martes, 8 de febrero de 2011

La verdad del Caimán – Massimo Carlotto

En la contraportada, en palabras del autor:

“La verdad del Caimán es ciertamente mi historia. Tanto es así que en Padua, cuando salió el libro, se armó un escándalo porque la gente reconocía por la calle a los personajes y los señalaba…"

El gran amor de mi vida ya lo había encontrado, pero me dejó mientras cumplía mi último año en régimen abierto. Me escribió una carta desde Bretaña; pocas líneas: "me quedo aquí. Otro país, otra vida, otro hombre. Ya no te quiero y te olvidaré. Buena suerte..."Creí que me volvía loco y en cuanto pude me fui a buscarla. Estaba seguro de que la convencería para que volviese conmigo. La encontré en una taberna de Brignogan, comiendo ostras y bebiendo chablis en compañía de un tío que no se parecía nada a mí. Ni me vio entrar. Estaba demasiado ocupada en estar enamorada. Me di cuenta de que se había quitado un zapato y su pie acariciaba una pierna del hombre.Me acerqué a la barra. Tenía las mandíbulas tan apretadas que no logré pedir nada. El camarero me miró de arriba abajo, luego me sonrió y me puso delante un lingotazo de un licor color ámbar.Me temblaban las manos y tuve que llevarme el vaso a los labios con las dos. Bebí a pequeños sorbos. Me sentí mejor. Mucho mejor.
-¿Qué es? - pregunté, señalando la botella.
-Calvados -contestó, con aire de complicidad.

El Calvados es la herencia de ese amor, lo bebe como el agua. Escucha blues y se dedica a labores detectivescas. Ha pasado unos años en la cárcel y el no abrir la boca para reducir condena le granjea el apoyo del hampa. Primera entrega de las aventuras de Marco Buratti, que recibe el encargo de encontrar a un preso en régimen abierto que se ha fugado.

Asesinatos, culpable condenado en base a pruebas poco fiables, la historia que se repite y los poderosos que se creen intocables, cadáver congelado, prácticas de sadomasoquismo, chantajes y, ante todo, descubrir toda la verdad.

Pura acción, repleta de energía y de unos personajes fantásticos, tanto los protagonistas - Marco y su compinche “el viejo Rossini” - como el resto del elenco.






HACE UN AÑO:
Séraphine

2 comentarios:

Nahuel Veron dijo...

¿Con pura accion te referis a que hay tiroteos y persecuciones?

LU dijo...

Lo de tiroteos y persecuciones me recuerda a las series de TV policiacas de hace unos años; donde si no había 3 o 4 persecuciones imposibles, con miles de tiros que evidentemente no daban en el blanco, parecía que no había acción.

No, me refiero a:

Asesinatos, culpable condenado en base a pruebas poco fiables, la historia que se repite y los poderosos que se creen intocables, cadáver congelado, prácticas de sadomasoquismo, chantajes y, ante todo, descubrir toda la verdad.

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