por Ricardo Darín,parece que ni fu ni fa.
biquiños

Alí Reyes H. dijo...

En cuanto a ELEFANTE BLANCO, estaba interesado en verla, de verdad. Creo que cualquier película donde trabaje Ricardo Darín vale la pena verla. Pero no todo es actuación. Soy de los que cree que la película, o es una denuncia -donde uno sale deprimido- o es una de esas que aunque tengas lágrimas en los ojos, te debe dejar una sonrisa en el alma. Me gustan estas últimas. Pero no parece que ELEFANTE BLANCO entre es esta clasificación

LU dijo...

Troyana, fue esa entrada y otra creo recordar de Manderly, las que me indujeron a verla. A mi generalmente la buena gente me gusta, en el cine y en la vida real. Pero en esta ocasión, no sé, me pareció un tanto excesiva. Esa postura de ambos con los niños. Es verdad que son dos víctimas inocentes de la situación, pero de ahí a casi adoptarlos…

Ya sabes lo incondicional que soy yo ante Ricardo Darín, pero ni con él. La denuncia social es muy clara y está bien planteada, pero después creo que se dispersa en varios frentes a la vez y no acaba de profundizar en ninguno. El propio personaje de Darín se mueve entre el conformismo y sus ganas de actuar aunque sea contra los mandatos de quienes poseen la capacidad de decidir. No cala.

Biquiños

Gracias por los piropos a la entrada con aroma oriental.

LU dijo...

Ali, a mi la temática social me gusta, sea en plan denuncia o simplemente para mostrar situaciones que a cualquiera que ve una película le acercan a realidades a veces muy lejanas o casi desconocidas. Por muy duras que sean algunas situaciones, me tienen que emocionar, y no es el caso con Elefante Blanco. Es verdad, las actuaciones no lo so todo, y tampoco creo que éste sea de los mejores papeles de este grandísimo actor.

BICOS