lunes, 1 de octubre de 2012

Café de Flore


Casi al llegar a la taquilla de los cines se decide la película. Un estreno aclamado en San Sebastián, o ésta, que ya va de retirada. No podría explicarlo, apenas he leído nada sobre ella, pero tengo una fuerte intuición. Somos muy pocos, casi un pase privado.


Postales exultantes de felicidad. En Montreal, el protagonista, reputado DJ, guapo, 40 años, muy enamorado, con dos hijas preciosas, buena salud y una situación económica acomodada. ¿Se puede pedir más?


Otra historia paralela, París años 70, joven madre con su niño con síndrome de Down.



Saltos de un tiempo a otro, y las sutiles piezas que el espectador ha de colocar a modo de puzle para adentrarse en: los sentimientos de culpabilidad, las pérdidas no asumidas, la ruptura, las almas gemelas, las segundas oportunidades, el amor incondicional de una madre, los recelos de una hija adolescente, las pesadillas recurrentes, el miedo a recaer, las fotografías de una vida común, las recriminaciones paternas, el no querer lastimar...




Maravilla visual. Luz pálida, tonos sepia, calles estrechas, lluvia, piso antiguo en París. Montreal luminoso, moderno, sofisticado, aviones. Un final que responde a la pregunta que a lo largo de todo el metraje nos hacemos, ¿qué tiene que ver esa familia francesa con la situación que viven los personajes canadienses? ¿Están conectadas esas vivencias, o tal vez forman parte de extraños laberintos oníricos?


Vanessa Paradis, cantante, modelo y actriz, acompaña al también músico, Kevin Parent. A destacar el acertado reparto.

Canciones para hacer vibrar al público de la sala, silencio, y una vez que retumba el sonido de nuevo, se intensifica el éxtasis colectivo.


Música de las emociones. Una melodía para empezar un nuevo día, con fuerza. Un tema escuchado miles de veces. Hilo invisible que arrastra al pasado perdido, a la magia de la primera mirada, o hace posible cualquier deseo e ilusión. Acordes que tranquilizan, sedan y amortiguan el dolor. Letras para derribar las más férreas defensas. TOCADA, muy TOCADA, así me quedo, así sigo.

Con muchas probabilidades, parte de los temas seleccionados podrían forman mi propia banda sonora, la que ha crecido a mi lado, la que me ha visto volar y caer en picado.

 "Show me how you do that trick 
The one that makes me scream"
"The one that makes me laugh"
And threw her arms around my neck 
"Show me how you do it 
And I promise you I promise that 
I'll run away with you 
I'll run away with you" 
   
 

Tjú tjú, se burlan en el coche por lo cansino que es con esta canción que las tiene ya hartas.




Duelo por amor y lo difícil que a veces resulta aprender a dejar ir, a pasar página. Bella y etérea como cualquier tema de Sigur Ros. Poesía en estado puro. Sublime e hipnótica.






TÍTULO ORIGINAL Café de flore. Canadá  2011, 120 min. DIRECTOR  Y GUIONISTA Jean-Marc Vallée. MÚSICA Varios. FOTOGRAFÍA Pierre Cottereau. REPARTO Vanessa ParadisKevin ParentHélène FlorentEvelyne BrochuAlice DuboisMichel DumontLinda Smith





12 comentarios:

Rosalía dijo...

¡Tengo muchas ganas de verla! Creo que me puede gustar; Ya había leído algo sobre ella.

bsos!

Manderly dijo...

El título me llamó la atención pro el famosísimo café de París aunque no sé si tendrá algo que ver con el argumento...
La verdad es que Vanessa Paradis no me gusta así que de momento la dejaré a la cola de la lista.
Saludos.

TRoyaNa dijo...

Lu,
no había oído hablar de esta película,pero tu entusiasmo me basta y me sobra para buscarla.Solo cuenta la emoción,es la grandeza que tiene también el cine.
biquiños

LU dijo...

Rosalía, ojalá te guste y ya contarás.

Biquiños

LU dijo...

Manderly, una de las canciones que suena en las dos épocas de la peli se titula con el nombre del Café de flore. Ese tema es muy importante para la historia.

A mi Vanessa Paradis no es que me entusiasme, pero ha hecho alguna película que sí me ha gustado mucho. Y en este caso está bastante bien. También es verdad que es la parte más floja de la trama, al menos en mi opinión.

Entre tanto cine hay que seleccionar, está claro.

Biquiños

LU dijo...

Troyana, no sé si la recomendaría muy alegremente. A mime ha emocionado porque me ha tocado de lleno en vivencias personales. En canciones que forman parte de mi vida y de muchos de mis recuerdos.

No sucede a menudo que una escena la podrías haber protagonizado tú, no tanto por lo todo lo que sucede, sino por lo que representa y esa canción que se susurra…

Es maravilloso salir de una sala de cine así, volando.

Biquiños

David C. dijo...

Que ganas de ver la película.
Saludos
David

LU dijo...

David, ojalá la disfrutes tanto como yo.

Anónimo dijo...

Una de las peliculas mas emocionada que he visto desde hace muchos años. yo también la ví elijendola a caso enfrente a la taquilla, así que el efecto sorpresa fue algo raro. Y la musica, simplemente perfecta.

LU dijo...

Anónimo, es genial el efecto de una decisión así de repente. No pasa muchas veces, la verdad. Pero, para mi, fue magia.

Gracias por comentarlo aquí

Bargalloneta dijo...

He leido a Troyana y te leo a ti!!!!
la veré!!!!!!
seguro!!!
petonets

LU dijo...

Barga, yo tengo que volver por el blog de Troyana porque parece que han incluido un par de enlaces donde el director explica algo sobre el argumento que a mi no acaba de convencerme.

A mi me llegó muy hondo. Ya contarás

Biquiños