Cuál es tu tormento
Sigrid Nunez
La última película de Almodóvar recibe una ovación de 17 minutos en el Festival de Venecia y se alza con el León de Oro. Está basada en este libro.
Lo leí en agosto y me impactó mucho.
Algunas cuestiones que plantea:
¿Cómo debería morir una persona?
Amistad, acompañamiento, libertad de decisión, respeto y admiración. Miedo.
Ya en la primera página leemos: «La plenitud del amor al prójimo estriba simplemente en ser capaz de preguntar: "¿Cuál es tu tormento?"». Simone Weil.
En la siguiente selección de párrafos aparecen las ideas que más llamaron mi atención. Da lugar a diálogo, a profundizar y reflexionar. Durísima.
Sus dos amigas más cercanas dijeron que no. Nunca podrían formar parte de ningún tipo de muerte asistida, le dijeron, ni siquiera indirectamente. Aunque comprendieran por qué había tomado una decisión así, y en ninguna medida querían que sufriera, nunca podrían servirle de apoyo mientras ella se quitaba su propia vida: intentarían evitar que lo hiciera. No, dijeron. No. No.
Eso es lo que ocurre con la gente... Pase lo que pase, quieren que sigas luchando.
Nunca imaginé que tanta gente inteligente y formada viviese con la ilusión de que la cura para el cáncer está a la vuelta de la esquina.
El único modo en que la gente parece capaz de lidiar con esta enfermedad, dice, es convertirla en una narrativa heroica.
Tratar con la enfermedad: tampoco he sido nunca buena en eso.
No
es que haya elegido una fecha, dijo. Aunque, como digo, estoy
preparada para irme. Incluso se podría decir que estoy impaciente
por irme, en cierta medida porque he dedicado tiempo a pensar en
morir y también porque he llegado al límite de lo que creo que
pueda aguantar. Pero no sé qué hará mi cuerpo.
Cuando le dije que la respuesta era afirmativa, que haría cualquier cosa que necesitase que hiciera para ayudarla a morir, su alivio fue tan grande que empezó a sollozar. Unos segundos más tarde, me volvió a escribir: Te prometo que haré que sea lo más divertido posible.
La muerte no es artista. Jules Renard.
....hay dos tipos de personas en el mundo: los que al ver sufrir a otro piensan: Esto podría ocurrirme a mí, y los que piensan: Esto nunca me ocurrirá a mí. El primer tipo de persona nos ayuda a sobrevivir, el segundo tipo hace que la vida sea un infierno.
...he invertido demasiado tiempo preocupándome de lo que otros piensan de mí. De mi imagen. De mi reputación. No estoy seguro de que realmente alguna vez fuesen tan importantes, o al menos no tanto como yo pensaba. No es que no pueda mencionar cosas infinitamente más estúpidas en las que perdí la mitad de mi vida pensando.
Hay cierto tipo de felicidad, dijo mi amiga, que solo se da en los niños pequeños.
Hablamos por hablar sobre encontrar las palabras adecuadas, pero acerca de las cosas más importantes, nunca encontramos esas palabras. [...} Sea cual sea el esfuerzo que hagamos para intentar poner las cosas más importantes en palabras, es siempre como bailar de puntillas en zuecos.
Lo siento, dijo. ¿Puedo hacer algo?, dijo pensativo, como hace siempre todo el mundo, esa frase hecha que nadie quiere oír, que no reconforta a nadie. Pero no era culpa suya que nuestro idioma se haya vaciado, secado y vulgarizado, dejándonos siempre estúpidos y sin saber qué decir ante la emoción.
Lo que percibo al escuchar el podcast es una extraordinaria conformidad. Haya o no haya aceptación, también hay miedo. Miedo al dolor. Miedo a la oscuridad.
Como no podían aceptar la verdad, tuvieron que enterrarla bajo toneladas de sandeces.
¿Por qué tanto de lo que ha pasado se percibe como si no hubiese pasado de verdad?
Escribe tu propio obituario: un ejercicio que a menudo recomiendan los coaches de vida y los consejeros de desarrollo personal, y que nunca ha tenido ni pizca de atractivo para mí.
Quieres perdonarlo todo, dijo mi amiga, y deberías olvidarlo todo. Pero descubres que no puedes perdonar algunas cosas, ni siquiera cuando sabes que te estás muriendo. Y entonces eso se convierte en su propia herida abierta, dijo, la incapacidad para perdonar.
Estoy reconciliada con nuestro no estar reconciliadas
Sinopsis: Una conmovedora novela sobre el dolor y la muerte, y por encima de todo un canto al poder de la amistad.
Traducción: Mercedes Cebrián. Editorial Anagrama, Barcelona 2021. Número de páginas: 200. Tiempo de lectura: 4h 42m. Empezar a leer.
Sigrid Nunez (Nueva York, 1951) es autora de seis novelas, de entre las que destacan A Feather on the Breath of God, The Last of Her Kind y Salvation City, y del libro sobre Susan Sontag Sempre Susan: A Memoir of Susan Sontag. Ha colaborado en numerosos medios escritos, como The New York Times, Threepenny Review, Harper’s, McSweeney’s, Tin House, The Believer y O: The Oprah Magazine; ha dado clases en universidades como Princeton, Columbia y la Universidad de Boston, y ha sido escritora visitante en Baruch, Vassar y la Universidad de California, entre otras. Ha obtenido numerosos galardones, entre los que se cuentan cuatro premios Pushcart, el Whiting Writer’s Award, el Premio Roma de Literatura y el American Academy of Arts and Letters Award de la Fundación Rosenthal. En Anagrama ha publicado El amigo, que ha ganado el National Book Award y el New York Public Library Best Book Award, Cuál es tu tormento y Los vulnerables.
Richard Hawley
Vigo. Teatro Salesianos, 21 de septiembre.
Desde que se anunció fui escuchando con calma su nuevo disco y algunas de mis canciones preferidas.
En el escenario él y otro guitarra. Más que suficiente para llenarlo y regalarnos un sonido íntimo, melancólico y repleto de texturas. Emotivo.
No está conforme con el Brexit. Cuenta cómo y cuándo escribió varios de los temas que interpreta. Habla de su familia, bromea y agradece el silencio del público al escuchar su concierto. Lo disfrutó y lo disfrutamos.
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