sábado, 30 de junio de 2012

Aki Kaurismäki., un alegre pesimista


No, no me he vuelto tan vaga (o si, quién sabe), para auto-copiarme. Es que desde que la semana pasada escribía este post para Zinéfilaz he visto más cine de Kaurismaki y me he rendido por completo a sus encantos. Le dedicaré una entrada la muy pronto. 


Escribe unos diálogos bellísimos, aunque resultan un poco raros cuando los lees. (...) Emplea metáforas poéticas al hablar, levanta o baja el pulgar según quiera que interpretes más o menos. (...) Al empezar un rodaje siempre advierte: Estamos entre caballeros, y al primero que se ponga agresivo lo estrangulo con mis propias manos, aquí venimos a divertirnos y a trabajar. (...) Es un gigante de un metro noventa de altura. Come y, sobre todo, bebe mucho. Fue cartero en su día. Es un pesimista alegre. Se encuentra cómodo en los barrios periféricos, en las ruinas, con los desclasados, la gente sencilla. Palabras del actor André Wilms sobre Aki Kaurismäki.

De su última película, El Havre, han escrito en sus respectivos blogs: Troyana, Manderly, Bargalloneta y Noemí. Y a todas les ha gustado. Me uno al clan y os propongo una pequeña retrospectiva de este original director. Una catarsis colectiva, cargada de ironía, humor, música, paisajes desolados, personajes inolvidables y finales de cuento.






Muere tras una brutal paliza, o eso piensan los médicos que le atienden. De pronto, se incorpora, su cara está cubierta con un aparatoso vendaje. Con sus propias manos se recompone, enciende un cigarro y se marcha. Una familia lo encuentra tirado a la orilla del río, lo acogen en su casa y lo cuidan.


No hablaba porque no tenía nada que decir.

No recuerdo ni un sonido, sólo la noche oscura.



Se ha borrado todo de su memoria. Se instala en un cochambroso contenedor “con vistas”. No posee ni un documento que acredite su identidad, edad, estado civil, profesión... Busca trabajo, pero en la oficina de empleo estiman que les toma el pelo y no están ellos para perder su valioso tiempo. La cosa no mejora en el banco cuando intenta abrir una cuenta (los suizos son menos “exigentes” y se conforman con una simple secuencia numérica, sin apellidos). Como testigo de un robo, es acusado de insubordinación al no querer firmar o responder a cuestiones simplonas, ¿cómo te llamas?



Podrías ser extranjero.
Hablo finlandés.
Aprenden muy rápido.



Mientras tanto, será el Ejército de Salvación quien le facilite lo necesario para sobrevivir. Y allí conoce a Irma...

Se va integrando en la comunidad y ganándose el respeto y cariño de todos; incluidos el “mafioso” y su perro “asesino”. Promueve cambios de estilo en el grupo de músicos. Embellece el interior de su habitáculo convirtiéndolo en un hogar. Orgulloso de su micro-cosecha de patatas...






Pero, ¿quién es realmente? ¿Lo averiguará?






Dogs have no hell (2002)

Cortometraje con la misma pareja de actores protagonistas, que en esta ocasión no tienen que ir hacia el pasado para resolver el presente. Dan un paso adelante y se dirigen en tren a un futuro prometedor (¿utópico?).








“El protagonista (Janne Hyytiäinen) busca una rendija por la que apartarse de este cruel mundo, pero la sociedad y los demás se encargan de aplastar sus modestas esperanzas una tras otra” (Kaurismäki).




Koistinen es vigilante nocturno. Rechazado por sus compañeros, vive solo y aspira a algo mejor en la vida; hasta que una mujer se cruza en su camino. Apenas puede creer en su suerte. Ella es tan hermosa. Van al cine, la invita a cenar y a un concierto. Es feliz, y muy, muy ingenuo…


Todas sus ilusiones se desvanecen: le deniegan un crédito para montar su propia empresa (fracasado), le utilizan (cretino), le despiden y le acusan por un acto que no ha cometido (infeliz), va a la cárcel (inocente).

¿Alguien le va a ayudar? ¿Podrá al fin valorar a quien de verdad le quiere?




No te vayas. No te mueras.
No pienso morirme.

En la banda sonora aparecen dos temas de Carlos Gardel: Volver y El día que me quieras.




Cuanto más cínico soy, más cariñoso soy con mis personajes

En mi opinión, son esos personajes, con sus historias y rostros inolvidables, la esencia de sus fábulas. Ambientes de tonalidades tristonas que evocan épocas pretéritas. Desde la fealdad llega a lo más hermoso, a la dignidad, solidaridad, ternura, honestidad, amistad y amor. No se queda en esos cuerpos desaliñados, bucea hasta el alma y provoca empatía en el espectador. Conmovedor, sensible, poeta y auténtico. Regado con abundante alcohol, miles de cigarros en el bar del barrio y un perro, símbolo de la nobleza y bondad: grande Kaurismäki.


Para terminar, no puedo evitar mencionar Noche en la tierra, subida al taxi de esta extraordinaria película de Jim Jarmusch, cuya pieza en Helsinki es un magnífico homenaje a Kaurismäki, recreando su universo, con sus actores habituales. Y mi adorado Tom Waits como broche final.





En breve La vida de bohemia y El Havre.


10 comentarios:

Jordicine dijo...

'Le Havre' también me gustó mucho. Releo el post y vuelvo a disfrutarla. Apunto 'El hombre sin pasado' que, por cierto, es el título de una película coreana muy reciente. Un beso.

Pepe del Montgó dijo...

Esa historia de la pérdida de la memoria se ha llevado muchas veces al cine, pero tal como tu la presentas apetece verla.

LU dijo...

Jordicine, le he dedicado un mini ciclo a este director últimamente y me tiene entusiasmada.

Curioso lo de la reiteración temática y en los títulos. ¿La coreana con ese mismo título está bien?

Biquiños

LU dijo...

Pepe, a mi es un tema que me encanta. El juego que puede dar esa perdida de memoria, esa falta de identidad… En esta ocasión está muy bien planteado. Espero que la disfrutes.

Enhorabuena por el triunfo de Ferrer. Otro paso de gigante.

Biquiños

ethan dijo...

Me declaro fan acérrimo de Kaurismaki para toda la vida. Un Hombre sin pasado me parece una obra maestra indiscutible. Le Havre, sigue la maravillosa línea de este director de imágenes limpias. Tuve la enorme suerte de verla en el festival de Sevilla antes de su estreno mundial, en su día escribí una crítica todavía conmocionado por lo que acababa de ver.
Un abrazo

LU dijo...

Ethan, yo también me declaro fan del mismo club. Y cuanto más cine veo de este director, más y más me llega.

Me encanta su sello personal, sus temas, como cuida a los personajes, los quiere y hace que nosotros sintamos lo mismo. Esos ambientes que genera, la música, el perro, las imágenes.

Biquiños

TRoyaNa dijo...

Lu,
te he dejado un comentario en Zinéfilas también.Me paso por aquí y releo lo que escribiste de Kaurismäqui y qué más puedo decir,he sucumbido por completo a ese universo sucio y marginal donde como dices a través de lo feo llega lo hermoso y ya no hay vuelta atrás.
Sus personajes,sin duda son la esencia de su cine,esas miserias humanas son universales y locales,se asoma a esos pozos de adversidad en los que la vida te empuja,pero siempre termina por rescatarte con un halo de luz.Me gusta especialmente porque esa esperanza viene de la mano de la comunidad,de un grupo de personas que surgen aquí de la nada (tal cual le Havre)de un capítulo en blanco que antes ni existía y redimen al personaje de su pasado y sus equivocaciones,ofreciéndole una segunda merecida oportunidad.
Sin palabras me deja.
Biquiños

LU dijo...

Troyana, es un arte conseguir ese efecto desde lo feo a lo hermoso, pero este hombre ha encontrado la clave a través de la forma en la que narra, del mimo con que presenta a sus personajes (él los quiere y nosotros los adoramos), del ambiente que genera de complicidad, con esos elementos comunes; la música, el perro, los cigarros y el alcohol…

Sí, otra de las claves es la fuerza de la comunidad, la solidaridad, el poyo común. Eso que tendríamos que recuperar y que al verlo reflejado en el cine también nos ofrece esperanza.

Maravilloso, e imposible resistirse a sus encantos.

Biquiños

Manderly dijo...

Ya las he visto!
Me ha gustado más 'Un hombre sin pasado' que 'Luces al atardecer' pero me quedo con 'El Havre' y después con 'Vida de bohemia'.
El ritmo lento, las pocas palabras y planos fijos hacen que a veces me resulten un poco aburridas, pero aún así el argumento me parece interesante.
Veo mucho puntos en común a todas ellas: el mar y la música que siempre está muy presente.
Saludos.

LU dijo...

Manderly, mis favoritas son Un hombre sin pasado y El Havre.

Sí que tiene muchos puntos comunes, son sus señas de identidad.

El ritmo es lento, es verdad, pero a mi, personalmente, me puede esa parte tan humana, esos personajes maravillosos.

Gracias por volver a esta entrada y comentarlo.

Biquiños de viernes