Publicado
por primera vez en 1958, para tener en cuenta y contextualizar el mundo que
describe.
El
escritor comenzó con reportajes en la prensa deportiva, y después se dedicó a
la literatura, infantil y para adultos. Resulta anacrónico, algo rancio; y al
mismo tiempo es ligero y entretenido.
Una
mujer de la limpieza dispuesta a ahorrar para conseguir un exclusivo vestido de
Dior. ¿El sueño femenino?
En
una escena de carreras de perros (intuyo que de galgos), reconozco que me puse
tensa (y rabiosa). De pronto algo que hizo mucha gracia: la reacción de la
perra por la que apuesta la protagonista.
Sinopsis: La señora Harris, una viuda de cierta edad que se
dedica a limpiar casas de la clase alta londinense, descubre un buen día, en el
armario de una de sus más ricas clientas, un par de vestidos de Dior que la
dejan cautivada. Contra todo pronóstico, decide que ella quiere (necesita) uno
de esos vestidos, aunque nunca vaya a tener ocasión de llevarlo. Cuando se
entera del precio, en lugar de venirse abajo, empieza a ahorrar para conseguir
su objetivo e inicia así un largo proyecto que, al cabo de dos años, acabará
llevándola a París.
Traducción:
Ismael Attrache Sánchez. Alba Editorial, 2015. Número de páginas: 168. Acceso al inicio.
El
viaje a París de la señora Harris
¿Por
qué la veo si el libro ha sido un mero pasatiempo? Sobre todo, por tener presente
la novela y emparejarla con el enfoque del guion. Me resulta interesante el
mundo de las adaptaciones y los cambios que conlleva.
Premio
al vestuario. Lesley Manville está bien. Poco más.
Se
me ha ocurrido una idea a partir de esta historia…
Sinopsis:
Una señora de la limpieza que enviuda
(Manville) en los años 50 en Londres, y se enamora perdidamente de un vestido
de Dior. Decide que ella debe hacerse con uno.
Título
original: Mrs. Harris goes to Paris. Dirección: Anthony Fabian. Guion: Carroll
Cartwright, Anthony Fabian, Olivia Hetreed, Keith Thompson. Novela: Paul
Gallico. Reparto: Lesley Manville, Jason Isaacs, Anna Chancellor, Isabelle
Huppert. Música: Rael Jones. Fotografía: Felix Wiedemann. Reino Unido 2022, 111
min.
Recomendada
desde una cuenta de Instagram de literatura asiática. Lo definía como un libro entrañable.
En ningún momento mencionaba nada sobre el público adolescente al que va
dirigido (edad de interés desde 13 años). Tampoco habría sido un obstáculo,
pero al no saberlo, me descolocó un poco.
Bonito,
tierno. No puedo decir que me entusiasmara. Se lee fácil.
Sinopsis:
Esta es una historia de esas que en
inglés se llaman Ócoming of age". Mai, la protagonista, tiene trece años y
se enfrenta por primera vez al dolor de no encajar en su entorno y, sobre todo,
al dolor de perder a su abuela. Lo que su abuela le enseña durante el verano
que pasan juntas en el campo antes de su muerte es un mundo que se desvanece,
una vida que se vive despacio y en comunión con la naturaleza y con el propio
cuerpo y la intuición, ese tipo de conocimiento y conexión espiritual entre personas
y demás seres vivos que, dice la narradora, se ha perdido en el estilo de vida
actual. Mai llama a la abuela Óla bruja del oeste" primero porque es
diferente, es de Inglaterra y por lo tanto viene de occidente, y segundo porque
tiene esa capacidad (o poderes) de intuir y de conectar anímicamente con su
entorno, con especial énfasis en las plantas.
Traducción:
Tana Oshima. Hermida Editores, 2024. Número de páginas: 144.
Pequeñas
historias de un Vigo casi desconocido
Javier
Rivas Lago
Una
pena que no haya un mejor trabajo de corrección de estilo. ¿Se ha copiado tal
cual de redes sociales al libro?
Ha
despertado mi lado detectivesco, y sé que encontraré muchas más voces y figuras
femeninas. De momento empiezo por leer a María do Carme kruckenberg.
Sinopsis: Recoge biografías de personajes vigueses, historia
de edificios singulares, o lugares escondidos de la ciudad. Publicaciones del autor
en la página de Facebook: “Tú no eres de Vigo si...” Prólogo de Pedro Feijoo.
Ediciones Agoeiro, Vigo 2024.
San
Francisco
A
mi me parece que ha envejecido mal. Vista hoy resulta un folletín (como diría mi
abuela).
Sinopsis:
La cantante de ópera Mary Blake
(Jeanette MacDonald) huye de la miseria y busca cobijo en Blackie Norton (Clark
Gable), un empresario de San Francisco que le proporciona trabajo.
Inevitablemente, surge una estrecha relación entre ambos que es desaprobada por
el sacerdote Mullin (Spencer Tracy). Mientras tanto, nos aproximamos a la
fatídica fecha del 18 de abril de 1906, cuando un terremoto arrasó la ciudad y
provocó más de 3.000 muertos.
Dirección:
W.S. Van Dyke. Guion: Anita Loos. Reparto: Clark Gable, Jeanette MacDonald,
Spencer Tracy, Jack Holt. Música: Herbert Stothart. Fotografía: Oliver T. Marsh
(B/N). Estados Unidos 1936, 115 min.
Tercer
libro de la autora que leo. Empecé con la impactante novela La vegetariana (Editorial
Rata, 2017) y unos meses después un texto fragmentario alrededor del duelo, Blanco (Editorial Rata, 2020). Llega el turno de su faceta poética.
Comparto
versos y poemas que me han “tocado” con fuerza.
Me
mojaré la lengua,
sentiré
los olores,
oiré
los sonidos de la noche, uno a uno
leeré
los colores, capa por capa
te
cantaré al oído
lo
más bajito posible,
lo
más suavecito posible,
hasta
que, embriagado por mi canción,
te
recuestes sobre mi regazo
y
caigas dormido.
(Fragmento de Diálogo del anochecerA propósito de la película El séptimo
sello. Pag 35)
Soy una tinaja vacía cuando se me saltan
las lágrimas
Una
vez lloré tapándome la cara con las manos en plena calle.
Todavía
me quedaban lágrimas, no lo podía creer.
Soy
una tinaja vacía cuando se me saltan las lágrimas.
Me
quedé esperando a que se llenara, allí de pie.
No
sé cuántas personas pasaron a mi lado,
cuántas
se derramaron por calles y callejones.
Si
alguien me hubiera dado unos golpecitos, se hubiera sorprendido.
Si
alguien hubiera acercado la oreja, se hubiera asombrado,
Pues
habría resonado un agua oscura,
pues
habría resonado un agua profunda,
pues
las ondas se habrían propagado
redondas
y
más redondas.
Todavía
me quedaban lágrimas, no lo podía creer.
Ya
no tenía miedo de nada, quién sabe por qué.
Ocurrió
cuando iba andando sola por la calle.
Te
moriste en mi corazón para siempre.
Ocurrió
cuando iba andando sola por la calle.
La
vida volvió a nacer en mi corazón.
(Pag
45)
Esbozo del anochecer 2
Se
me forma hielo
entre
la nuca y los hombros.
Observo
cómo se rompe.
Ahora
está
más oscuro.
Toco
con las yemas de los dedos a alguien
que
busca la puerta a tientas, pero no sé quién es.
No
sé
si
quiere salir
o
entrar (adónde).
(Pag
77)
Se va el verano
Volviendo
del velatorio por la mañana, antes del entierro, después de despedirme de mi
amiga vestida de luto, vi pasar por la ventana del autobús los árboles bajo el
sol del final del verano. Así como yo no me acuerdo del aspecto de ninguno de
ellos, así como no vi que ninguna de las hojas se volviera del revés,
seguramente los árboles no supieron que yo pasaba a su lado. De la misma
manera, nuestro encuentro fue demasiado corto. Aunque sollozamos temblando, no
hubo resquicio o rendija por donde poder diluirnos. Y eso que te tendí las
manos conteniendo la respiración; y eso que e giraste, sorprendida por el
gesto.
(Pag
83)
A Hyo, invierno de 2002
“El
mar no me ha llevado”,
exclamó
el niño
con
cara de susto.
Al
ver el mar arremolinarse,
Arremolinarse
desde lejos,
Creyó
que no pararía de crecer
hasta
cubrirnos.
El
mar no te ha llevado,
pero
cuando vuelva a arremolinarse
te
parecerá otra vez que es infinito
y
te esconderás detrás de mí, abrazado a mis piernas
como
si yo
fuera
capaz de protegerte
de
todas las cosas,
incluso
del mar.
Como
cuando al empeorar la tos
devolviste
la comida
y
llorando
me
llamaste “mamá, mamá,”
como
si yo
tuviera
el poder de poner fin a tus males.
Pero
pronto
tú
también sabrás
que
lo único que puedo hacer yo
es
recordar.
Recordar
que estuvimos juntos
ante
esa gigantesca y centelleante ola,
ante
el tiempo
y
el crecimiento,
ante
todas las cosas que desaparecen
y
nacen de nuevo.
Que
solo podemos grabar
en
esos cuerpos hechos de arena
esos
instantes como huevos de colores,
la
intimidad de las horas que compartimos juntos.
No
tengas miedo
que
el mar todavía no ha venido,
que
estaremos juntos
hasta
que nos lleve,
que
seguiremos recogiendo piedras y conchas blancas,
que
pondremos a secar los zapatos mojados por las olas,
sacudiéndonos
la arena rasposa,
que
de vez en cuando
nos
dejaremos caer al suelo y con las manos sucias
nos
secaremos los ojos.
(Pag
87 – 88)
Y
yo, que no creo en Dios ni en los hombres, recuerdo tu silencio.
Sinopsis: El «anochecer», ese espacio ambiguo entre dos luces,
se convierte en el escenario en el que una voz dolida e inteligente nos habla
de la soledad, la enfermedad, el encuentro entre muertos y vivos, la fuerza
frágil de la palabra, la necesidad del arte.
Poesía
delicada, oscura, inquietante y tremendamente visceral, que pone el cuerpo y
las emociones en su mismo centro.
Traducción:
Sunme Yoon. Editorial Lumen, 2025. Número de páginas: 192. Acceso al inicio.
Tenía
muchas ganas, y eso equivale a altas expectativas. Empecé a verla una de esas
tardes en las que necesito salir por completo de mi realidad. Y paré: no me la
creía. La retomé unos días después, con pocas esperanzas de terminarla. Me
equivoqué de lleno.
¿Qué
había cambiado? Mi mirada y mi empeño razonador, lógico y paralizante.
Fui
metiéndome en la historia, dando ese tiempo a cada uno de los protagonistas.
De
vez en cuando necesito ver mi vida desde lejos, exiliarme un poquito y sentir
que tengo un lugar al que volver. (Amalia)
Después,
con el paso de los días fui coloreando las sensaciones y lo que nos cuenta esta
historia. Leo un artículo que expresa a las mil maravillas la profundidad y la
belleza de la película.
Algunos
puntos que destaco:
El
azar propicia una vía de escape, la continuidad de la huida iniciada. Un cambio
de identidad. Donde nadie le conoce puede mostrarse como otra persona. No es
una solo una mentira, es un asidero, es su manera de flotar.
A
cambio recibe una respuesta cálida de hospitalidad.
Tiempos
para el silencio, ante un idioma diferente, para empezar a conocer a los demás.
Curiosidad por la dueña de la quinta, su pasado, sus ausencias, su modo de observar.
Vínculos, afectos. Casa y tierras de la familia de Amalia. Paisaje, cuidados,
pasar desapercibido, reflexionar, recuperar la serenidad.
Mapas
que cobran otro significado. Fronteras a lápiz, casi se podrían borrar. Migrar.
Nuevas oportunidades. Una mano tendida, alguien capaz de escuchar, de
comprender.
¿Nos
encasillamos en una idea fija como identidad? Fernando era profesor, convivía
con su pareja y su vida parecía encauzada. ¿Qué provoca el hundimiento?
¿Podemos crear una identidad nueva?
¿Nos
aferramos a un piso en propiedad y lo consideramos hogar? ¿Cómo habitar un
lugar que no nos pertenece y en el que somos extranjeros?
Cine
que requiere calma, que deja poso y huella.
Sinopsis:
La desaparición de su mujer deja a
Fernando, un tranquilo profesor de geografía, completamente devastado. Sin
rumbo, suplanta la identidad de otro hombre como jardinero de una quinta
portuguesa, donde establece una inesperada amistad con la propietaria, adueñándose
de una nueva vida, que no le pertenece.
Dirección
y guion: Avelina Prat. Reparto: Manolo Solo, María de Medeiros, Rita Cabaço,
Branka Katic. Música: Vincent Barrière. Fotografía: Santiago Racaj. España
2025, 109 min.
Sinopsis:
A mediados del siglo XVIII, el rey
danés Frederik V declaró que los páramos salvajes de Jutlandia debían ser
cultivados y colonizados para que la civilización pudiera extenderse y se
generaran nuevos impuestos para la casa real. Pero nadie se atrevió a seguir el
decreto del rey. Era un lugar inhóspito, lleno de bandidos y con una naturaleza
brutal e implacable. Pero en 1755, el capitán Ludvig Kahlen se dispone a crear
una colonia en nombre del rey. Sin embargo, el único gobernante de la zona, el
despiadado Frederik de Schinkel, cree que esa tierra le pertenece.
Título
original: Bastarden. Dirección: Nikolaj Arcel. Guion: Nikolaj Arcel, Anders
Thomas Jensen. Reparto: Mads Mikkelsen, Amanda Collin; Melina Hagberg. Música:
Dan Romer. Fotografía: Rasmus Videbæk. Dinamarca 2023, 118 min.
Archipiélago
Mariana
Enríquez
Me
genera curiosidad saber qué leen los escritores. Lo extraño es que desde hace
años tengo pendiente a esta autora. La idea era empezar por sus cuentos o
novelas. Y voy y me encuentro este libro en la mesa de novedades de la
biblioteca.
Pensaba
que terminaría con una larga lista y no ha sido así. Me adentro en el universo
literario que conforma su vida, y viajo por el mío propio, tan diferentes. Cita
a unos cuantos autores que no conozco o que no me atraen. Me ha hecho recordar
mi caos juvenil, mi ansia y avidez. Y me han entrado ganas de revisar y ordenar
mi propia biblioteca.
Copio
algunos fragmentos que me han llamado la atención.
Leer
es una conversación con alguien que te entiende.
De
todas formas, creo que el amor por un poeta no se da por acumulación, sino por
sugerencia. Es como capturar una imagen inolvidable de reojo.
(Sobre
su amor por Lord Byron a pesar de no haber profundizado demasiado).
No
me enamoro solo del virtuosismo y la gracia, ni de la buena construcción, ni
del ingenio. Necesito el drama, el artificio, la puesta en escena, la leyenda.
Odio
los aviones y los aeropuertos, aunque no me dan miedo, solamente una furia de
baja intensidad. Y la lectura no me ayuda a evadirme. No puedo leer si estoy de
malhumor.
Una
de las lecciones de los años de aprendizaje fue esta: si un autor me ofende, o
me confronta, o me obliga a una relocalización estética o emocional, aunque sea
por un momento, aunque crea que está equivocado, es mi obligación agradecerle.
Me estimulan, me enojan y en esa batalla quiero descifrarlos y entenderlos,
discutir con ellos.
“Creo
en el poder de la imaginación para rediseñar el mundo, para liberar la verdad
que vive dentro nuestro, para contener la noche, para trascender a la muerte,
para encantar a las autopistas para que le caigamos en gracia a los pájaros,
para conseguir la confianza de los locos”. J. G. Ballard.
Y
no, no me da culpa bajar libros piratas y tampoco me molesta que pirateen los
míos. Ya sé que está mal, no soy perfecta, y criteriosa todo el tiempo. Y esto
es una adicción.
Cuando
pensé en este recorrido por mis lecturas, en estas islas que se conectan, sin
orden pero naturalmente juntas, pensé en la lectura como una fiesta, como
evasión, como puro placer. Y cuando me encontré con la escritura, resultó que
hablaba mucho más de trabajo y esfuerzo que de deleite.
Sinopsis: Hay libros que alteran los sentidos y alientan el
fanatismo. Hay lecturas desenfrenadas, perturbadoras, obsesivas. En estas
páginas, Mariana Enriquez navega entre las agitadas mareas de la literatura, se
detiene en islas ocultas repletas de personajes, escenas fantasmales, ruinas
góticas, sensibilidades eróticas o suicidas. En este viaje también hay trabajo
en la lectura, ansias de saber, largas horas de búsqueda. No faltan los
secretos de lectora que camina por galerías mortuorias, ni los truculentos
paisajes que pueblan los textos y se encarnan en la propia memoria.
Archipiélago es la suma literaria de una formación intensa, entregada al
magnetismo de las palabras, la mirada incisiva y los fetiches del cuerpo.
Ampersand
Ediciones, Madrid 2025. Número de páginas: 300. Acceso al capítulo: “La isla del reino”.
Las
primeras escenas me sonaban. Supongo que la había empezado y la dejé porque no
me estaba entusiasmando. En esta ocasión seguí hasta el desenlace.
Lo
mejor: Lily Tomlin y la forma de poner ante los ojos de la nieta algunas partes
de su vida que desconocía. La relación ente ambas, tan diferentes, resulta
conmovedora.
Sinopsis:
Elle acaba de romper con su novia
Olive, cuando su nieta Sage aparece inesperadamente pidiéndole dinero con
urgencia. Aún dolida por su ruptura sentimental, la abuela Elle y Sage pasarán
todo el día intentando conseguir dinero visitando a antiguos amigos, lo que
hará que comiencen a desvelarse secretos del pasado.
Dirección
y guion: Paul Weitz. Reparto: Lily Tomlin, Julia Garner, Marcia Gay Harden.
Música: Joel P. West. Fotografía: Tobias. Estados Unidos 2015, 79 min.
La
doncella
Empiezo
por las cosas que me gustan: giro con cambio de perspectiva, el engaño a tres
bandas. La luz, la fotografía.
No,
no es el tipo de cine que me hace disfrutar. Es perturbador: se regodea en
conductas sádicas, humillantes y perversas. Escenas explícitas. Crueldad. Y con
todo esto, el metraje me resulta excesivo.
Lo
peor es mi tozudez. Dejé a medias dos de sus películas y la única que había
visto completa me pareció incoherente, recargada.
Sinopsis: Corea, década de 1930, durante la colonización
japonesa. La resuelta joven Sookee es contratada como criada de una rica mujer
japonesa, Hideko, que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de
su dominante tío. Pero Sookee está allí con un propósito secreto: ayudar a un
estafador que se hace pasar por un conde japonés para seducir a Hideko y
heredar después la fortuna de su tío.
Título
original: Ah-ga-ssi (The Handmaiden). Dirección: Park Chan-wook. Guion: Park
Chan-wook, Jeong Seo-Kyeong. Novela: Sarah Waters. Reparto: Kim Min-hee, Kim
Tae-ri, Ha Jung-woo. Música: Jo Yeong-wook. Fotografía: Chung Chung-hoon. Corea
del Sur 2016, 145 min. BAFTA: Mejor película en habla no inglesa. National
Board of Review (NBR): Mejores películas extranjeras del año. Festival de
Sitges: Premio del Público
Vivimos
inmersos en un despliegue de contaminación acústica. Centros comerciales sin un
milímetro de sonoridad tenue. Lugares de encuentro donde, sin apenas damos
cuenta, gritamos para hacernos oír, porque el jaleo ambiental impide una
conversación a volumen cercano y pálido. Personas que caminan por la calle “protegidas”
por la función canceladora de ruido o “aprendiendo” gracias a la colección
infinita de podcasts con contenido para abordar cualquier incógnita. A la par
que los retiros ganan adeptos, enmarcados en espiritualidad o terrenalidad.
Recuerdo con una sonrisa el artilugio, que propone un escritor, capaz de
provocar silencio con el simple acto de apuntar y pulsar un botón.
¿Qué
sucede cuando son nuestros propios receptores los que no funcionan como
deberían? ¿Cómo conectan las personas con sordera? ¿Qué les provoca ansiedad
constante, inseguridad, frustración o miedo? ¿Dónde se sienten tranquilas,
comprendidas y aceptadas?
Parece
que la protagonista de la película ha llegado a construir un entorno cotidiano
basado en la camaradería, la empatía y el amor. Podemos intuir el largo camino
recorrido: obstáculos, burlas y esfuerzo.
Su
pareja: hombre oyente y conocedor de la lengua de signos. Sus amigos con discapacidad
auditiva. Sus compañeros de trabajo, respetuosos y afectivos. Su familia.
Es
la llegada de la maternidad la que provoca un terremoto violento contra la base
de los cimientos que sostienen su forma de vida.
Ha
de afrontar nuevos desafíos. Quienes más la quieren (sus propios padres) no
reciben la noticia con la alegría imaginada de los futuros abuelos. ¿Qué pasará
cuando el bebé llore y ella no lo escuche? En varios intentos de ayuda,
presionan e intentan imponer su criterio, con las que consideran únicas vías de
solución. Bloquean la autonomía, y ella reacciona con rabia, distancia y más aislamiento.
Observa
al hijo oyente de unos amigos con sodera, mientras los adultos parlotean con
las manos, beben y disfrutan. Ese chico pegado a la pantalla, sin interés por
interactuar. La velocidad del lenguaje hablado contra la atención necesaria
para interpretar movimientos y posiciones de las manos.
¿Y
la música? Hay dos escenas muy potentes. Ella y sus amigos en una discoteca,
bailando al ritmo de las vibraciones (observados sin disimulo por quienes les
rodean). Y un día cualquiera en casa, su pareja escucha una canción mientras
cocina. Ella no puede participar, ella no sabe, no intuye (o sí).
El
caos va tomando posiciones. Las clases de preparación al parto (instrucciones verbales
que no puede seguir si los labios se esconden). ¿Cuándo procede hacer
partícipes a los demás de sus “limitaciones”?
Si
las adaptaciones del hogar para recibir de forma segura a un bebé son
minuciosas y numerosas, aquí se multiplican. Y no siempre darán los resultados
deseados.
La
espera durante el embarazo, con temores comunes, y otros ante la incertidumbre
relativa a la presencia de carga genética capaz de transmitir la barrera silenciosa.
En la era de grandes avances científicos, las pruebas diagnósticas no siempre aportan
datos concluyentes. La estadística con su malditos porcentaje (50%).
La
niña oye. ¿Es un gran alivio? Sí y no. ¿Cómo se van a comunicar con ella? Cuando
nos criamos en ambientes bilingües se nos ofrece la oportunidad de enriquecer
nuestro universo de palabras. En casa parece más sencillo. Su madre con signos,
su padre con la voz. ¿Qué prefiere la pequeña? La inmediatez, la diversión con
juguetes sonoros, la variedad de entonación de un cuento. Se aburre y distrae
ante los intentos maternos. Cómo duele ponernos em la piel de la madre.
Otro
momento crítico: elegir guardería. ¿Cómo va a intervenir en la educación de su
hija? ¿Cómo va a interactuar? ¿Cómo resolver situaciones o cuestiones
imprevistas? ¿Cómo celebrar cumpleaños?
La
cerámica. El taller donde encuentra su lugar, su refugio. Donde son sus
fortalezas las que sobresalen.
Me
ha parecido una obra que abraza la sensibilidad y muestra una realidad que
obviamos. No se queda en dualidades, en actitud. Se para en detalles que no
solemos contemplar desde la ausencia de comunicación verbal. No hay personas
perfectas, hay miedos y contradicciones.
La
recta final es una inmersión plena. Brillante debut de la directora. Ojalá más
historias que nos inviten a dialogar, a comprender aquello que no conocemos.
El
reparto de actrices y actores principales es excelente.
Sinopsis:
Ángela, una mujer sorda, va a tener
un bebé con Héctor, su pareja oyente. El embarazo hace aflorar sus miedos
frente la maternidad y sobre cómo podrá comunicarse con su hija. La llegada de
la niña genera una crisis en la pareja y lleva a Ángela a afrontar la crianza
de su hija en un mundo que no está hecho para ella. Largometraje basado en el
corto de 2021 del mismo nombre.
Dirección
y guion: Eva Libertad. Reparto: Miriam Garlo, Alvaro cervantes, Elena Irureta,
Joaquín notario. Música: Aránzazu Calleja. Fotografía: Gina Ferrer. España
2025, 99 min. Festival de Berlín: Sección Panorama - Premio del Público (Film),
CICAE. Festival de Málaga: Mejor película, mejor actriz, actor y Premio del
Público. Gaudí: 3 premios.
Repaso
mi relación con la religión (católica). Crecí en contexto religioso, en una familia
creyente-practicante. Bautizada. Durante mi infancia no asistí a colegios de
monjas. Primera Comunión: un día de celebraciones, vestido largo y regalos.
Dudas y rebeldía adolescente. No sé si pasé por una breve etapa agnóstica.
Desde hace muchos años me declaro atea convencida. Una diplomatura universitaria
en un centro privado y religioso me provocó un rechazo visceral y radical hacia
lo que predican como representantes de su dios. Conozco y quiero a personas
convencidas de su fe.
No
me siento nada atraída por temas religiosos dentro del cine. Por otro lado, me
gusta mucho la mirada de la directora. Cinco lobitosme pareció espléndida.
Sentía curiosidad tras la avalancha de opiniones muy positivas desde diferentes
posicionamientos ideológicos.
La
vi en una sala de cine. Cada vez soy más consciente de la diferencia que marca
esta opción, en relación al visionado desde el sofá de casa, con más
interrupciones o dispersión. La inmersión es mucho más profunda.
Desde
el principio entro de lleno en la historia, en los personajes y sus ángulos. La
chica adolescente, la tía, el padre, la abuela, sus amistades e influencias del
cura y monjas.
Sorprende
una decisión tan clara a esas edades. Sí es cierto que hay personas que parecen
tener muy definido su camino en aspectos vitales relevantes: deseos de
maternidad (o no), unos estudios o trayectoria académica, una perspectiva ante
la creación de un hogar, de una familia propia, un proyecto laboral, etc.
¿Qué
papel juega el contexto: la educación, cultura, familia, entorno social?
¿Manipulación, sectarismo, o apoyo y acompañamiento espiritual?
Refleja
los miedos e inquietudes de quienes la quieren, y desean que no cometa una
grave equivocación.
La
propia protagonista navega contra corriente y no siempre actúa desde la coherencia.
Qué difícil mantenerse firme ante la oposición de personas como la tía.
Alrededor,
en el seno de la familia, con unas relaciones en apariencia cordiales, pero con
sus rincones oscuros. Conflictos por cuestiones materiales. Matrimonios,
viudedad y nuevas parejas. Qué sutileza cómo nos transmite la visión idealizada
de la niña hacia su madre muerta, y la rotundidad de tía y abuela al respecto,
sin mostrarlo para no herir.
Podría
seguir porque cada personaje da para largas conversaciones.
Qué
gran interpretación de la joven actriz Blanca Soroa. Lo mismo se podría aplicar
a otros miembros del reparto con más trayectoria profesional.
Qué
interesante propuesta capaz de penetrar y hacer tambalear nuestros prejuicios.
Yo misma me considero una persona respetuosa con las creencias de los demás,
siempre y cuando el respeto sea recíproco, sin intenciones de adoctrinamiento,
sin superioridades morales. Sin embargo, si me encontrara en una situación así,
en la que la niña sea alguien muy cercana y querida, creo que mi forma de
actuar sería bastante semejante a la de la tía.
En
resumen, una película imprescindible, de gran calidad humana y técnica.
No
quiero olvidarme del apartado musical. Ese coro que los une. Me conmueve la
versión de Into your arms de Nick Cave, una canción muy especial. Nada que ver
con la mojigatería.
Recojo
al final declaraciones de la directora con enlaces a dos entrevistas.
Sinopsis:
Ainara (Blanca Soroa), una joven
idealista y brillante de 17 años, ha de decidir qué carrera universitaria
estudiará. O, al menos, eso espera su familia que haga. Sin embargo, la chica
manifiesta que se siente cada vez más cerca de Dios y que se plantea abrazar la
vida de monja de clausura. La noticia pilla por sorpresa a toda la familia,
provocando un abismo y una prueba de fuego para todos.
Dirección
y guion: Alauda Ruiz de Azúa. Reparto:
Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés, Mabel Rivera, Nagore
Aranburu. Música: David Cerrejón. Fotografía: Bet Rourich. España 2025, 110
min. Festival de San Sebastián: Concha de oro. 5 Goyas a mejor
película, dirección, guion original, actriz protagonista y actriz de reparto. 3 premios. Forqué: 2 premios.
Feroz: 5 premios. Sant Jordi: Mejor película española.
Algunas
reflexiones de Alauda Ruiz de Azúa
A
mí no me interesa el cine que te deja un marco de conversación muy restringido,
donde simplemente puedes estar a favor o en contra de algo.
He
escrito y rodado mucho sobre la familia vasca porque es para mí algo muy
orgánico, algo que visualizo muy bien porque entiendo los códigos por haberlos
observado y pensado mucho.
Durante
mucho tiempo piensas que la realidad de tu familia es la normalidad de todas. Y
un día de pronto tomé conciencia de que no. Ese descubrimiento fue lo que me
llevó a observar y escribir.
Cada
intimidad familiar es diferente.
Crecí
en una casa donde se amaba la cultura. Se leía, nos llevaban al teatro y mi
padre, en concreto, tenía mucha afición por lo cinematográfico. Falleció hace
poco y he llegado a pensar que todo empezó porque de alguna manera las
películas eran mi forma de estar cerca de él, de tener algo de lo que hablar.
Era algo en lo que nos encontrábamos de una forma natural. Eso escaló a que era
un sitio donde encontraba mi refugio.
Siempre
abordo temas que me despiertan algo inquietante y me generan muchas preguntas.
Lo
primero que suelo hacer es escribir mucho sobre mis primeras sensaciones, mis
prejuicios, mis miedos. Ahí está el motor de todo, el porqué de que me quiera
acercar a un tema.
Ha
habido lecturas muy distintas, algunas antagónicas, pero en general muy
diversas, y ese es el regalo. Por eso me incomoda quien intente simplificar.
Para mí lo que plantea la película es cómo se construye la vocación de esta
chica. Y ahí juega lo familiar, pero también lo religioso. Para mí, la madre
priora es parte de un engranaje religioso que uno, cuando ve la película, se
puede cuestionar si se está aprovechando de la vulnerabilidad de la chica. Lo
que no es incompatible con sentir fe y tener sentimiento religioso.
Documentando
la película me reuní con gente que hace catequesis que me dijo que cada vez se
hacen menos comuniones y en las iglesias cada vez hay menos gente.
Siempre
intento buscar lo que es cuestionable de todos los personajes y lo que es
entendible de todos los personajes. La incomodidad de mis películas viene de
que muestra zonas ambiguas de todos los personajes.
Muestro
las escenas que a mí me parecen incómodas, inquietantes, cuestionables, que
lanzan preguntas, pero dejo que tú como espectador saques tus conclusiones. Mis
personajes no trabajan para una conclusión moral.
Me
interesa que me propongan una conversación y que me obliguen a pensar cómo me
colocaría yo frente a las cosas.
Me
gusta ser independiente en mi pensamiento. Tiendo a cuestionar mucho los
discursos colectivos.